Pon Una Estrella En Tu Equipo

03/03/2011

 

Ya no hay dudas. Estos son tiempos en los que las franquicias NBA tratan de acumular tantas estrellas como el límite salarial les permita.

…Y después está George Karl. “Parece que la fórmula para ganar es tener a tres grandes jugadores. Pero, ¿porqué?. ¿Porqué no se puede ganar con 10 muy buenos jugadores? Quizá ninguno de ellos entre los cinco mejores en su posición, pero sí entre los mejores quince. ¿Porqué no tratar de jugar duro como equipo? ¿Porqué así no se puede ganar el anillo?”.

Bueno, si eres entrenador de Denver Nuggets, acabas de perder a tu estrella y no tienes más remedio que competir sin ella, uno puede entender la forma de pensar de Karl… o la de suplicar clemencia. Es un reto enorme para cualquier equipo y entrenador aspirar a un campeonato con un buen montón de muy buenos jugadores pero sin ninguna estrella. Pero la realidad, nos guste o no, es que son las estrellas las que ganan los títulos. Y eso no es nada nuevo.

Karl: Sin Melo, pero como Felton, con cuatro buenas nuevas piezas

Los Celtics dominaron los ’60 con Bill Russell, los Lakers los ’70 con Chamberlain y West, los Celtics de nuevo en los ’80 con un front line devastador, y los Bulls los ’90 con Jordan, Pippen y, más tarde, Rodman.

Los jugadores muy buenos raramente se juegan los tiros decisivos de los partidos y, aún en menos ocasiones, los anotan. Las estrellas sí lo hacen. La presencia de jugadores muy buenos no fuerza al entrenador rival a preparar estrategias específicas contra ellos. Contra las estrellas, sí.

Las superestrellas se han ganado esa etiqueta a pulso. Son peligrosas, se crecen en situaciones apretadas e, históricamente, ganan anillos. Es por ello que las franquicias las demandan, pues, en teoría, cuantas más tengas, más posibilidades tienes de llegar vivo al mes de Junio. Es simple, pero es así.

Hablando de superestrellas, ahí van las dos mejores

La romántica idea de un equipo formado por jugadores de nivel medio – alto compartiendo a partes iguales anotación y defensa hasta poder llegar a unas Finales, es cada vez más inalcanzable. Más en la NBA actual, la de más alto nivel, donde las estrellas de la Liga llegan a ella a menudo ya siendo estrellas de sus universidades / institutos. Y donde un equipo que quiera aspirar a algo grande, no puede renunciar a tener al menos una.

Vale el ejemplo de Atlanta. En los Hawks, la distancia entre su mejor jugador (Joe Johnson) y el cuarto mejor (Jamaal Crawford) no es demasiado grande, y eso que acaban de añadir a su roster a Kirk Hinrich, enésimo intento de éxito de la franquicia en su perenne talón de Aquiles, el puesto de pointguard. No es por casualidad que difícilmente estarán por encima de Magic, Bulls, Heat o Celtics, equipos todos ellos con, al menos, una superestrella.

¿Dónde clasificamos entonces al hasta ahora y de calle, mejor equipo de esta regular season? Pues depende. Se puede decir que les falta una superestrella, pero solo por definición. Tim Duncan, claramente en el ocaso estadístico en todas sus categorías, es como lo que fue Isiah Thomas en los Pistons al principio de la década de los ’90: Un jugador que un día fue el mejor de la NBA en su posición, pero que en sus últimos coletazos en la Liga todavía ofrece un rendimiento muy bueno. Sucede algo similar con Tony Parker, mientras que Manu Ginobili, nunca considerado uno de los mejores guards de la competición, está teniendo sin embargo la temporada de su vida. Añadamos a Richard Jefferson, George Hill y DeJuan Blair, y tratar de encontrar un equipo con unos mejores primeros seis jugadores que los de los Spurs será tarea más que complicada.

And we love the way you love Spurs

En la NBA (y en el baloncesto, por extensión), se puede ganar en la pintura, jugando a ritmo lento, a ritmo rápido, con la defensa, mediante triples… se puede ganar de un buen número de maneras distintas. Pero solo una vale para llegar a conseguir campeonatos: con estrellas. Así que mejor que George Karl no trate de buscar una respuesta a sus propias preguntas, y consiga acostumbrarse cuanto antes a jugar sin Carmelo Anthony y con un buen número de muy buenos jugadores.

Fueron muchas las críticas que recibió LeBron James el pasado verano de otras antiguas estrellas de la Liga cuando decidió cobrar menos pero jugar al lado de Dwayne Wade en Miami. Pero, por ejemplo, si Magic Johnson no hubiera jugado al lado de Kareem, Worthy o Cooper, y hubiera estado siete años llevando a su equipo en sus espaldas sin conseguir ningún anillo, ¿no hubiera hecho lo mismo? Considerando su deseo de ganar, seguro que sí.

El tiempo (y los anillos) darán o quitarán razones a los Heat

Basta ya de hipocresías. Los mismos entrenadores o jugadores (o GMs… o hasta fans) que se molestan cuando ven a grandes jugadores unir sus fuerzas en otras franquicias, estarían emocionados de recibir a esos mismos grandes jugadores en sus equipos. No nos olvidemos que todos los equipos querían a LeBron a principios del mes de Julio. Hasta los Cavaliers.


Poco Ruido Y Muchas Nueces

01/03/2011

 

Las victorias de algunos otros resuenan más. Pero, a excepción de los sólidos líderes de lo que va de regular season, ningún equipo gana con más eficiencia que los Dallas Mavericks.

Empecemos primero por situar a los Mavs:

> 43 – 16. Sí, seis partidos por detrás de San Antonio, pero con mejor porcentaje de victorias que los fuertemente publicitados por todos Heat, Lakers o Bulls. Solo los Celtics se unen a Dallas por detrás de los Spurs.

> 40 – 7 cuando tanto Dirk Nowitzki como Tyson Chandler están en pista. Lo que sugiere que cuando Dallas tiene a todos sus efectivos son, al menos, tan buenos como los Spurs que, hasta ayer mismo, tras la lesión de Tony Parker que le dejará de dos a cuatro semanas fuera, se habían librado de lesiones importantes.

> 16 – 1 en sus últimos 17 partidos, y 9 – 1 en sus últimos 10 encuentros a domicilio. Ese logro fuera de casa solo lo tienen a fecha de hoy también los Spurs.

¿Quizá el mejor cuatro – cinco de la Liga?

