Pon Una Estrella En Tu Equipo

03/03/2011

 

Ya no hay dudas. Estos son tiempos en los que las franquicias NBA tratan de acumular tantas estrellas como el límite salarial les permita.

…Y después está George Karl. “Parece que la fórmula para ganar es tener a tres grandes jugadores. Pero, ¿porqué?. ¿Porqué no se puede ganar con 10 muy buenos jugadores? Quizá ninguno de ellos entre los cinco mejores en su posición, pero sí entre los mejores quince. ¿Porqué no tratar de jugar duro como equipo? ¿Porqué así no se puede ganar el anillo?”.

Bueno, si eres entrenador de Denver Nuggets, acabas de perder a tu estrella y no tienes más remedio que competir sin ella, uno puede entender la forma de pensar de Karl… o la de suplicar clemencia. Es un reto enorme para cualquier equipo y entrenador aspirar a un campeonato con un buen montón de muy buenos jugadores pero sin ninguna estrella. Pero la realidad, nos guste o no, es que son las estrellas las que ganan los títulos. Y eso no es nada nuevo.

Karl: Sin Melo, pero como Felton, con cuatro buenas nuevas piezas

Los Celtics dominaron los ’60 con Bill Russell, los Lakers los ’70 con Chamberlain y West, los Celtics de nuevo en los ’80 con un front line devastador, y los Bulls los ’90 con Jordan, Pippen y, más tarde, Rodman.

Los jugadores muy buenos raramente se juegan los tiros decisivos de los partidos y, aún en menos ocasiones, los anotan. Las estrellas sí lo hacen. La presencia de jugadores muy buenos no fuerza al entrenador rival a preparar estrategias específicas contra ellos. Contra las estrellas, sí.

Las superestrellas se han ganado esa etiqueta a pulso. Son peligrosas, se crecen en situaciones apretadas e, históricamente, ganan anillos. Es por ello que las franquicias las demandan, pues, en teoría, cuantas más tengas, más posibilidades tienes de llegar vivo al mes de Junio. Es simple, pero es así.

Hablando de superestrellas, ahí van las dos mejores

La romántica idea de un equipo formado por jugadores de nivel medio – alto compartiendo a partes iguales anotación y defensa hasta poder llegar a unas Finales, es cada vez más inalcanzable. Más en la NBA actual, la de más alto nivel, donde las estrellas de la Liga llegan a ella a menudo ya siendo estrellas de sus universidades / institutos. Y donde un equipo que quiera aspirar a algo grande, no puede renunciar a tener al menos una.

Vale el ejemplo de Atlanta. En los Hawks, la distancia entre su mejor jugador (Joe Johnson) y el cuarto mejor (Jamaal Crawford) no es demasiado grande, y eso que acaban de añadir a su roster a Kirk Hinrich, enésimo intento de éxito de la franquicia en su perenne talón de Aquiles, el puesto de pointguard. No es por casualidad que difícilmente estarán por encima de Magic, Bulls, Heat o Celtics, equipos todos ellos con, al menos, una superestrella.

¿Dónde clasificamos entonces al hasta ahora y de calle, mejor equipo de esta regular season? Pues depende. Se puede decir que les falta una superestrella, pero solo por definición. Tim Duncan, claramente en el ocaso estadístico en todas sus categorías, es como lo que fue Isiah Thomas en los Pistons al principio de la década de los ’90: Un jugador que un día fue el mejor de la NBA en su posición, pero que en sus últimos coletazos en la Liga todavía ofrece un rendimiento muy bueno. Sucede algo similar con Tony Parker, mientras que Manu Ginobili, nunca considerado uno de los mejores guards de la competición, está teniendo sin embargo la temporada de su vida. Añadamos a Richard Jefferson, George Hill y DeJuan Blair, y tratar de encontrar un equipo con unos mejores primeros seis jugadores que los de los Spurs será tarea más que complicada.

