Ejemplo A No Seguir

03/11/2010

 

De los 30 bases titulares que tiene la Liga, 19 juegan a día de hoy bajo un contrato distinto al que firmaron en su año rookie, fuera cual fuera. Mike Conley, point guard titular de los Memphis Grizzlies, ganará a partir de la temporada que viene más que 8 de esos 19, así que estará entre los 11 bases titulares mejor pagados de la NBA. Los Grizzlies y Conley firmaron un contrato el lunes por la noche, con nocturnidad y alevosía, por el que el base de 23 años percibirá entre 40 y 45 millones de $ (según las fuentes) durante las próximas cinco temporadas. El acuerdo empieza el año que viene… el error, mayúsculo e inexplicable, ya ha comenzado.

Mofa y asombro son dos de las posibles reacciones iniciales que el mundo del baloncesto pueda tener por este último movimiento de Memphis. Furia y cólera serían las consecuencias inevitables después ante esta terrible extensión del contrato de Conley que, según algunos mass media norteamericanos, puede suponer el “suicidio” de una franquicia en clara progresión. Y uno puede entender argumentos fatalistas de este tipo, particularmente desde el momento en que los Grizzlies hubieran podido dejar entrar a Conley en el mercado de agentes libres el próximo verano, y esperar qué es lo que el mercado opinaba del jugador, por cuánto salía valorado, más todavía en un entorno de incertidumbre como el que se presume habrá entonces, en medio de la negociación del nuevo convenio colectivo.

Con ustedes, Mike Conley, el hombre inmerecidamente sobrevalorado

A ver, no es que Mike Conley Jr sea un mal jugador, que también. Y eso que esta temporada la ha comenzado con un rendimiento más elevado que el resto de sus tres anteriores años (11.0 ppg y 4.7apg en su carrera, por 15.0ppg y 8.3apg en los cuatro partidos de esta regular season). Pero es que cuando miras a la lista de los 30 bases titulares de las 30 franquicias NBA no puedes más que encontrarte a Conley, siendo generosos, en los últimos lugares. El ejercicio de encontrar bases titulares de menor nivel que Conley es el siguiente:

D.J. Augustin (Charlotte), que juega todavía bajo el contrato que firmó de rookie. Jonny Flynn (Minnesota) que se puede presumir que exigirá su titularidad cuando se recupere; contrato de rookie también. Carlos Arroyo (Miami), bajo el mínimo asignado a veteranos. Mike Bibby (6 millones de $), y estamos siendo generosos con Conley, pues muchos elegiríamos a Bibby en nuestro equipo antes que a él. Y quizá el joven Jrue Holiday (Philadelphia), contrato de rookie, aunque la incerteza de si Holiday es ya mejor que Conley está del todo justificada.

Y esto es lo que hay. Incluso siendo más que benévolos con Mike Conley, se trata de no más del 25º mejor base titular de la Liga, y va a ganar entre 40 y 45 millones de $ en los próximos cinco años. Mofa y asombro. Más sangrante es saber que ganará de media más dólares por temporada que Jason Kidd, Mo Williams, Jameer Nelson, André Miller o Derek Fisher… y lo mismo que Devin Harris. Furia y cólera.

Un nuevo contrato de espaldas a la realidad

Es evidente que los Grizzlies están sobrevalorando a Conley en base a un potencial todavía desconocido. Sí, el ratio de asistencias por partido en los primeros cuatro partidos de esta temporada supera en más de tres puntos a las cosechadas por el jugador en sus tres anteriores años NBA. Y esa puede ser una razón para el optimismo en Memphis, Pero es la única. Porque los Grizzlies han sido un equipo miserable en cuanto a asistencias por partido desde la llegada de Conley a la franquicia en 2007. De hecho, han sido los últimos en este ratio del juego en todas y cada una de estas tres últimas temporadas; y aunque parte de responsabilidad de ello está en manos de los distintos entrenadores que por allí han pasado y del egoísmo de Rudy Gay, otra parte lleva escrita el nombre de Mike Conley Jr, eso seguro.

Simplemente Conley no ha sabido encontrar hasta ahora la consistencia suficiente en su juego que le permita entrar en la pintura y dividir buenos balones en busca de tiros abiertos. Si mejorara en eso, sería un base mucho más sólido y podría empezar a amortizar mejor el contrato que le ha sido regalado inmerecidamente. Pero el error es de Memphis y el culpable se llama Michael Heisley, propietario mayoritario de la franquicia. Con lo poco que hubiera costado dejar que Conley entrara en el mercado de agentes libres de 2011, como le correspondía por contrato, y ver si algún equipo estaba dispuesto a pagarle 8 o 9 millones de $ anuales. Aunque apostar a que ninguno lo hiciera se paga hoy a 1,01 a 1. Y gracias.