Y ahora, pensemos hasta dónde pueden llegar:

Los Mavs siguen prosperando al tiempo que tratan de integran en el roster a dos nuevos titulares (Peja Stojakovic y Rodrigue Beaubois), mientras el calendario les suministra rivales de inferior nivel. El pasado fin de semana, Dallas tomó buena cuenta de Washington y Toronto en un back-to-back a domicilio en el que anotaron más de 100 puntos por partido en ambos enfrentamientos. Y cuando eso sucede, el balance de los Mavs se sitúa en un excelso 32 – 2 esta temporada.

Y lo que viene ahora es otra serie de damnificados que en unos días habrán pasado a ser nuevas víctimas de Dallas Mavericks: Hoy en Philadelphia, en casa ante Pacers y Grizzlies, y una salida a Minnesota donde lo que más debe preocupar es el frío o no perderse el enésimo doble-doble de Kevin Love. Cuatro rivales que acumulan un balance de 103 – 135 y que, aunque sin desmerecer a unos Sixers, Pacers o Grizzlies que luchan por la séptima plaza de ambas Conferencias, deben significar no otra cosa que el hecho de que Dallas acumule de nuevo 10 victorias consecutivas.

Casi 10ppg y la misma muñeca de siempre la de Peja

Después de eso, a partir del 9 de Marzo, el camino se vuelve un poco más bacheado, visitando New Orleans o recibiendo en el American Airlines Center a Knicks y Lakers, por ese orden. Pero primero lo primero o, en este caso, primero estos cuatro próximos partidos.

Algunos pueden decir que la victoria del pasado fin de semana en D.C. (99 – 105) tuvo una buena dosis de suerte; pero, ¿es realmente suerte que, desde que Rick Carlisle se hiciera cargo del equipo ahora va a hacer ya tres temporadas, los Mavs presenten un impresionante balance de 51 – 18 en partidos decididos por cinco o menos puntos de diferencia?

Carlisle: 148 – 75 (66.4%) en dos temporadas y media en Dallas

Otro objeto constante de crítica a los tejanos es que pueden marcharse de 20 puntos en muchos de sus encuentros pero que no saben mantener tal diferencia. Es cierto que, hasta ahora, ninguna de las 43 victorias que acumulan los Mavs en esta regular season se ha producido por 20 o más puntos de diferencia pero, teniendo en cuenta que, sin querer cebarme en ellos por ningún motivo en especial, los Wizards sí acumulan ya dos (en sus solo 15 victorias) por ese margen, ¿qué importancia tiene en realidad este aspecto?

Por lo pronto, lo único que importa es cerrar los cuatro partidos que vienen antes del 9 de Marzo con cuatro victorias, tanto para acercarse a los hasta ahora intocables Spurs (que, sin Tony Parker, recibirán en los cuatro próximos partidos a Heat o Lakers) como, sobretodo, para tratar de asegurar lo máximo posible la segunda plaza del Western para cuando empiecen los playoffs.

Si no la mejor, esta es la temporada más relevante de Chandler

La clasificación no engaña, ni tampoco el calendario más próximo de los Mavericks. Puede que, por fin, sigilosamente, Dallas consiga hacer una post-temporada del nivel de la temporada regular. 3 a 1 a que sí.


Un Nuevo Último Tiro

28/02/2011

 

Desde que en el pasado mes de Julio, Miami Heat consiguió juntar a su Big Three, una de las preguntas más recurrentes que nos hemos hecho es: En un partido apretado, ¿quién se jugará el último tiro?. ¿LeBron James?, ¿Dwayne Wade?, ¿Chris Bosh?.

A pesar de que los Heat consiguieron rápidamente hacer olvidar su calamitoso 9 – 8 con el que iniciaron la temporada mediante muchas victorias y algunas demostraciones de poder real (especialmente recordada la exhibida en Los Angeles, ante los Lakers, el día de Navidad), la pregunta sigue vigente a día de hoy.

Más, después de lo visto ayer en el American Airlines Arena contra los Knicks (86 – 91), en lo que parece van a ser de nuevo grandes duelos en los años que están por venir. Dos oportunidades más para James de anotar el último tiro, dos errores.

¿El duelo que viene?

Con 12 segundos por jugar y los Heat uno abajo, el balón era para James en la bombilla. Eligió penetrar con fuerza hacia canasta, como tantas otras veces, pues una falta personal servía para, quizá, anotar dos tiros libres y ponerse arriba en el marcador. Pero Amar’e Stoudemire negó tal posibilidad con un buen tapón. Evidentemente, Miami hizo una falta rápida que, aunque significó que NYK anotara dos tiros libres (86 – 89), dejaba de nuevo la opción a los Heat de anotar un triple y llevar el duelo a la prórroga, a falta de 6.7 segundos. La opción de dicho triple volvió a ser para James. Hubiera sido otro momento mágico para King James sobre la bocina… pero volvió a fallar.

…Con lo que la pregunta inicial que arrastramos desde el mes de Julio sale de nuevo a flote. Sorprende ver como, en una franquicia con quizá tres de los mejores jugadores para este tipo de situaciones tan ajustadas, Miami Heat tenga un balance de 5 – 11 en partidos decididos por cinco o menos puntos. James está siendo, claramente, la opción de su equipo en los momentos cumbre de los finales apretados, sea tirando, distribuyendo o pasando. Pero el debate está más que nunca encima de la mesa de Pat Riley y, en menor medida, Erik Spoelstra, pues James (que, por cierto, promedia solo un 33.8% de acierto en tiros de tres) ya venía de fallar una bandeja decisiva (que hubiera empatado el partido) en la derrota de Miami en Chicago hace ahora cuatro días.

Final del partido: Derrota + frustración

Demasiadas evidencias en un espacio de tiempo demasiado corto. Y más con un jugador como Dwayne Wade de Plan B. Junto con Kobe Bryant, Wade ha sido siempre considerado uno de los jugadores más fiables en los que dejar la responsabilidad de los tiros at the buzzer. Y junto con su innegable y casi inigualable habilidad para el uno contra uno, puede que Miami Heat se esté equivocando de prioridad. De hecho, encarar en velocidad a su defensor, es la base principal y más fuerte del juego de Wade, sea para acabar metiéndola para abajo, en situaciones complicadas de bandeja, o fintando y anotando su eficiente mid-range jumper. Velocidad, agilidad y habilidad son tres buenos inputs cuando de lo que se trata es de anotar bajo presión. Y en eso, Wade es el #1.