And we love the way you love Spurs

En la NBA (y en el baloncesto, por extensión), se puede ganar en la pintura, jugando a ritmo lento, a ritmo rápido, con la defensa, mediante triples… se puede ganar de un buen número de maneras distintas. Pero solo una vale para llegar a conseguir campeonatos: con estrellas. Así que mejor que George Karl no trate de buscar una respuesta a sus propias preguntas, y consiga acostumbrarse cuanto antes a jugar sin Carmelo Anthony y con un buen número de muy buenos jugadores.

Fueron muchas las críticas que recibió LeBron James el pasado verano de otras antiguas estrellas de la Liga cuando decidió cobrar menos pero jugar al lado de Dwayne Wade en Miami. Pero, por ejemplo, si Magic Johnson no hubiera jugado al lado de Kareem, Worthy o Cooper, y hubiera estado siete años llevando a su equipo en sus espaldas sin conseguir ningún anillo, ¿no hubiera hecho lo mismo? Considerando su deseo de ganar, seguro que sí.

El tiempo (y los anillos) darán o quitarán razones a los Heat

Basta ya de hipocresías. Los mismos entrenadores o jugadores (o GMs… o hasta fans) que se molestan cuando ven a grandes jugadores unir sus fuerzas en otras franquicias, estarían emocionados de recibir a esos mismos grandes jugadores en sus equipos. No nos olvidemos que todos los equipos querían a LeBron a principios del mes de Julio. Hasta los Cavaliers.


Poco Ruido Y Muchas Nueces

01/03/2011

 

Las victorias de algunos otros resuenan más. Pero, a excepción de los sólidos líderes de lo que va de regular season, ningún equipo gana con más eficiencia que los Dallas Mavericks.

Empecemos primero por situar a los Mavs:

> 43 – 16. Sí, seis partidos por detrás de San Antonio, pero con mejor porcentaje de victorias que los fuertemente publicitados por todos Heat, Lakers o Bulls. Solo los Celtics se unen a Dallas por detrás de los Spurs.

> 40 – 7 cuando tanto Dirk Nowitzki como Tyson Chandler están en pista. Lo que sugiere que cuando Dallas tiene a todos sus efectivos son, al menos, tan buenos como los Spurs que, hasta ayer mismo, tras la lesión de Tony Parker que le dejará de dos a cuatro semanas fuera, se habían librado de lesiones importantes.

> 16 – 1 en sus últimos 17 partidos, y 9 – 1 en sus últimos 10 encuentros a domicilio. Ese logro fuera de casa solo lo tienen a fecha de hoy también los Spurs.

¿Quizá el mejor cuatro – cinco de la Liga?

Y ahora, pensemos hasta dónde pueden llegar:

Los Mavs siguen prosperando al tiempo que tratan de integran en el roster a dos nuevos titulares (Peja Stojakovic y Rodrigue Beaubois), mientras el calendario les suministra rivales de inferior nivel. El pasado fin de semana, Dallas tomó buena cuenta de Washington y Toronto en un back-to-back a domicilio en el que anotaron más de 100 puntos por partido en ambos enfrentamientos. Y cuando eso sucede, el balance de los Mavs se sitúa en un excelso 32 – 2 esta temporada.

Y lo que viene ahora es otra serie de damnificados que en unos días habrán pasado a ser nuevas víctimas de Dallas Mavericks: Hoy en Philadelphia, en casa ante Pacers y Grizzlies, y una salida a Minnesota donde lo que más debe preocupar es el frío o no perderse el enésimo doble-doble de Kevin Love. Cuatro rivales que acumulan un balance de 103 – 135 y que, aunque sin desmerecer a unos Sixers, Pacers o Grizzlies que luchan por la séptima plaza de ambas Conferencias, deben significar no otra cosa que el hecho de que Dallas acumule de nuevo 10 victorias consecutivas.

Casi 10ppg y la misma muñeca de siempre la de Peja

Después de eso, a partir del 9 de Marzo, el camino se vuelve un poco más bacheado, visitando New Orleans o recibiendo en el American Airlines Center a Knicks y Lakers, por ese orden. Pero primero lo primero o, en este caso, primero estos cuatro próximos partidos.

