2011: El Realismo Que Está Por Venir

 

Es de ser pesimista pensar en el lo malo que puede suceder dentro de un año, anteponiéndolo a lo bueno que está por llegar desde este próximo martes hasta mediados de Junio. Seguramente. Con la temporada 2010/11 a punto de comenzar, los problemas que traerá la 2011/12 se aprecian ya de lejos, en la distancia. Pero son tan grandes y de tan difícil solución, que tratar de poner blanco sobre negro resulta ser un acto más de realismo, de consciencia y de responsabilidad.

Al fin y al cabo, nada nuevo en los tiempos que corren. La NBA es sin duda la representación más clara de lo que es un negocio; con sus directores, sus jerarquías, sus trabajadores, sus clientes, sus proveedores, su gestión, sus pagos, sus cobros y como no, su resultado de explotación. Y esta gran empresa, como todas, quiere maximizar ingresos y reducir gastos para asentarse en el mercado en estos tiempos de incertidumbre en los que todavía hoy estamos. Así que mejorar la gestión y tomar decisiones que no siempre complacen a todos, es imprescindible para el continuo desarrollo óptimo de la sociedad.

El organigrama de esta gran compañía que es la NBA está bien claro: 30 franquicias al mismo rango, de las que responden sus respectivos propietarios. Y por encima de ellas, un único ente, el Comisionado, responsable último de la toma de decisiones que afectan a la Liga en su conjunto, sin entrar en lo que suceda en el interior de cada franquicia.

David Stern: cabeza visible y mandamás del negocio NBA desde 1984

Sucede este próximo verano de 2011 que vence el Convenio Colectivo (CBA, Collective Bargaining Agreement lo llaman allí) todavía en vigor esta temporada que en 4 días empieza. Así que llegará el momento de empezar a llegar a acuerdos de renovación de ciertos apartados del mismo, con la única objeción de que ésta vez, dada la situación general de crisis que en Estados Unidos llevan viviendo desde 2008 (entraron antes, saldrán antes también), gestores y trabajadores no se conforman con lo mismo. Unos quieren dar menos y los otros esperan recibir, como mínimo, lo mismo. Una cosa o la otra… estamos hablando de cientos de millones de dólares cada año.

Los propietarios de las 30 franquicias de la NBA responden en última instancia de la gestión deportiva sí, pero también económica de sus propiedades. Así que todos sin excepción (aunque como en todos los sectores, algunos destaquen más que otros) van de la mano junto con el Comisionado de la NBA, David Stern, en busca de grandes cambios a introducir en el nuevo CBA en vigor a partir del final de esta próxima temporada. Qué cambios? Cuánto de grandes? Bien, principalmente se podría resumir en dos aspectos: reducción del tope salarial que las plantillas de las franquicias pueden acumular y numerosas restricciones en los contratos de los jugadores.

El motivo, sobra decirlo, es la oportunidad de empezar a reducir gastos ante la imposibilidad de generar los ingresos suficientes como para que el resultado de explotación del negocio NBA sea satisfactorio. Un CBA, como acuerdo laboral que es entre trabajadores y gestores de una determinada empresa o un determinado sector, puede limitar lo que gastar pero, obviamente, no lo que ingresar. Y los resultados hechos ayer públicos por David Stern y su mano derecha, Adam Silver son los que son: 380 millones de $ de pérdidas para la temporada 2009-10; con un presupuesto previsto para la 2010-11 de otros 350 millones de $ más de gastos que de ingresos. Hay que empezar a tapar agujeros y reconstruir la nave, aunque por el camino quede mucho dolor e incomprensión.

Hay varias maneras de empezar a hacer este duro trabajo, pero ninguna parece satisfacer al Sindicato de Jugadores (sí claro, también lo hay). La que ayer Stern y Silver presentaron en New York habla de reducir las ganancias de los jugadores en un 38% anual, con lo que la Liga se ahorraría alrededor de cómo mínimo 750 millones de $ por año, de los 2,1 billones (con “b”) de $ que, según datos de la misma NBA, los jugadores ingresan en salarios y otros beneficios derivados de sus contratos cada temporada. La que ayer Stern y Silver no presentaron en New York pasaría por reducir el número de franquicias, aquellas que abarcan un mercado más pequeño, que no generan los ingresos suficientes, y que hacen perder dinero a la Liga año sí año también. Memphis, Minnesota, Milwaukee, Charlotte o hasta San Antonio. Como a principios de los años ’80, cuando la NBA contaba con 23 franquicias.

Billy Hunter: Director Ejecutivo del National Basketball Players Association (NBPA), el sindicato de los jugadores de la Liga

Ni una ni otra están lógicamente en sintonía con la voluntad de los trabajadores. Los jugadores. Por lo que la negociación más dura entre unos y otros en la historia de la Liga está por llegar, sino una huelga que haga explícita la fuerza de los jugadores en contra de las propuestas de reducción de gastos de los directores, como sucedió en la temporada 1998-99.

El escenario a medio plazo es pues de lo más preocupante, aunque a corto plazo (en la temporada que ahora empieza) tienen que llegar todavía grandes jugadas, asombrosos buzzer-beaters, enormes partidos y unos playoffs de lo más apasionantes. Where Amazing Happens hoy, Where Lockout Happens quizá mañana. Por el bien de nuestra salud, el médico nos recomienda centrarnos en lo que ocurra en la pista y dejar lo que puede ocurrir fuera de ella para más adelante. Será lo mejor.

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