Últimos segundos. Quizá llega el momento de un cambio

Los Heat son ahora segundos (43 – 17) en el Eastern, a medio partido de los líderes, Boston Celtics (42 – 15). Pero su calendario a corto plazo se muestra de los más caprichoso. Todos sus próximos 10 rivales en la regular season presentan un balance victorias / derrotas positivo. Así que es de suponer que nuevas oportunidades de necesidad de un último tiro se presenten en breve. Ha llegado el momento de poner una nueva estrategia al servicio del equipo en estas situaciones: dársela a Dwayne Wade.


El Lado Oscuro

25/02/2011

 

En el futuro de la NBA, se hablará para siempre del 24 de Febrero de 2011 como el día en que la Liga se volvió loca. Los GM’s colgados al teléfono, las redacciones de los principales medios norteamericanos trasnochando e informando constantemente de lo que sus fuentes les iban contando, el Twitter echando humo, Elio Martínez y su http://www.nbamaniacs.com/ haciendo horas extras no remuneradas y millones de fans en todo el globo pendientes de los masivos movimientos. Muchos y, algunos, muy importantes.

En el tiempo que llevo en esto, nunca había vivido algo así”. Todos lo suscribimos, pero es que resulta que el que lo declara es Kobe Bryant, en la NBA desde 1996. Es evidente que la situación de una posible (aunque difícil) firma de un nuevo Convenio Colectivo que reducirá el tope salarial de las franquicias desde el próximo verano, ha influido. Pero no deja de sorprender el gran impacto que, en lo deportivo, algunas de las operaciones puedan tener. Los Lakers son, precisamente, uno de los únicos nueve equipos que no han realizado ningún movimiento. Y quizá no porque no hayan querido.

Sea como sea, no podemos negar que los traspasos de Carmelo Anthony a los Knicks y Deron Williams a los Nets son el epicentro de este terremoto que ayer vivimos. Y lo son por alguna razón. No es muy común que un jugador All-Star sea traspasado a otro equipo antes que termine la regular season de ese mismo año, pues, hasta anteayer, solo había sucedido en 12 ocasiones. Y aunque parece que adquirir a un All-Star este año va a merecer la pena para sus nuevas franquicias, un vistazo a los más recientes intercambios de este tipo muestra que, en la mayoría de los casos, el impacto en sus nuevos equipos ha sido mínimo.

Melo, 7 meses de rumores. D-Will, ni 7 minutos

Hace tres temporadas, Dallas Mavericks adquirió los derechos de Jason Kidd a New Jersey Nets por un paquete de jugadores que incluía a Devin Harris, desde ayer en Utah. En el momento de tal intercambio, los Mavs estaban con un 35 – 18 en el balance victorias / derrotas. De los 29 encuentros restantes de temporada regular de aquel año, Dallas perdió 13, cayendo en cinco partidos en la primera ronda de aquellos playoffs. En general, aunque con Kidd los Mavericks pudieron extender su racha de temporadas con más de 50 victorias hasta 10, nunca pasaron de una segunda ronda de post-temporada.

Otro intercambio que involucró a un jugador que por entonces había sido All-Star sucedió en Febrero de 2003. Sonics y Bucks fueron los protagonistas de un deal que enviaba, tras su novena aparición en un Partido de las Estrellas, a Gary Payton a Milwaukee, mientras Ray Allen (presente en aquel entonces en los últimos tres All-Star) hacía el camino inverso para acabar recalando en Seattle. Antes de la llegada de Payton, los Bucks eran séptimos en el Eastern con un balance de 27 – 26. Desde su llegada, 15 – 14, para acabar igualmente en el mismo lugar de la clasificación y perder en primera ronda de aquellos playoffs ante los Nets (entonces sí liderados por Jason Kidd). Pero es que, como ahora se especula que sucederá con D-Will, Payton no jugó más que esos 29 partidos con los Bucks antes de salir al mercado de agentes libres y acabar fichando por los Lakers.

Cuatro (muy) buenas temporadas en Seattle llevaron a Allen a Boston

No le fue mucho mejor a Allen en Seattle. Su llegada hizo que aquel final de temporada, los Sonics ganaran 18 de sus últimos 30 encuentros, pero su mal inicio de campaña frustró cualquier esperanza de playoffs, acabando a cuatro victorias de la octava plaza del Western.  

Quizá un mejor recuerdo guarden en Philadelphia de los servicios de un jugador fichado justo tras ser All-Star. El 22 de Febrero de 2001, los 76ers ficharon a Dikembe Mutombo, hasta entonces en Atlanta Hawks. Aunque en aquella temporada Philly ya tenía el control absoluto de la Conferencia Este antes de la llegada del africano (41 – 14), con él solo fueron capaces de ganar 15 de sus últimos 27 encuentros de aquella fase regular, pudiendo mantener, sin embargo, la primera posición del Eastern cara a los playoffs.

Temporada 2001-02, la última de Mutombo en Philadelphia

Es razonable pensar que aquellos Sixers quizá no hubieran llegado a las Finales sin Mutombo, pues el congoleño cuajó unos extraordinarios playoffs con la que era su nueva franquicia, pero la realidad indica que, una vez en ellas, solo pudieron derrotar una vez a los finalmente campeones Los Angeles Lakers. Como también dice, que Dikembe Mutombo solo estuvo una temporada más en Philadelphia, antes de volver a ser traspasado, esta vez a los Nets.

No se trata pues de frenar el lógico entusiasmo de los fans de Knicks y Nets ante las llegadas de los recientemente All-Stars Carmelo Anthony y Deron Williams. Pero tal vez sí de mantener las expectativas en frío. La sola presencia de ambos no es garantía de éxito, ni en el presente ni en el futuro.


Melo: Day #1 Photo Gallery

24/02/2011

 

Feb 23, 2011. Madison Square Garden (NYC). NYK 114 – 108 MIL

#7 Carmelo Anthony: 27 PTS (10-25 FG), 10 REB, 1 AST, 2 STL, 2 TO.


Es La Hora De Carmelo Anthony

23/02/2011

 

Los Knicks han tomado la decisión correcta. Guste o no, New York, aquí llega Carmelo Anthony.

Después de meses de interminables rumores y semanas de exhausta negociación, los Knicks ya tienen a su hombre… aunque quizá sea más apropiado decir que Anthony ya tiene a su equipo.

El intercambio terminó finalmente con un extraño triángulo amoroso que duró demasiado tiempo. Los Nets querían a Anthony, Anthony quería a los Knicks y, al menos alguna parte de la jerarquía de los Knicks, no querían a Anthony si esto significaba tener que desprenderse de lo que al final se han acabado desprendiendo: Wilson Chandler, Danilo Gallinari, Raymond Felton y Timofey Mozgov.