Algunos pueden decir que la victoria del pasado fin de semana en D.C. (99 – 105) tuvo una buena dosis de suerte; pero, ¿es realmente suerte que, desde que Rick Carlisle se hiciera cargo del equipo ahora va a hacer ya tres temporadas, los Mavs presenten un impresionante balance de 51 – 18 en partidos decididos por cinco o menos puntos de diferencia?

Carlisle: 148 – 75 (66.4%) en dos temporadas y media en Dallas

Otro objeto constante de crítica a los tejanos es que pueden marcharse de 20 puntos en muchos de sus encuentros pero que no saben mantener tal diferencia. Es cierto que, hasta ahora, ninguna de las 43 victorias que acumulan los Mavs en esta regular season se ha producido por 20 o más puntos de diferencia pero, teniendo en cuenta que, sin querer cebarme en ellos por ningún motivo en especial, los Wizards sí acumulan ya dos (en sus solo 15 victorias) por ese margen, ¿qué importancia tiene en realidad este aspecto?

Por lo pronto, lo único que importa es cerrar los cuatro partidos que vienen antes del 9 de Marzo con cuatro victorias, tanto para acercarse a los hasta ahora intocables Spurs (que, sin Tony Parker, recibirán en los cuatro próximos partidos a Heat o Lakers) como, sobretodo, para tratar de asegurar lo máximo posible la segunda plaza del Western para cuando empiecen los playoffs.

Si no la mejor, esta es la temporada más relevante de Chandler

La clasificación no engaña, ni tampoco el calendario más próximo de los Mavericks. Puede que, por fin, sigilosamente, Dallas consiga hacer una post-temporada del nivel de la temporada regular. 3 a 1 a que sí.


Un Nuevo Último Tiro

28/02/2011

 

Desde que en el pasado mes de Julio, Miami Heat consiguió juntar a su Big Three, una de las preguntas más recurrentes que nos hemos hecho es: En un partido apretado, ¿quién se jugará el último tiro?. ¿LeBron James?, ¿Dwayne Wade?, ¿Chris Bosh?.

A pesar de que los Heat consiguieron rápidamente hacer olvidar su calamitoso 9 – 8 con el que iniciaron la temporada mediante muchas victorias y algunas demostraciones de poder real (especialmente recordada la exhibida en Los Angeles, ante los Lakers, el día de Navidad), la pregunta sigue vigente a día de hoy.

Más, después de lo visto ayer en el American Airlines Arena contra los Knicks (86 – 91), en lo que parece van a ser de nuevo grandes duelos en los años que están por venir. Dos oportunidades más para James de anotar el último tiro, dos errores.

¿El duelo que viene?

Con 12 segundos por jugar y los Heat uno abajo, el balón era para James en la bombilla. Eligió penetrar con fuerza hacia canasta, como tantas otras veces, pues una falta personal servía para, quizá, anotar dos tiros libres y ponerse arriba en el marcador. Pero Amar’e Stoudemire negó tal posibilidad con un buen tapón. Evidentemente, Miami hizo una falta rápida que, aunque significó que NYK anotara dos tiros libres (86 – 89), dejaba de nuevo la opción a los Heat de anotar un triple y llevar el duelo a la prórroga, a falta de 6.7 segundos. La opción de dicho triple volvió a ser para James. Hubiera sido otro momento mágico para King James sobre la bocina… pero volvió a fallar.

…Con lo que la pregunta inicial que arrastramos desde el mes de Julio sale de nuevo a flote. Sorprende ver como, en una franquicia con quizá tres de los mejores jugadores para este tipo de situaciones tan ajustadas, Miami Heat tenga un balance de 5 – 11 en partidos decididos por cinco o menos puntos. James está siendo, claramente, la opción de su equipo en los momentos cumbre de los finales apretados, sea tirando, distribuyendo o pasando. Pero el debate está más que nunca encima de la mesa de Pat Riley y, en menor medida, Erik Spoelstra, pues James (que, por cierto, promedia solo un 33.8% de acierto en tiros de tres) ya venía de fallar una bandeja decisiva (que hubiera empatado el partido) en la derrota de Miami en Chicago hace ahora cuatro días.

