Competición v Entretenimiento

 

Andrew Bynum y yo tenemos dos cosas en común: Ninguno de los dos estará preparado cuando pronto comience la regular season de la NBA, y a ninguno de los dos nos preocupa lo más mínimo.

Bynum, center de los Lakers y principal ausencia en su reciente visita a Barcelona, se está recuperando de su última operación de rodilla, pero la gran noticia aquí es que se tuvo que “preparar” para dicha operación. Y lo hizo yendo como espectador a la Copa del Mundo de fútbol en Suráfrica durante el pasado mes de Julio, para así entonces posponer la operación para cuando volviera.

El #17 de Los Angeles Lakers contaba a la ESPN no hace demasiados días que ésta última operación había resultado un problema mayor de lo que él esperaba. No cuela. Bynum debería ya asumir que su salud suele ser peor de lo que él mismo espera. Solo hay que ver que en las últimas tres temporadas (unas Finales y dos anillos), tan solo ha jugado 30, 50 y 65 partidos respectivamente. Cuando Bynum en un restaurante pide cualquier comida, debería esperar que se la sirvieran envenenada; y cuando después de comer se dispone a cruzar la calle, debería esperar romperse algún dedo del pie en el intento… De hecho, a nadie le hubiera sorprendido si después de esta última operación de rodilla los doctores hubieran declarado que le habían encontrado un omoplato fuera de lugar.

Una vez más, hablar con Bynum es preguntarle cuándo volverá

La decisión que Andrew Bynum tomó el pasado mes de Junio de, una vez terminadas las Finales, asistir a Sudáfrica durante dos semanas en vez de pasar por el quirófano de inmediato, es solo un grano de arena más en la enorme playa que es ya la evidencia de que la regular season de la NBA no significa mucho para nadie, en realidad. Cuando Shaquille O’Neal jugó en los mismos Lakers, hizo exactamente lo mismo: aplazar una operación en el pie hasta que se hubiera asegurado disfrutar del verano como es debido. Dijo Shaq entonces que se había lesionado estando de vacaciones y que por tanto iba a recuperarse estando de vacaciones.

Nos encanta el baloncesto y por supuesto nunca seremos dudosos de lo contrario. Y no solo el juego, que de por sí es visceralmente emocionante, sino que nos encanta la NBA. Todos sabemos lo que es esta Liga y lo aceptamos de muy buen grado: competición empaquetada y presentada en forma de entretenimiento. Pero no seamos tan necios de no saber apreciar la diferencia. En la NBA todos debemos entender que la regular season trata sobre todo de entretenimiento, dejando la verdadera competición para los playoffs.

Show Business. No solo la regular season debe ser rentabilizada, también la propia pretemporda. Y actos como el NBA Outdoors (aquí en su 3º edición, el pasado sábado, Suns v Mavs en Indian Wells, CA) siempre lo consiguen

Cada año, por abajo, equipos a los que las cosas no han salido como se esperaban en temporada regular, dejan llevarse por la aceptada acumulación de derrotas para poder llegar a obtener más altos draft picks. Y eso sucede en la NBA más que en cualquier otro deporte profesional americano, porque la recompensa de ello es mucho mayor debido a que, también en la NBA más que en cualquier otro deporte, las más altas elecciones de Draft tienen un ratio de éxito en la Liga más elevado. Y por arriba, equipos a los que las cosas sí han salido como se esperaban en temporada regular, saben que la diferencia entre ganar, pongamos, 54 o 60 partidos no es ni mucho menos tan importante como llegar a los playoffs sin jugadores demasiado tocados.

La falta de importancia de la regular season es, además, un conocimiento que se retroalimenta. Los jugadores no se la toman del todo en serio porque saben que al final no importa demasiado, con lo que la propia importancia de la misma decrece. Los jugadores dominantes, especialmente aquellos que ya han ganado algún campeonato, admiten todos que algunos partidos de temporada regular son mucho más importantes que otros.  Cuando los Celtics, por ejemplo, se enfrentan a los Bobcats, los verdes van a querer ganar (solo faltaría), pero también querrán salir del partido sin lesionados. En cambio, cuando los C’s jueguen contra los Heat lo que querrán por encima de todo es ver cómo se emparejan, pensando en posibles situaciones de post-temporada. El nivel de intensidad será completamente distinto.

Andrew Bynum se equivocó en aplazar su enésima operación de rodilla este verano, pero acertó en pensar que podía escaparse de ello. Pensémoslo durante un momento: toda la repercusión mediática que nos da la regular season trata de historias. Existe mucha más intriga sobre dónde va a enviar Denver a Carmelo Anthony o New Orleans a Chris Paul que no sobre quien termina la temporada regular con el mayor record de victorias.

El equipo que mayor intriga despierta en la Liga este año son, sí, los Miami Heat. Y por supuesto que la gente se pregunta si LeBron James, Dwayne Wade, Chris Bosh y dos jugadores más pueden llegar a ganar 70 partidos de temporada regular. Pero la verdadera historia sobre los Heat, por ahora, trata más de entretenimiento que de competición: Se llevarán bien entre ellos?, Sabrán compartir el balón?, Es el equipo de Wade o el equipo de James?,… Qué pasará cuando LeBron vuelva a Cleveland? (Qué pregunta… los fans de los Cavs estarán furiosos y Miami se llevará la victoria).

Heat: Ya llegará el momento de competir. Por ahora, toca entretenerse

Cuando llegue Abril será absolutamente fascinante ver si los Heat pueden ganar el anillo. Mientras tanto, no se trata tanto de cómo compiten si no de cómo entretienen. Así que sentémonos, relajémonos y disfrutemos. Como ya lo hace Andrew Bynum.

2 respuestas a Competición v Entretenimiento

  1. Lucas Nuñez dice:

    Prefiero siempre la competición al entretenimiento, por eso me aburren los All Star y me gusta mucho el basket FIBA. En la NBA está bien claro que la verdadera competencia arranca cuando comienzan los playoffs e incluso está bien marcado en las publicidades que lanza la liga, previas a la postemporada.
    Saludos!

    • La idea del deporte en Estados Unidos siempre ha sido completamente distinta a lo que aquí entendemos.
      Es simplemente un hecho cultural. Allí vas a pasar el máximo tiempo posible, comerte unos nachos y tomarte unas cervezas en familia o con amigos. Se sufre menos.
      Aquí ya sabes como es.
      Para mi es el nivel de los jugadores lo que marca la diferencia. En Europa puede que haya 5 o 10 jugadores de inmenso nivel. En EEUU… no sé, 50? Y no es una crítica al basket FIBA y sí un homenaje al talento.
      Saludos, crack!

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