Bron & Melo. Aún en el Instituto en 2002 y, un año después, la noche de su elección como #1 y #3 respectivamente del Draft de 2003

Pero este traspaso es una de esas cosa que debía ser. La tomara Donnie Walsh, Mike D’Antoni, James L. Dolan (o Spike Lee), los Knicks tomaron la acertada determinación de traer a Anthony al Madison ahora, y preocuparse de los jugadores secundarios después.

Porque los jugadores secundarios son eso precisamente, secundarios, y hay un montón de ellos que podrían encajar en los sistemas de una franquicia que, con la llegada de Anthony tras la de Stoudemire el pasado verano, demuestra que quiere volver a ser ganadora. Y pronto. Y es que ahora ya no son una, sino dos las grandes amenazas que tiene el roster de Mike D’Antoni.

La curación interna ya ha empezado. Pero, sin embargo, debe ser Carmelo Anthony el primero en saber que ahora, toda la responsabilidad va a caer sobre sus hombros. Él era el primero que quiso que esta situación se diera, y aquí está.

2 de 3. Chris Paul es la última pieza del codiciado puzzle

Nacido en Brooklyn, si Anthony sabe algo de la historia del equipo de su ciudad, sabrá que, con quizá la única excepción de Bernard King, ningún jugador con origen en New York ha conseguido volver a la franquicia y poner el Madison Square Garden patas arriba, en el buen sentido del término. El momento para demostrar a los miles de fans de la NBA que creen que Anthony es un jugador unidimensional, incapaz de defender a buen nivel o de hacer mejores a sus compañeros, ha llegado.

Anthony no es la respuesta, pero indudablemente es un buen bloque de hormigón armado sobre el que empezar a construir ago realmente sólido para el futuro inmediato de la franquicia. Llevó a Syracuse hacia la final de un Campeonato Nacional y fue parte vital del equipo norteamericano de baloncesto que en 2008 se colgó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín.  Pudo también ser un ganador de haber estado rodeado de las piezas adecuadas en Denver Nuggets; algo que los Knicks, con Stoudemire, ya están tratando de hacer. La sola presencia de ambos, además, va a facilitar la llegada de la ya esperada tercera estrella. Chris Paul está ahora en la pole.

NY, verano de 2008. Melo y el resto de integrantes del Team USA

El mismo día, con Jim Boeheim, su entrenador en Syracuse

Sobre lo que no hay ninguna duda en el mundo del baloncesto profesional americano es que Carmelo Anthony es un anotador de primera clase. Por este talento y facilidad para encestar, en un equipo como los Knicks que ya promedia más de 106 puntos por partido, ya vale la pena el coste del intercambio.

Ya oímos y oiremos a los críticos de Anthony o de este blockbuster deal cuestionar la desde anoche coexistencia entre Stoudemire y Carmelo. Son y serán los mismos que oportunamente ignoran que nadie más que Amar’e Stoudemire ha presionado a su propia franquicia para que la llegada de Anthony se produzca, y se produzca ahora.


Mis Nuevos Knicks

23/02/2011

 

¿Queda alguna cosa por escribir sobre el blockbuster deal que revolucionó el mundo de la NBA anteayer lunes? ¿Algún argumento nuevo a favor o en contra del traspaso?. O también, ¿Alguien más quiere subirse al carro de los Knicks ahora? Si las tres preguntas se responden con un “No”, empecemos aclarando conceptos.

Quizá el hilo de toda esta historia que todavía tiene algunos centímetros por los que tirar sea lo mucho que nos cuesta a los Knicks cumplir el sueño de Melo de vestir el uniforme knickerbocker. Lo vale, no hay duda, pero tener aquí y ahora sentimientos encontrados por desprendernos tan pronto de piezas tan fundamentales en el resurgir de la franquicia esta temporada, es, por lo menos, comprensible. Veamos qué contiene este masivo intercambio:

>> Carmelo Anthony, Chauncey Billups, Shelden Williams, Renaldo Balkman y Anthony Carter dejan Denver y, si no hay novedad de última hora, debutan hoy en el Madison ante Milwaukee Bucks.

He’s Melo! He’s Here! And He’s Ours!“, by MyKnicksJournal.com

>> Por ellos, los Knicks se desprenden de cuatro de sus mejores jugadores: Danilo Gallinari, Raymond Felton, Wilson Chandler y Timofey Mozgov.

>> Añadamos para Denver de parte de NYK una primera elección del Draft de 2014, las dos segundas rondas de los Drafts de 2012 y 2013 que los Knicks recibieron de Golden State como parte del traspaso de David Lee a los Warriors del pasado verano, más, finalmente, 3M$ en concepto de quién sabe qué.

>> Y por último, también como parte del ya tan comentado traspaso, metamos a Minnesota Timberwolves en medio. Los Knicks envían a Anthony Randolph, Eddy Curry y otros nuevos 3M$ más también en concepto de quién sabe qué, a cambio de Corey Brewer (aunque no está claro todavía si Brewer permanecerá en el roster de la Gran Manzana o formará parte de algún movimiento de última hora, antes que mañana jueves finalice el periodo para realizar traspasos de esta temporada).

¿Compensa destruir el presente por un supuesto futuro mejor justo el año en que los Knicks vuelven a significar algo respetable en la NBA?. Ésta es la gran pregunta que cuesta tanto, más como parte implicada, de responder. Porque lo que está claro es que una nueva temporada empieza para los de Mike D’Antoni. Una temporada dentro de la temporada, con tres habituales titulares más un muy eficiente sexto hombre fuera del equipo, y solo 28 partidos por jugar antes de los playoffs.

Rivales el domingo, compañeros el lunes. Esto es la NBA

Honestamente, ni con la llegada de quizá uno de los cinco mejores jugadores de la NBA a New York, aspirar a superar este año en la clasificación del Este a Celtics, Heat, Bulls, Magic o Hawks sería utópico. Como de ignorantes sería no ilusionarse con la llegada de Carmelo Anthony (nacido en Brooklyn) a la franquicia. Nos hace más fuertes, pero quizá mañana más que hoy. Es mucho lo que se va, sí. Pero es mucho lo que llega. Lo más lógico será pensar que el fichage de Melo no significa para nada tirar esta buena temporada que, tras más de una década, venimos haciendo. Pero por encima de esto, se trata de construir un edificio tan sólido como brillante para las próximas cuatro.