M. Heisley > WANTED! Se busca delincuente contractual. Razón: NBA

Porque además, esta terrible extensión de contrato que Conley ya ha firmado deja un lastre tremendo también. Desde el pasado lunes los Memphis Grizzlies tienen comprometidos 44,2 millones de $ en nueve jugadores para la temporada siguiente. Pero eso es antes de proponerle una posible extensión a Marc Gasol (Marc, vete de aquí!) y O.J. Mayo (ambos agentes libres en el próximo verano) o un nuevo contrato a Zach Randolph. Y aquí es donde el nuevo contrato a Conley hace pasar la situación de los Grizzlies de desastrosa a trágica. Gasol y Mayo son mucho mejores que Conley, con lo que si la firma del último conlleva la salida de uno (o ambos) de los otros, el problema se volverá ruinoso.

Una imagen vale más que mil palabras: reunión en pista de los titulares de Memphis. Pero siempre falta uno…

Si lo que pretende la NBA en la negociación del nuevo convenio colectivo es reducir el límite salarial a la baja, cuentan con el apoyo de este foro. Pero antes, deberían primero reducir la presencia de propietarios mayoritarios demenciales como este Michael Heisley que, después de arruinar empresas allá por donde pasa, ahora va a conseguir hipotecar un sólido presente por un futuro desastroso en una franquicia que, sin duda, estará entre las elegidas cuando la decisión de reducir equipos en la NBA sea tomada. Mofa, asombro, furia y cólera.

Felicidades Mike Conley, y a vivir!


Movimientos Calculados, Objetivo Único

28/07/2010

 

Las olas que llegan a la costa pacífica de Los Angeles no tienen la misma fuerza que las que llegaron hace 20 días a la costa atlántica de Miami. De eso no hay duda. Pero es que tampoco hace falta. Los Lakers, sin el estruendo provocado en South Beach por la llegada del Bigger Three, también han fortalecido su roster esta post-temporada en busca del three-peat a mediados de Junio de 2011.

Para un GM, siempre es mejor complementar a un equipo ya campeón que intentar construir una nueva dinastía y, a diferencia de Pat Riley, Mitch Kupchak no ha sufrido la presión de tener que alterar el núcleo del equipo californiano. Por el contrario, ha podido buscar a veteranos de calidad que le aseguren algunos aspectos concretos del juego que se consideran mejorables. Es a lo que en la Revolución Industrial le llamaron “especialización del trabajo” y que en nuestros días sigue bien vigente. Así hay que entender las incorporaciones de Steve Blake, Theo Ratliff y la última y más destacada: Matt Barnes.

Kupchak presenta a Barnes como nuevo laker, ayer en L.A.

Con ADN californiano (nacido en Sacramento, producto de UCLA y, desde ayer, jugador de los cuatro equipos NBA del estado), la mejor noticia del fichage de Barnes es que ya llega comprometido. Tras sus dos últimas buenas temporadas en Phoenix y Orlando (9.5ppg, 5.5rpg, 2.3apg), Barnes podía tranquilamente haber aspirado a un contrato largo con alguna franquicia con suficiente espacio salarial como para pagarle lo que pidiera (léase, Toronto). No lo hizo. Prefirió firmar por solo dos años y 3,7 millones de $ con los Lakers, por la expresa voluntad de tener la oportunidad de conseguir el anillo. La docena de mensajes de texto con los que Kobe Bryant ha quemado el móvil de Barnes estos últimos días deben haber tenido su peso también.

#9 > Un excelente defensor y versátil atacante llega al Staples

Así pues, las mismas motivaciones que hicieron llegar a Ron Artest a Los Angeles hace ahora un año, hacen llegar ahora a Matt Barnes. Y a la vista está que los resultados fueron y se espera que sean óptimos. Porque además, Artest y Barnes son muy parecidos: juntos, formarán la línea defensiva de perímetro más agresiva de toda la Liga pongamos que para frenar (sacar de quicio, incluido) a Wade y James, así como para permitir a Kobe un desgaste defensivo menor en pro de su lucidez ofensiva. Son además Artest y Barnes dos jugadores tremendamente versátiles con un porcentaje de tiros de tres lo suficientemente aceptable como para ser amenaza de las defensas rivales.

Y también como Ron Artest, Matt Barnes ha venido destacando por ser uno de los pocos jugadores que se atreve con Kobe Bryant en el duro arte del trashtalking y la provocación continua en pista. Y a Kobe (que ya intentó convencer a Raja Bell, otro que siempre le ha buscado las cosquillas, para que se uniera al proyecto laker sin éxito) no le gusta hacer amigos mientras juega, por lo que adora a jugadores que, como Ron-Ron o Matt, compiten con él en el sentido más amplio del verbo. Aquí un video del enfrentamiento entre Barnes y Bryant de la temporada pasada:

Así, tras la renovación de Derek Fisher (líder del vestuario) y las incorporaciones de Steve Blake (que sustituye en cuanto a rol a Jordan Farmar, pero es mejor jugador), Matt Barnes y Theo Ratliff (en lugar de Josh Powell, pero con mucha más experiencia y garantías de dar minutos de descanso de calidad a Andrew Bynum), solo queda pendiente el asunto de Shannon Brown. Kupchak se muestra optimista sobre la continuidad del atlético escolta, a pesar de que éste optara por declararse agente libre aún quedándole un año de contrato.

