Daños Colaterales

 

Nadie dijo que esto iba a ser un camino de rosas.

Nadie puede asegurar el éxito en el deporte profesional y no hay nadie que dude que éste lleva consigo algunas pesadas cargas que no solo deben ser asumidas sino que, encima, exigen poner siempre al mal tiempo buena cara. En la NBA, como en la vida, sucede lo mismo. Pasado el shock inicial primero y los profundos análisis después, la decisión de LeBron James de unirse a Dwayne Wade y Chris Bosh en los Miami Heat a partir de la próxima temporada empieza a tener repercusiones no deseadas. Y eso que faltan más de tres meses para el salto inicial con el que dará comienzo la campaña 2010-11.

Sea cual sea el listado que uno consulte de los jugadores más odiados de la Liga, James o Bryant serán quienes lo encabecen. Es lo normal. En una sociedad como la que vivimos, en la que el éxito es el argumento principal de la notoriedad social, a la vez que detonante de privilegios, los mejores serán siempre los más admirados y los más repudiados al mismo tiempo. Son contradicciones del tiempo que nos ha tocado vivir, y como los sentimientos de cada uno son libres, no hay nada que se pueda / deba hacer más que aceptarlos y tratar de llevarlos de la mejor manera.

Idolatrados por muchos, odiados por otros tantos

Los Heat de Miami van a experimentar muchos de esos sentimientos contradictorios en todos y cada uno de los 41 desplazamientos que realicen en la próxima regular season. Se encontrarán seguro con aficionados de la ciudad rival que llevarán camisetas con el #6, el #3 o el #1 y que les pedirán autógrafos o les rogarán por una foto. Al lado, habrá otros que les abuchearán de inicio a fin con más de un insulto o broma de mal gusto por en medio. La repercusión de todo lo que James, Wade o Bosh digan o hagan es ya muy grande y se irá haciendo mucho mayor con el paso de las semanas hasta llegar a finales de Octubre. A partir de entonces, con la competición ya en marcha, será casi insoportable.

Como muestra, lo sucedido en las últimas horas: A Dwayne Wade algunos reporteros le insistieron en lo que podría suceder si los Heat pierden dos o más partidos consecutivos. Analicemos por un momento lo absurdo del planteamiento: si lo que se sugiere es la posibilidad real de que esto suceda… faltaría más! Claro que puede suceder. Quien crea que esto terminará 82 – 0 mejor que siga soñando. Si en cambio, lo que se está haciendo es cuestionar que, en caso de suceder tal cosa, el proyecto de los Heat se vendría abajo, significaría que los reporteros en cuestión entienden tanto de baloncesto (de deporte, en general) como yo de física cuántica. Ante la lógica duda que tal ridícula pregunta pudo causar en Wade en el sentido si la mal intencionalidad pesaba más en el periodista que la estupidez, Wade (claramente molesto y enojado) dijo algo así como que “aunque va a parecer que el mundo se viene abajo, habrá veces en que se perderán uno, dos, tres partidos seguidos… quien sabe. Lo que es seguro es que cuando esto suceda, todos (en referencia a los reporteros allí presentes) haréis que parezca que el Wolrd Trade Center se ha derrumbado de nuevo”.

Wade & James: amigos íntimos. Enemigos públicos?

Ufff, lo que ha dicho! Una vez la disculpa por la inoportuna referencia a la tragedia más importante de la historia moderna de la sociedad norteamericana estuvo hecha (menos de 2 horas después), y visto el revuelo que en los medios de aquel país tuvo el desafortunado comentario, algunos puntos deben ser aclarados. Esto es lo que se van a encontrar los Miami Heat durante el tiempo que dure la pertenencia del nuevo Trío en su roster: Odio. Envidia. Como el del periodista que lanza la sugerencia de que dos derrotas consecutivas serían inaceptables o al menos serían la antesala de algo realmente gordo. La unión de Bron, Dwayne y Chris es ya un buen montón de carnaza en la creciente voracidad sin límites de algunas aves carroñeras que habitan alrededor de lo que la NBA genera.

Ellos (sobretodo James y Bosh) solo han pensado que unidos podrían conseguir el objetivo máximo de sus carreras profesionales, el título de campeones. Muchos otros, y tan solo por este motivo, no les soportarán jamás. Todos los cargos llevan sus cargas, y las de estas tres estrellas de la NBA son ya ser el más grande centro de atención de los muchos millones de aficionados que la Liga tiene en todo el mundo. Y hay que seguir recordando que esto es, al final, un buen negocio; en el que hablar (bien, pero también mal) de Miami vale más que hacerlo, por ejemplo, de Indiana.

Por ello se habla tanto también de las últimas declaraciones de Michael Jordan. His Airness, preguntado al respecto de la decisión de LeBron, ha declarado recientemente que él no hubiera hecho lo de LeBron, que no se imagina (en sus tiempos) hablando con Magic Johnson y Larry Bird sobre la posibilidad de jugar juntos. Con todos los respetos MJ, sabes mejor que nadie que comparar a Magic y Bird con Wade y Bosh es una ligera demagogia. A los segundos les falta calidad, carisma y, sobretodo, títulos respecto a los primeros. Pero opinar sobre ello te hace salir en los medios, y Jordan (metido más que nunca en el papel de GM) lo utiliza. De hecho, con LeBron sucede ahora lo mismo que venía sucediendo (y todavía sucede) con el #23 de los Bulls: donde está su nombre, está el dinero.

Barcelona’92: he aquí el único equipo para el que jugaron juntos Larry Bird, Michael Jordan y Earvin “Magic” Johnson

2 respuestas a Daños Colaterales

  1. Alto en el cielo…

    encontre interesante el artículo y lo he añadico a noticias argentinas :)…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s