A corto plazo, la posición #3 del Eastern este año será casi como tirar una moneda al aire entre Bulls y Magic; pero, si los Knicks acaban en la sexta posición que hoy ocupan y la moneda sale cara (Chicago Bulls, aún con la vuelta ahora de Joakim Noah), pasar una primera ronda de post-temporada ya no es un imposible. Menos ahora con STAT y Melo al frente de las operaciones, y con un “Big Shot” Billups siempre presente en los momentos decisivos de los partidos importantes.

Pero a medio y largo plazo, la adquisición de Carmelo Anthony no solo emociona a los fans de los Bockers, sino que garantiza una creciente relevancia de la franquicia en la Liga, al menos, hasta 2015; el año en que, por ejemplo, también terminan los contratos con los Heat de Bron, Wade y Bosh. Al tiempo que permite pensar, mientras no llega la tercera pieza de nuevo puzzle neoyorkino (aka Chris Paul / Deron Williams / Dwight Howard), que en breve se va a poder competir por, lo diré con la boca pequeña, un anillo.

Ok, sueño terminado. Modo “realidad” activado de nuevo. ¿Qué les queda a los Knicks en plantilla para ser competitivos, ahora que Melo está en New York? Veámoslo, posición por posición:

CENTER: Sabe mal por Mozgov porque cambiando de conferencia se deberá enfrentar el doble de veces con Blake Griffin, pero, fans de los Knicks, espero de todo corazón que os guste Ronny Turiaf y sepáis apreciar que es un jugador que siempre juega al límite, aunque eso le lleve a estar constantemente tocado, cuando no lesionado. Porque no hay más. Mike D’Antoni sabe que no se puede conseguir nada importante sin un center de verdad en el poste bajo, por lo que los 20 minutos que suele jugar Turiaf (cuando está en plena forma) parecen poco botín para este puesto hasta final de temporada. Esta posición queda muy tocada por el traspaso, a no ser que en las próximas 24 horas llegue algún jugador de segundo o tercer nivel que, al menos, asegure poder hacer 6 faltas más a los centers dominantes que los principales rivales del Eastern sí tienen (Miami, a parte).

POWER FORWARD: Anthony Randolph ya no está, consecuencia también de este megatraspaso, lo que significa que nos hemos quedado sin póliza de seguros por detrás de Amar’e Stoudemire. Tampoco quizá es que necesitemos una, puesto que si Stoudemire cae, caemos todos con él. Shelden Williams (que llega de Denver a los Knicks) seguro que es un buen tipo con el que ir a tomar algo y por descontado que sale en alguna pregunta del Trivial de la WNBA (está prometido con Candace Parker), pero poco más. Melo va a pasar algún tiempo también en esta posición.

Melo (el pasado viernes en L.A.), entre PF y SF en los Knicks

SMALL FORWARD: La marcha de Danilo Gallinari deja esta posición en manos de Carmelo Anthony, que será ahora también el alero abierto que se juega muchos triples. Bill Walker y Shawne Williams estarán ahí para dar descanso a Melo, y hasta Toney Douglas puede que se posicione como small forward cuando no esté de shooting guard suplente. Lo bueno de este intercambio es que, casi siempre, la rotación de los Knicks quedará reducida por el momento a 8 o 9 jugadores, algo con lo que Mike D’Antoni siempre se ha sentido a gusto, por cierto. Y Carmelo es lo suficientemente polivalente como para jugar muchos minutos de cuatro, como ya hizo precisamente para D’Antoni en el Team USA.  Muchas posibilidades, sin duda, pero más adaptación será necesaria. Basta con considerar que, tras el intercambio, Toney Douglas (segundo año en New York) es ahora el jugador com más tiempo en el roster de los Knicks… o, con Bill Walker, el único que ya estaba la temporada pasada.

SHOOTING GUARD: La gran victoria de este intercambio masivo de jugadores es que los Knicks mantienen en plantilla a Landry Fields. Y, si se recupera pronto de su lesión de rodilla que todavía no le ha permitido debutar en el Madison, detrás está Kelenna Azubuike, un jugador con un porcentaje en tiros de tres en su corta carrera NBA que sobrepasa el 41%. Otra opción es usar el contrato de Azubuike para reducir masa salarial cuando, si procede, este verano (o el de 2012 como máximo) haya que ir a buscar a la tercera pieza de caza de este ambicioso proyecto (Chris Paul, Deron Williams o hasta Dwight Howard).

Fields, aka “La Nueva Esperanza Bocker“, sigue en New York!

POINT GUARD: El rendimiento de Raymond Felton ha sido impoluto en estos 5 meses de servicio, muy por encima de las expectativas que todos teníamos con él. Pero ahora pongámonos en situación: Posesión clave para ganar un partido / serie de playoffs, ¿en quién os gustaría poder confiar para darle ese tiro?. Es ahí donde la contratación de Chauncey Billups entra en juego. Big Shot ya tiene un anillo, pero todavía sabe apreciar los retos que se ponen ante sí (como en el pasado Campeonato del Mundo de Turquía de este último verano). Billups no quiso formar parte de un posible traspaso de Melo a New Jersey, y sin pensarlo ha dicho sí a New York. Chauncey Billups puede ganarte no uno, sino varios partidos de playoffs si los Knicks consiguen llegar al final de un encuentro necesitándose jugar el último tiro con alguien distinto a Anthony.

En conclusión, todavía es pronto para pensar que los Knicks puedan este año quedar por delante de alguno de los Big 4 de la Conferencia Este. Todavía. Pero también es cierto que desde hoy mismo, si yo fuera Boston, Miami, Chicago o Orlando, preferiría no encontrarme a estos nuevos Knicks cuando llegue el mes de Abril. Vamos a ver qué sucede en estos próximos dos meses primero, pero no olvidemos que lo más difícil ya se ha conseguido.


Notas Clase “All-Star Game 2011” (y II)

22/02/2011

 

EASTERN CONFERENCE:

Derrick Rose, G. NOTABLE

29 MIN, 11 PTS (5-13 FG), 5 AST, 3 REB. Modo ataque toda la noche el que tenía programado Rose. Fast Don’t Lie. Como suele, contoneó su cuerpo de las formas más increíbles mientras dejaba bandejas inverosímiles cerca del aro. Sus números serían otros de no ser por algunas faltas no señaladas o un mejor acierto en sus tiros de larga distancia. Aún así, su actuación fue lo suficientemente sólida como para unirse a Westbrook en lo que a bases titulares de las dos conferencias se refiere en los años que están por venir.