Final del partido: Derrota + frustración

Demasiadas evidencias en un espacio de tiempo demasiado corto. Y más con un jugador como Dwayne Wade de Plan B. Junto con Kobe Bryant, Wade ha sido siempre considerado uno de los jugadores más fiables en los que dejar la responsabilidad de los tiros at the buzzer. Y junto con su innegable y casi inigualable habilidad para el uno contra uno, puede que Miami Heat se esté equivocando de prioridad. De hecho, encarar en velocidad a su defensor, es la base principal y más fuerte del juego de Wade, sea para acabar metiéndola para abajo, en situaciones complicadas de bandeja, o fintando y anotando su eficiente mid-range jumper. Velocidad, agilidad y habilidad son tres buenos inputs cuando de lo que se trata es de anotar bajo presión. Y en eso, Wade es el #1.

Últimos segundos. Quizá llega el momento de un cambio

Los Heat son ahora segundos (43 – 17) en el Eastern, a medio partido de los líderes, Boston Celtics (42 – 15). Pero su calendario a corto plazo se muestra de los más caprichoso. Todos sus próximos 10 rivales en la regular season presentan un balance victorias / derrotas positivo. Así que es de suponer que nuevas oportunidades de necesidad de un último tiro se presenten en breve. Ha llegado el momento de poner una nueva estrategia al servicio del equipo en estas situaciones: dársela a Dwayne Wade.


El Lado Oscuro

25/02/2011

 

En el futuro de la NBA, se hablará para siempre del 24 de Febrero de 2011 como el día en que la Liga se volvió loca. Los GM’s colgados al teléfono, las redacciones de los principales medios norteamericanos trasnochando e informando constantemente de lo que sus fuentes les iban contando, el Twitter echando humo, Elio Martínez y su http://www.nbamaniacs.com/ haciendo horas extras no remuneradas y millones de fans en todo el globo pendientes de los masivos movimientos. Muchos y, algunos, muy importantes.

En el tiempo que llevo en esto, nunca había vivido algo así”. Todos lo suscribimos, pero es que resulta que el que lo declara es Kobe Bryant, en la NBA desde 1996. Es evidente que la situación de una posible (aunque difícil) firma de un nuevo Convenio Colectivo que reducirá el tope salarial de las franquicias desde el próximo verano, ha influido. Pero no deja de sorprender el gran impacto que, en lo deportivo, algunas de las operaciones puedan tener. Los Lakers son, precisamente, uno de los únicos nueve equipos que no han realizado ningún movimiento. Y quizá no porque no hayan querido.

Sea como sea, no podemos negar que los traspasos de Carmelo Anthony a los Knicks y Deron Williams a los Nets son el epicentro de este terremoto que ayer vivimos. Y lo son por alguna razón. No es muy común que un jugador All-Star sea traspasado a otro equipo antes que termine la regular season de ese mismo año, pues, hasta anteayer, solo había sucedido en 12 ocasiones. Y aunque parece que adquirir a un All-Star este año va a merecer la pena para sus nuevas franquicias, un vistazo a los más recientes intercambios de este tipo muestra que, en la mayoría de los casos, el impacto en sus nuevos equipos ha sido mínimo.

Melo, 7 meses de rumores. D-Will, ni 7 minutos

Hace tres temporadas, Dallas Mavericks adquirió los derechos de Jason Kidd a New Jersey Nets por un paquete de jugadores que incluía a Devin Harris, desde ayer en Utah. En el momento de tal intercambio, los Mavs estaban con un 35 – 18 en el balance victorias / derrotas. De los 29 encuentros restantes de temporada regular de aquel año, Dallas perdió 13, cayendo en cinco partidos en la primera ronda de aquellos playoffs. En general, aunque con Kidd los Mavericks pudieron extender su racha de temporadas con más de 50 victorias hasta 10, nunca pasaron de una segunda ronda de post-temporada.

