Desde El Fondo Del Pozo… Y Más Allá

 

El ataque es horrible y la defensa es todavía peor. Y si el coach Byron Scott tuviera aún algún pelo en su cabeza, seguramente se lo raparía también. A parte de eso, todo va como la seda en Cleveland.

A fecha de hoy, los Cavs están cuatro partidos por encima del punto medio de su calendario NBA. ¿Balance optimista? Desastroso. No solo por el 8 – 37 que presentan tras la última derrota de esta pasada madrugada en Boston (112 – 95), sino por haber perdido 18 partidos consecutivamente o, si queréis, 28 de los últimos 29. Una de éstas fue la bochornosa visita al Staples Center donde fueron barridos por 55 puntos de diferencia, pero muchas otras, aún sin tanto margen, han sido igual de humillantes. Son tiempos más que difíciles en Ohio, mientras la franquicia intenta como bien puede empezar a conjuntar las primeras piezas de algo todavía sin definir. Jugadores lesionados, otros desilusionados, y el resto, cuyo protagonismo debiera ser el de ver las evoluciones de los partidos desde el banquillo y aprender, con demasiados minutos en pista. Parte de guerra.

Cavs en 2º plano. Lo más importante de ayer es la vuelta de Perkins

Se hace duro recordar que no hace tanto, en esta misma regular season, los Cavs empezaron la temporada derrotando a Boston Celtics, o que llegaron a ganar tres partidos consecutivos fuera del Quicken Loans Arena, o incluso que empezaron con un más que respetable 5 – 5 o hasta un 7 – 9. Desde entonces, 1 – 28. Ouch! Sí, hubo un reducido espacio de tiempo lleno de esperanza en el primer año de la era post-LeBron. Pero fue un oasis de agua potable en medio del desierto, fenómeno también conocido como espejismo.

¿Qué queda ahora? Quizá tan solo rezar porque este barco a la deriva llegue un día a algún puerto reconocible. Quizá en 3 o 5 años, no antes. Porque Cleveland tendrá buenas elecciones en los próximos Drafts, tendrá también a veteranos intercambiables, hasta incluso dinero que poder ofrecer por debajo del límite salarial. Pero eso será mañana, o más bien dicho, pasado mañana.

Eyenga, última aparición, se muestra también “exhultante”

Lo que nos encontramos hoy es algo más que una caída libre sin arnés de seguridad. Un equipo que el año pasado ganó 61 partidos y el anterior 66, y que ahora no es más que una enorme piedra en el riñón de sus fans. También encontramos una rotación que, por varios motivos pero de forma más o menos regular, incluye a rookies no drafteados como Manny Harris o Samardo Samuels; o hasta algún otro jugador ya cortado anteriormente un par de veces por otras tantas respectivas franquicias como Alonzo Gee. Buscar algún reducto de química o algún elemento sólido sobre el que empezar a construir algo estable en estas circunstancias es simplemente imposible.

Y es que no importa los movimientos que los Cavs pudieran hacer (si es que pueden hacer alguno, algo poco probable también) antes del 24 de Febrero. Las cosas no van a cambiar. Al menos, seguro, no esta temporada. Tampoco hay demasiada opción de sacudida de plantilla: el contrato de Antawn Jamison es demasiado grande, Anderson Varejao estará en la lista de lesionados todo lo que queda de temporada y Mo Williams también ha estado tocado y su rendimiento es demasiado inconsistente. El resto, seamos honestos, suscita más bien poco interés a otras franquicias.

A veces es cierto, una imagen vale más que mil palabras

Si en 45 partidos han sido capaces tan solo de ganar 8, conseguir ganar los mismos en los 37 que quedan ya sería un éxito. Así qué, ¿dónde pueden ir los Cavs desde este momento en adelante? El tópico dice que debido a que no se puede ir más abajo, solo pueden ir hacia arriba; pero hasta esta simple regla física tomará en este caso su tiempo. Lo que es seguro es que en lo que queda de 2010-11, Cleveland va a estar ni más ni menos que haciendo lo mismo que hasta hoy: desesperar.

Bueno, tratarán de averiguar si jugadores jóvenes como Harris, Samuels o Gee tienen algún futuro en la ciudad. Intentarán encontrar formas creativas de traspasar a Jamison o Williams antes de la fecha límite, a cambio de (cruzad los dedos, fans de los Cavs) alguna pieza clave en el largo y tortuoso camino hacia la reconstrucción. Y sobretodo mirarán de hacer un scouting exhaustivo de jugadores universitarios para llegar lo mejor preparados posible al lottery pick. ¿Mientras tanto? Seguirán perdiendo, y mucho.

Byron Scott intentando lo imposible: hacer que algo funcione

(PD: Solo con la pequeña e insignificante referencia del tercer párrafo, se puede dar el objetivo de escribir un post sobre Cleveland Cavaliers sin nombrar a LeBron James por cumplido).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s