D-Rose es la auténtica sensación de esta temporada

Dwayne Wade, G. NOTABLE ALTO

20 MIN, 14 PTS (6-9 FG), 4 REB, 2 AST, 4 TO. Ooops! La involuntaria torcedura de su tobillo derecho (el mismo que se torció en Boston la semana anterior) al principio del tercer cuarto, echó al traste lo que venía siendo otra convincente actuación de Wade en un All-Star Game (el año pasado fue MVP) e hizo entrar a los fans de los Heat en estado de pánico. Nada de que preocuparse. Si el partido fuera serio, Wade hubiera seguido en pista.

LeBron James, F. MATRÍCULA DE HONOR

32 MIN, 29 PTS (10-18 FG), 12 REB, 10 AST. Quizá lo mejor del partido fue la lucha entre Kobe Bryant y LeBron James de los últimos 15 minutos, viéndose ambos con posibilidades de llevarse el MVP. Éste fue al final para Bryant, pero fue James quien hizo el partido más completo. Su primer triple-doble en un All-Star y tan solo el segundo en la historia de la NBA, tras el de Michael Jordan en 1997. Sobran las palabras.

Potencia, rapidez, fundamentos y control del cuerpo. Es LBJ

Amar’e Stoudemire, F. EXCELENTE

28 MIN, 29 PTS (11-20 FG, 6-6 FT), 6 REB, 2 AST. Stoudemire jugó como siempre juega: muchos puntos (29) y aportación ofensiva, y no muchos rebotes (6) y aportación defensiva. Agresividad con un toque de dureza, como también es habitual, cerca del aro y buena mano fuera. Responsable de la mayoría de los 86 puntos en la pintura del Eastern.

Dwight Howard, C. INSUFICIENTE

21 MIN, 5 PTS (2-4 FG), 7 REB. Aparentemente, Howard piensa que tiene un buen porcentaje de acierto en triples. Si no, no se explica como intenta dos tiros de tres al inicio del encuentro, para acabar terminándolo con unos mediocres 5 puntos y 7 rebotes.

Chris Bosh, C. NOTABLE ALTO

20 MIN, 14 PTS (7-10 FG), 5 REB, 2 AST, 3 TO. Suerte que estaba Bosh para substituirle. No se recomienda dejar solo a Bosh en este tipo de partidos, porque te torpedea con jumpshots anotados sin parar. Letal desde el perímetro y con alguna incursión de fuerza cerca del aro, Bosh acabó anotando el 70% de sus 10 intentos de tiro a canasta.

Ray Allen, G. NOTABLE ALTO

17 MIN, 12 PTS (4-9 FG, 2-7 3FG), 4 REB, 2 AST. Allen pudo ampliar su otro récord (el de más triples convertidos en un All-Star Game) a 22, con los 2 que anotó el domingo en L.A. Ray Allen terminó el encuentro con una buena actuación, 12 puntos, y practicando a menudo en la pista la defensa sobre Kobe Bryant, que tanto le puede servir cuando llegue el mes de Junio.

Ya que estamos, aprovechemos para probar por lo que vendrá, no?

Rajon Rondo, G. NOTABLE ALTO

20 MIN, 6 PTS (3-5 FG), 8 AST, 2 REB. Conducir y repartir juego fue la tarea a la que se encomendó Rondo durante todo el partido. Un par de buenas bandejas en estático y 8 asistencias en 20 minutos de juego fueron su hoja de servicios particular. Las transiciones defensa – ataque del Eastern parecían algo descuidadas a menudo, lo que perjudicó el juego de Rondo en la mayoría de ocasiones.

Al Horford, C. INSUFICIENTE

10 MIN, 2 PTS (1-3 FG), 3 REB. Gracias por venir, Al. Espero que hayas disfrutado del fin de semana.

Paul Pierce, F. INSUFICIENTE

11 MIN, 6 PTS (2-6 FG), 2 AST, 3 TO. Cara y alma de los Celtics, Pierce fue abucheado durante todo el fin de semana. Seguro que le hubiera encantado responder en la pista como tantas otras veces, pero, a sus ya 33 años y con lo que tiene que venir en estos próximos 3 meses, Rivers actuó con la cabeza y lo tuvo en pista tan solo 11 minutos. Un buen triple en la segunda mitad fueron todos sus highlights de la noche. Se le espera en L.A. para las Finales.

Joe Johnson, G. SUFICIENTE

20 MIN, 11 PTS (4-11 FG, 3-9 3FG), 3 AST, 2 REB, 2 STL. ¿Qué es lo que pasa con Joe Johnson y los triples? JJ está lanzando desde tres con un 31.0% de acierto esta temporada (seis puntos por debajo de la pasada), así que anotar solo 3 de sus 9 intentos desde más allá de la línea de tres puntos en un All-Star Game (con menos defensas) no es la mejor de las señales para un jugador que vive de su muñeca.

Johnson también se probó con Kobe. Servirá para esta noche

Kevin Garnett, F. SUFICIENTE

7 MIN, 4 PTS (2-3 FG), 5 REB, 2 AST. Sí, no os equivocáis. Era Kevin Garnett el que animaba desde el banquillo a LeBron James en los instantes finales del partido. Ese apoyo al “enemigo” describe bien a las claras el compromiso con la victoria que siempre ha tenido KG, además de ser lo único rescatable de su paso por Los Angeles. Volverá también en Junio.


Notas Clase “All-Star Game 2011” (I)

22/02/2011

 

WESTERN CONFERENCE:

Chris Paul, G. NOTABLE BAJO

28 MIN, 10 PTS (3-7 FG), 7 AST, 5 STL, 3 TO. El manejo del balón de Paul fue deslumbrante en algunas fases del partido. Condujo la mayoría de los 53 contraataques que tuvo el Western en el partido y empató con D-Will como máximo asistente de su equipo. Su tiro no estuvo del todo acertado pero supo asombrar a la grada con sus penetraciones y generosidad.

Kobe Bryant, G. MATRÍCULA DE HONOR

29 MIN, 37 PTS (14-26 FG), 14 REB, 3 STL, 4 TO. Jugando en casa, se mostró agresivo desde buen principio, anotando 7 canastas en el primer cuarto y nunca viniéndose abajo. Al final, 37 puntos, solo 5 por debajo del record en un All-Star Game, todavía en posesión de Wilt Chamberlain. Si bien no pasó demasiado el balón, se recordarán su mate con reverso en el aire remontando la línea de fondo y, sobretodo, su póster a LeBron James con ambas manos. Este 4º MVP le iguala a Bob Petit como el jugador con más galardones de Mejor Jugador de un All-Star Game de la historia de la NBA.