Otro intercambio que involucró a un jugador que por entonces había sido All-Star sucedió en Febrero de 2003. Sonics y Bucks fueron los protagonistas de un deal que enviaba, tras su novena aparición en un Partido de las Estrellas, a Gary Payton a Milwaukee, mientras Ray Allen (presente en aquel entonces en los últimos tres All-Star) hacía el camino inverso para acabar recalando en Seattle. Antes de la llegada de Payton, los Bucks eran séptimos en el Eastern con un balance de 27 – 26. Desde su llegada, 15 – 14, para acabar igualmente en el mismo lugar de la clasificación y perder en primera ronda de aquellos playoffs ante los Nets (entonces sí liderados por Jason Kidd). Pero es que, como ahora se especula que sucederá con D-Will, Payton no jugó más que esos 29 partidos con los Bucks antes de salir al mercado de agentes libres y acabar fichando por los Lakers.

Cuatro (muy) buenas temporadas en Seattle llevaron a Allen a Boston

No le fue mucho mejor a Allen en Seattle. Su llegada hizo que aquel final de temporada, los Sonics ganaran 18 de sus últimos 30 encuentros, pero su mal inicio de campaña frustró cualquier esperanza de playoffs, acabando a cuatro victorias de la octava plaza del Western.  

Quizá un mejor recuerdo guarden en Philadelphia de los servicios de un jugador fichado justo tras ser All-Star. El 22 de Febrero de 2001, los 76ers ficharon a Dikembe Mutombo, hasta entonces en Atlanta Hawks. Aunque en aquella temporada Philly ya tenía el control absoluto de la Conferencia Este antes de la llegada del africano (41 – 14), con él solo fueron capaces de ganar 15 de sus últimos 27 encuentros de aquella fase regular, pudiendo mantener, sin embargo, la primera posición del Eastern cara a los playoffs.

Temporada 2001-02, la última de Mutombo en Philadelphia

Es razonable pensar que aquellos Sixers quizá no hubieran llegado a las Finales sin Mutombo, pues el congoleño cuajó unos extraordinarios playoffs con la que era su nueva franquicia, pero la realidad indica que, una vez en ellas, solo pudieron derrotar una vez a los finalmente campeones Los Angeles Lakers. Como también dice, que Dikembe Mutombo solo estuvo una temporada más en Philadelphia, antes de volver a ser traspasado, esta vez a los Nets.

No se trata pues de frenar el lógico entusiasmo de los fans de Knicks y Nets ante las llegadas de los recientemente All-Stars Carmelo Anthony y Deron Williams. Pero tal vez sí de mantener las expectativas en frío. La sola presencia de ambos no es garantía de éxito, ni en el presente ni en el futuro.


Melo: Day #1 Photo Gallery

24/02/2011

 

Feb 23, 2011. Madison Square Garden (NYC). NYK 114 – 108 MIL

#7 Carmelo Anthony: 27 PTS (10-25 FG), 10 REB, 1 AST, 2 STL, 2 TO.


Es La Hora De Carmelo Anthony

23/02/2011

 

Los Knicks han tomado la decisión correcta. Guste o no, New York, aquí llega Carmelo Anthony.

Después de meses de interminables rumores y semanas de exhausta negociación, los Knicks ya tienen a su hombre… aunque quizá sea más apropiado decir que Anthony ya tiene a su equipo.

El intercambio terminó finalmente con un extraño triángulo amoroso que duró demasiado tiempo. Los Nets querían a Anthony, Anthony quería a los Knicks y, al menos alguna parte de la jerarquía de los Knicks, no querían a Anthony si esto significaba tener que desprenderse de lo que al final se han acabado desprendiendo: Wilson Chandler, Danilo Gallinari, Raymond Felton y Timofey Mozgov.

Bron & Melo. Aún en el Instituto en 2002 y, un año después, la noche de su elección como #1 y #3 respectivamente del Draft de 2003

Pero este traspaso es una de esas cosa que debía ser. La tomara Donnie Walsh, Mike D’Antoni, James L. Dolan (o Spike Lee), los Knicks tomaron la acertada determinación de traer a Anthony al Madison ahora, y preocuparse de los jugadores secundarios después.