Triunfador de la noche, de principio a fin

Carmelo Anthony, F. SUFICIENTE

22 MIN, 8 PTS (4-10 FG), 7 REB, 2 AST. Como siempre, agresivo cuando el balón le encontró cerca del aro, pero en el perímetro nunca encontró ritmo de partido. Superado en todo por sus oponentes (LeBron y Amar’e), puede que tuviera más en su cabeza la resolución de su futuro inmediato (por fin ya parece que cerrado, con los Knicks) que no el partido en sí. Se acepta como excusa.

Kevin Durant, F. EXCELENTE

30 MIN, 34 PTS (11-23 FG, 4-11 3PT, 8-8 FT), 2 BLK. No le hables a Durant de partidos amistosos o de exhibición, puesto que no entiende de ellos. Y menos cuando es golpeado y acaba cayendo al suelo como sucedió en el tercer cuarto del encuentro. Durant estuvo muy consistente durante todo el partido, anotando al menos cinco puntos en cada cuarto y liderando a su equipo en tapones. Quizá lo mejor fue que apareció también al final, cuando la mecha de Kobe se apagaba y, algo más importante, cuando había que decidir el partido. Un ganador.

¿Cuántas veces será Durant MVP de un All-Star Game?

Tim Duncan, C. INSUFICIENTE

11 MIN, 2 PTS (1-4 FG), 3 REB. Despidámonos como se merece de las presencias de Duncan en All-Star Games, un tipo de fiestas en las que Tim se siente fuera de lugar siempre. Un media de 3.8ppg en los últimos cinco All-Stars (titular en todos) así lo atestiguan. Cabe preguntarse porqué Popovich, sabedor como nadie que ni a Duncan le gustan estos encuentros ni le iba a poner demasiados minutos, insistió en elegirlo en el quinteto titular. Suena a despedida.

Pau Gasol, C. NOTABLE ALTO

24 MIN, 17 PTS (8-13 FG), 7 REB, 2 BLK. El supuestamente blando Gasol estuvo jugando los minutos importantes del final del encuentro, peleando duro con los big men del Este, y hasta palmeando una importante canasta (con falta a STAT incluida) que ponía al Western cuatro puntos por encima a tan solo un minuto del final. Los 6 rebotes ofensivos demuestran lo metido que estuvo en el partido, del que fue el quinto máximo anotador con 17 puntos.

Suplente en funciones de titular. El mejor ASG de Pau

Manu Ginobili, G. NOTABLE BAJO

20 MIN, 7 PTS (2-7 FG), 5 AST, 3 STL. Lentamente, Manudona acabó realizando un partido muy sólido. Y tendría algunas asistencias más de haber anotado sus compañeros de equipo algunos tiros abiertos propiciados por grandes pases del argentino. Un partido razonablemente bueno el de Ginobili.

Blake Griffin, F. NOTABLE

14 MIN, 8 PTS (4-6 FG), 5 REB, 5 AST. Decía Griffin a los periodistas antes del partido que estaba “bastante cansado” después del ajetreado fin de semana que se le presentó. No es para menos. Aún así, sus números fueron óptimos considerando los minutos que le dio coach Pops. El público y la NBA en su conjunto están entregados a él y ese debe ser el botín con el que quedarse para The Blake Show.

Aunque todavía con timidez, Griffin ya está bendecido por todos

Dirk Nowitzki, F. SUFICIENTE

14 MIN, 6 PTS (3-8 FG), 5 REB. El mejor jugador europeo que jamás ha pasado por la NBA nunca encontró continuidad en su tiro aunque colaboró con 5 rebotes defensivos a la causa de su equipo. Los 22 puntos de su All-Star Game del año pasado todavía están ahí para el alemán.

Deron Williams, G. SUFICIENTE

17 MIN, 5 PTS (2-7 FG), 7 AST. Como Paul, D-Will estuvo desacertado en el tiro, aunque tiró de sus innegables dotes en la dirección del juego para salvar su actuación. De todas formas, quizá el más flojo de los tres pointguards que tenía el roster de Popovich. Viene ahora en tercio final de regular season de lo más duro para Williams en Utah.

Russell Westbrook, G. EXCELENTE

14 MIN, 12 PTS (6-12 FG), 5 REB. Muy Buena impresión la de Westbrook en su primera aparición en un All-Star Game (además, en su ciudad natal). 12 tiros para 12 puntos, pero alguno de ellos, como un tremendo tomahawk en el segundo cuarto, con la fuerza y condiciones que, cada vez más, le vienen caracterizando. Consideremos ésta, como la primera aparición de las muchas que están por venir de Westbrook en un All-Star. Y algunas, de titular. Al tiempo.

Nadie ejecuta mejor este tipo de mates que Russell Westbrook

Kevin Love, C. INSUFICIENTE

11 MIN, 2 PTS (1-3 FG), 4 REB. El cómo llegó y el cómo participó no significan que no mereciera estar. Pero quedó constatado que el juego de Love (como el de Marc Gasol en los anteriores partidos de Rookies v Sophomores) no es para este tipo de correcalles. No anotó hasta el último periodo y su particular máquina de coger rebotes se quedó atascada en cuatro.


La Culpa Es Mía

21/02/2011

 

No se me ocurre una forma más generosa de resumir las jornadas del viernes y el sábado de este pasado All-Star Weekend que empezando el post con la imagen de los ganadores de los distintos galardones. No hay más.

El partido entre Rookies y Sophomores es un formato, por lo poco, prescindible. Con generosidad, aburrido. Con sinceridad, indignante. La defensas ni se presentan, los sistemas… ¿los qué?, exhibición de individualismos al servicio de un supuesto espectáculo que solo disfrutan los miles de escolares que entran gratis para llenar la grada. Lo bonito del deporte es competir, o al menos eso a uno le gustaría creer. El hecho de darle el MVP al #1 del Draft por dar 22 asistencias en un partido en el que es más fácil dar una asistencia que hacer una falta personal, y ya de paso relanzar publicitariamente a un jugador que, por la explosión de Blake Griffin, no da a la Liga lo que la Liga pedía de él, evitando así, dárselo a quien realmente lo merecía (DeMarcus Cousins, 33 puntos y 14  rebotes en 26 minutos), seguramente por el hecho de que sería éticamente reprobable entregar el galardón a quien recientemente ha perdido los modales en el vestuario con un compañero… es solo la parte visible del iceberg en forma de problema que la NBA tiene con este partido.

Calcetines para llorar y una actuación de Cousins para recordar

Así que te plantas el sábado de madrugada de nuevo en el sofá esperando que el milagro ocurra. Pero los milagros, en Lourdes. O al menos seguro que no en Los Angeles, en el segundo día del All-Star Weekend.

¿Para qué sirve el Haier Shooting Stars?. Me gustaría pensar que para donar el premio a alguna ONG de la zona que los equipos representan. Pero, lejos de tener información a este respecto, solo acaban sirviendo para ridiculizar a jugadores profesionales como, este año, Al Horford, Taj Gibson, Pau Gasol o Dirk Nowitzki. Y después llega el Taco Bell Skills Challenge, aquel entretenido juego que sirve para hacer pasar el tiempo a los niños que se van de campamentos cada verano… solo que con los mejores bases del mundo. Así que nada, te echas unas buenas risas cuando ves a Chris Paul fallar una bandeja solo y, al ganador, le premias con todo un año de tacos mejicanos gratis en la cadena que patrocina tal insignificante espectáculo.

Grandes jugadores para eventos muy, muy pequeños

Tocado, pero todavía no hundido, entras en el Foot Locker Three-Point Contest rezando por que este sea el año, por que el lunes puedas escribir favorablemente de este evento con una ya larga historia. ¿Y qué te encuentras? Pues al MVP del pasado MundoBasket de Turquía, máximo anotador de la NBA y pieza fundamental del futuro de la competición y de los valores que representa sumando solo 6 puntos de 30 posibles. O a Daniel Gibson de vía crucis público y en directo para todo el país ya no solo formar parte de los lamentables Cavs, sino por ser considerado un experto triplista y quedar eliminado  a las primeras de cambio solo con un punto más que Durant. Está muy bien porque además abuchean a Paul Pierce y ya de paso, venden la “final” como un duelo entre Miami Heat y Boston Celtics cuando nadie quiere comprar. ¿El ganador?, James Jones, ese determinante suplente de los Heat al que todos seguimos con pasión.

Se nota que a Allen le importa más bien poco este concurso

No te vas a dormir porque sabes que si algo no fallará este año será el Sprite Slam Dunk con el que se cierra la jornada del sábado y que, este año, con Blake Griffin, parece que se reinventa (por fin). Lo que sí sabes es que el jurado es sospechoso de votar por indicación de la Liga según lo que interese vender cada temporada, y que, demasiado a menudo, deja fuera de las finales a los mates técnicamente más complejos y espectaculares, metiendo a los de los jugadores con más mercado o, simplemente, a los que contribuyan mejor al show. ¿Y qué mejor que levantar la cartulina con el “10” cuando la metes para abajo pasando “por encima” de un coche si, además, tu compañero de equipo te pone el alley-oop desde dentro del vehículo, y todo mientras suena en directo un grupo de gospel? Ah!, ¿y que resulta que la marca del coche es uno de los principales patrocinadores de la Liga? Claro que sí, mejor imposible! O, mejor aún, qué tal poner dos aros, o machacar con tres pelotas? Por supuesto! Desde este foro humildemente se aconseja para el año que viene en Orlando machacar evitando mordiscos de leones hambrientos, o, mejor pensado, de algunos de los muchos gators enormes que hay por Florida. Con los payasos del circo, ya cuento también. Algo sucede cuando, injustificables puntuaciones a algunos participantes a parte, ya hace tiempo, los mejores mates del concurso se ven en la primera ronda.

Más información, en: www.circoambulante.com

Domingo de resurrección entonces. Y ahí es donde empieza a gestarse el título de este post. Porque cada año caigo en el mismo error. Empezaré diciendo que no garantizo que dentro de 12 meses no vuelva a cometerlo, pero, de verdad, trataré de no ilusionarme demasiado con lo que suceda en el All-Star Weekend 2012 en las jornadas del viernes y el sábado. Porque acabo decepcionado, temiendo que el Partido de las Estrellas del domingo no me levante el ánimo y, sobretodo, deseando que vuelva ya ese apasionante último tercio de la regular season.

Pero no es por casualidad que algunas cosas importantes han pasado ya en algunos All-Star Games anteriores. Y este año, lo que hemos visto en la victoria del Western sobre el Eastern de esta pasada madrugada (148 – 143) es mucho, y muy bueno. Por lo pronto, un equipo decidido a ganar desde el principio y, después, otro que, a través del orgullo de algunos de sus jugadores, trató de evitarlo. Menos jugadas impresionantemente espectaculares y más posesiones importantes al final del partido. Menos risas y más piques. Y una conclusión principal: más que en ninguna otra edición, la lectura en clave regular season se impone.

KB24, por 4º vez, MVP del All-Star Game. En ruta para la Historia

Popovich poniendo en pista a sus dos hombres de San Antonio Spurs solo 31 minutos de 96 posibles (32,3%). Rivers haciendo lo mismo con los cuatro de sus Celtics, pero consiguiendo incluso baja el porcentaje (28,6%, 55 de 192). Kobe queriendo mejorar sus registros individuales para aumentar su peso en la balanza que pronto no dejará de compararlo con Michael Jordan, al tiempo que tratando de dar un aviso desesperado en la misma cara de sus rivales sobre lo peligroso de dar ya a los Lakers por muertos (¿Cómo se explica si no que Kobe ralentizara un contraataque del Oeste para poder encontrarse con LeBron en el aire y dejarlo en evidencia machacando a dos manos?). Griffin aprendiendo la lección de que, en cuanto a protagonismo y participación en un All-Star Game, le queda todavía mucho camino por recorrer. Paul demostrando que, a día de hoy, le saca dos cuerpos a D.Williams en la discusión sobre el mejor base de la Liga (con el permiso de Rose y un espléndido ayer Westbrook). James y Stoudemire como únicos jugadores vestidos de azul con algo de orgullo. Y finalmente la aparición del partido al mismo tiempo que de la figura intratable de Kevin Durant, decidiendo el partido y mereciendo el MVP que se llevará más pronto que tarde.

Algo más que un poster. Respeto por la jerarquía

Consuela ver que el fin de semana termina con buen sabor de boca, aunque… ¿compensa?. Por suerte, pasa casi un año desde que termina un All-Star y empieza el otro. Tiempo más que suficiente como para que un enamorado de la NBA perdone, olvide, vuelva a ilusionarse y acabe de nuevo, admitiendo que la culpa es mía.


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