Porque los jugadores secundarios son eso precisamente, secundarios, y hay un montón de ellos que podrían encajar en los sistemas de una franquicia que, con la llegada de Anthony tras la de Stoudemire el pasado verano, demuestra que quiere volver a ser ganadora. Y pronto. Y es que ahora ya no son una, sino dos las grandes amenazas que tiene el roster de Mike D’Antoni.

La curación interna ya ha empezado. Pero, sin embargo, debe ser Carmelo Anthony el primero en saber que ahora, toda la responsabilidad va a caer sobre sus hombros. Él era el primero que quiso que esta situación se diera, y aquí está.

2 de 3. Chris Paul es la última pieza del codiciado puzzle

Nacido en Brooklyn, si Anthony sabe algo de la historia del equipo de su ciudad, sabrá que, con quizá la única excepción de Bernard King, ningún jugador con origen en New York ha conseguido volver a la franquicia y poner el Madison Square Garden patas arriba, en el buen sentido del término. El momento para demostrar a los miles de fans de la NBA que creen que Anthony es un jugador unidimensional, incapaz de defender a buen nivel o de hacer mejores a sus compañeros, ha llegado.

Anthony no es la respuesta, pero indudablemente es un buen bloque de hormigón armado sobre el que empezar a construir ago realmente sólido para el futuro inmediato de la franquicia. Llevó a Syracuse hacia la final de un Campeonato Nacional y fue parte vital del equipo norteamericano de baloncesto que en 2008 se colgó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín.  Pudo también ser un ganador de haber estado rodeado de las piezas adecuadas en Denver Nuggets; algo que los Knicks, con Stoudemire, ya están tratando de hacer. La sola presencia de ambos, además, va a facilitar la llegada de la ya esperada tercera estrella. Chris Paul está ahora en la pole.

NY, verano de 2008. Melo y el resto de integrantes del Team USA

El mismo día, con Jim Boeheim, su entrenador en Syracuse

Sobre lo que no hay ninguna duda en el mundo del baloncesto profesional americano es que Carmelo Anthony es un anotador de primera clase. Por este talento y facilidad para encestar, en un equipo como los Knicks que ya promedia más de 106 puntos por partido, ya vale la pena el coste del intercambio.

Ya oímos y oiremos a los críticos de Anthony o de este blockbuster deal cuestionar la desde anoche coexistencia entre Stoudemire y Carmelo. Son y serán los mismos que oportunamente ignoran que nadie más que Amar’e Stoudemire ha presionado a su propia franquicia para que la llegada de Anthony se produzca, y se produzca ahora.


Mis Nuevos Knicks

23/02/2011

 

¿Queda alguna cosa por escribir sobre el blockbuster deal que revolucionó el mundo de la NBA anteayer lunes? ¿Algún argumento nuevo a favor o en contra del traspaso?. O también, ¿Alguien más quiere subirse al carro de los Knicks ahora? Si las tres preguntas se responden con un “No”, empecemos aclarando conceptos.

Quizá el hilo de toda esta historia que todavía tiene algunos centímetros por los que tirar sea lo mucho que nos cuesta a los Knicks cumplir el sueño de Melo de vestir el uniforme knickerbocker. Lo vale, no hay duda, pero tener aquí y ahora sentimientos encontrados por desprendernos tan pronto de piezas tan fundamentales en el resurgir de la franquicia esta temporada, es, por lo menos, comprensible. Veamos qué contiene este masivo intercambio:

>> Carmelo Anthony, Chauncey Billups, Shelden Williams, Renaldo Balkman y Anthony Carter dejan Denver y, si no hay novedad de última hora, debutan hoy en el Madison ante Milwaukee Bucks.

He’s Melo! He’s Here! And He’s Ours!“, by MyKnicksJournal.com

>> Por ellos, los Knicks se desprenden de cuatro de sus mejores jugadores: Danilo Gallinari, Raymond Felton, Wilson Chandler y Timofey Mozgov.

>> Añadamos para Denver de parte de NYK una primera elección del Draft de 2014, las dos segundas rondas de los Drafts de 2012 y 2013 que los Knicks recibieron de Golden State como parte del traspaso de David Lee a los Warriors del pasado verano, más, finalmente, 3M$ en concepto de quién sabe qué.

>> Y por último, también como parte del ya tan comentado traspaso, metamos a Minnesota Timberwolves en medio. Los Knicks envían a Anthony Randolph, Eddy Curry y otros nuevos 3M$ más también en concepto de quién sabe qué, a cambio de Corey Brewer (aunque no está claro todavía si Brewer permanecerá en el roster de la Gran Manzana o formará parte de algún movimiento de última hora, antes que mañana jueves finalice el periodo para realizar traspasos de esta temporada).

¿Compensa destruir el presente por un supuesto futuro mejor justo el año en que los Knicks vuelven a significar algo respetable en la NBA?. Ésta es la gran pregunta que cuesta tanto, más como parte implicada, de responder. Porque lo que está claro es que una nueva temporada empieza para los de Mike D’Antoni. Una temporada dentro de la temporada, con tres habituales titulares más un muy eficiente sexto hombre fuera del equipo, y solo 28 partidos por jugar antes de los playoffs.

Rivales el domingo, compañeros el lunes. Esto es la NBA

Honestamente, ni con la llegada de quizá uno de los cinco mejores jugadores de la NBA a New York, aspirar a superar este año en la clasificación del Este a Celtics, Heat, Bulls, Magic o Hawks sería utópico. Como de ignorantes sería no ilusionarse con la llegada de Carmelo Anthony (nacido en Brooklyn) a la franquicia. Nos hace más fuertes, pero quizá mañana más que hoy. Es mucho lo que se va, sí. Pero es mucho lo que llega. Lo más lógico será pensar que el fichage de Melo no significa para nada tirar esta buena temporada que, tras más de una década, venimos haciendo. Pero por encima de esto, se trata de construir un edificio tan sólido como brillante para las próximas cuatro.

A corto plazo, la posición #3 del Eastern este año será casi como tirar una moneda al aire entre Bulls y Magic; pero, si los Knicks acaban en la sexta posición que hoy ocupan y la moneda sale cara (Chicago Bulls, aún con la vuelta ahora de Joakim Noah), pasar una primera ronda de post-temporada ya no es un imposible. Menos ahora con STAT y Melo al frente de las operaciones, y con un “Big Shot” Billups siempre presente en los momentos decisivos de los partidos importantes.

Pero a medio y largo plazo, la adquisición de Carmelo Anthony no solo emociona a los fans de los Bockers, sino que garantiza una creciente relevancia de la franquicia en la Liga, al menos, hasta 2015; el año en que, por ejemplo, también terminan los contratos con los Heat de Bron, Wade y Bosh. Al tiempo que permite pensar, mientras no llega la tercera pieza de nuevo puzzle neoyorkino (aka Chris Paul / Deron Williams / Dwight Howard), que en breve se va a poder competir por, lo diré con la boca pequeña, un anillo.

Ok, sueño terminado. Modo “realidad” activado de nuevo. ¿Qué les queda a los Knicks en plantilla para ser competitivos, ahora que Melo está en New York? Veámoslo, posición por posición:

CENTER: Sabe mal por Mozgov porque cambiando de conferencia se deberá enfrentar el doble de veces con Blake Griffin, pero, fans de los Knicks, espero de todo corazón que os guste Ronny Turiaf y sepáis apreciar que es un jugador que siempre juega al límite, aunque eso le lleve a estar constantemente tocado, cuando no lesionado. Porque no hay más. Mike D’Antoni sabe que no se puede conseguir nada importante sin un center de verdad en el poste bajo, por lo que los 20 minutos que suele jugar Turiaf (cuando está en plena forma) parecen poco botín para este puesto hasta final de temporada. Esta posición queda muy tocada por el traspaso, a no ser que en las próximas 24 horas llegue algún jugador de segundo o tercer nivel que, al menos, asegure poder hacer 6 faltas más a los centers dominantes que los principales rivales del Eastern sí tienen (Miami, a parte).

POWER FORWARD: Anthony Randolph ya no está, consecuencia también de este megatraspaso, lo que significa que nos hemos quedado sin póliza de seguros por detrás de Amar’e Stoudemire. Tampoco quizá es que necesitemos una, puesto que si Stoudemire cae, caemos todos con él. Shelden Williams (que llega de Denver a los Knicks) seguro que es un buen tipo con el que ir a tomar algo y por descontado que sale en alguna pregunta del Trivial de la WNBA (está prometido con Candace Parker), pero poco más. Melo va a pasar algún tiempo también en esta posición.

Melo (el pasado viernes en L.A.), entre PF y SF en los Knicks

SMALL FORWARD: La marcha de Danilo Gallinari deja esta posición en manos de Carmelo Anthony, que será ahora también el alero abierto que se juega muchos triples. Bill Walker y Shawne Williams estarán ahí para dar descanso a Melo, y hasta Toney Douglas puede que se posicione como small forward cuando no esté de shooting guard suplente. Lo bueno de este intercambio es que, casi siempre, la rotación de los Knicks quedará reducida por el momento a 8 o 9 jugadores, algo con lo que Mike D’Antoni siempre se ha sentido a gusto, por cierto. Y Carmelo es lo suficientemente polivalente como para jugar muchos minutos de cuatro, como ya hizo precisamente para D’Antoni en el Team USA.  Muchas posibilidades, sin duda, pero más adaptación será necesaria. Basta con considerar que, tras el intercambio, Toney Douglas (segundo año en New York) es ahora el jugador com más tiempo en el roster de los Knicks… o, con Bill Walker, el único que ya estaba la temporada pasada.

SHOOTING GUARD: La gran victoria de este intercambio masivo de jugadores es que los Knicks mantienen en plantilla a Landry Fields. Y, si se recupera pronto de su lesión de rodilla que todavía no le ha permitido debutar en el Madison, detrás está Kelenna Azubuike, un jugador con un porcentaje en tiros de tres en su corta carrera NBA que sobrepasa el 41%. Otra opción es usar el contrato de Azubuike para reducir masa salarial cuando, si procede, este verano (o el de 2012 como máximo) haya que ir a buscar a la tercera pieza de caza de este ambicioso proyecto (Chris Paul, Deron Williams o hasta Dwight Howard).

Fields, aka “La Nueva Esperanza Bocker“, sigue en New York!

POINT GUARD: El rendimiento de Raymond Felton ha sido impoluto en estos 5 meses de servicio, muy por encima de las expectativas que todos teníamos con él. Pero ahora pongámonos en situación: Posesión clave para ganar un partido / serie de playoffs, ¿en quién os gustaría poder confiar para darle ese tiro?. Es ahí donde la contratación de Chauncey Billups entra en juego. Big Shot ya tiene un anillo, pero todavía sabe apreciar los retos que se ponen ante sí (como en el pasado Campeonato del Mundo de Turquía de este último verano). Billups no quiso formar parte de un posible traspaso de Melo a New Jersey, y sin pensarlo ha dicho sí a New York. Chauncey Billups puede ganarte no uno, sino varios partidos de playoffs si los Knicks consiguen llegar al final de un encuentro necesitándose jugar el último tiro con alguien distinto a Anthony.

En conclusión, todavía es pronto para pensar que los Knicks puedan este año quedar por delante de alguno de los Big 4 de la Conferencia Este. Todavía. Pero también es cierto que desde hoy mismo, si yo fuera Boston, Miami, Chicago o Orlando, preferiría no encontrarme a estos nuevos Knicks cuando llegue el mes de Abril. Vamos a ver qué sucede en estos próximos dos meses primero, pero no olvidemos que lo más difícil ya se ha conseguido.


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