Son todos movimientos estudiados, muy pensados y muy concretos. No se trata de construir algo nuevo y espectacular, algo con lo que romper moldes y acaparar la atención de los mass media norteamericanos. Los Angeles no es Miami. Son simplemente operaciones complementarias, destinadas a fortalecer un roster ya ganador. Solo hay un objetivo y eso facilita las cosas: el three-peat. Sería el tercer anillo de Pau, sexto de Kobe y Fisher (tantos como MJ) y decimosegundo de Phil Jackson. Alguien da más?


Daños Colaterales

20/07/2010

 

Nadie dijo que esto iba a ser un camino de rosas.

Nadie puede asegurar el éxito en el deporte profesional y no hay nadie que dude que éste lleva consigo algunas pesadas cargas que no solo deben ser asumidas sino que, encima, exigen poner siempre al mal tiempo buena cara. En la NBA, como en la vida, sucede lo mismo. Pasado el shock inicial primero y los profundos análisis después, la decisión de LeBron James de unirse a Dwayne Wade y Chris Bosh en los Miami Heat a partir de la próxima temporada empieza a tener repercusiones no deseadas. Y eso que faltan más de tres meses para el salto inicial con el que dará comienzo la campaña 2010-11.

Sea cual sea el listado que uno consulte de los jugadores más odiados de la Liga, James o Bryant serán quienes lo encabecen. Es lo normal. En una sociedad como la que vivimos, en la que el éxito es el argumento principal de la notoriedad social, a la vez que detonante de privilegios, los mejores serán siempre los más admirados y los más repudiados al mismo tiempo. Son contradicciones del tiempo que nos ha tocado vivir, y como los sentimientos de cada uno son libres, no hay nada que se pueda / deba hacer más que aceptarlos y tratar de llevarlos de la mejor manera.

Idolatrados por muchos, odiados por otros tantos

Los Heat de Miami van a experimentar muchos de esos sentimientos contradictorios en todos y cada uno de los 41 desplazamientos que realicen en la próxima regular season. Se encontrarán seguro con aficionados de la ciudad rival que llevarán camisetas con el #6, el #3 o el #1 y que les pedirán autógrafos o les rogarán por una foto. Al lado, habrá otros que les abuchearán de inicio a fin con más de un insulto o broma de mal gusto por en medio. La repercusión de todo lo que James, Wade o Bosh digan o hagan es ya muy grande y se irá haciendo mucho mayor con el paso de las semanas hasta llegar a finales de Octubre. A partir de entonces, con la competición ya en marcha, será casi insoportable.

Como muestra, lo sucedido en las últimas horas: A Dwayne Wade algunos reporteros le insistieron en lo que podría suceder si los Heat pierden dos o más partidos consecutivos. Analicemos por un momento lo absurdo del planteamiento: si lo que se sugiere es la posibilidad real de que esto suceda… faltaría más! Claro que puede suceder. Quien crea que esto terminará 82 – 0 mejor que siga soñando. Si en cambio, lo que se está haciendo es cuestionar que, en caso de suceder tal cosa, el proyecto de los Heat se vendría abajo, significaría que los reporteros en cuestión entienden tanto de baloncesto (de deporte, en general) como yo de física cuántica. Ante la lógica duda que tal ridícula pregunta pudo causar en Wade en el sentido si la mal intencionalidad pesaba más en el periodista que la estupidez, Wade (claramente molesto y enojado) dijo algo así como que “aunque va a parecer que el mundo se viene abajo, habrá veces en que se perderán uno, dos, tres partidos seguidos… quien sabe. Lo que es seguro es que cuando esto suceda, todos (en referencia a los reporteros allí presentes) haréis que parezca que el Wolrd Trade Center se ha derrumbado de nuevo”.

Wade & James: amigos íntimos. Enemigos públicos?

Ufff, lo que ha dicho! Una vez la disculpa por la inoportuna referencia a la tragedia más importante de la historia moderna de la sociedad norteamericana estuvo hecha (menos de 2 horas después), y visto el revuelo que en los medios de aquel país tuvo el desafortunado comentario, algunos puntos deben ser aclarados. Esto es lo que se van a encontrar los Miami Heat durante el tiempo que dure la pertenencia del nuevo Trío en su roster: Odio. Envidia. Como el del periodista que lanza la sugerencia de que dos derrotas consecutivas serían inaceptables o al menos serían la antesala de algo realmente gordo. La unión de Bron, Dwayne y Chris es ya un buen montón de carnaza en la creciente voracidad sin límites de algunas aves carroñeras que habitan alrededor de lo que la NBA genera.

Ellos (sobretodo James y Bosh) solo han pensado que unidos podrían conseguir el objetivo máximo de sus carreras profesionales, el título de campeones. Muchos otros, y tan solo por este motivo, no les soportarán jamás. Todos los cargos llevan sus cargas, y las de estas tres estrellas de la NBA son ya ser el más grande centro de atención de los muchos millones de aficionados que la Liga tiene en todo el mundo. Y hay que seguir recordando que esto es, al final, un buen negocio; en el que hablar (bien, pero también mal) de Miami vale más que hacerlo, por ejemplo, de Indiana.

Por ello se habla tanto también de las últimas declaraciones de Michael Jordan. His Airness, preguntado al respecto de la decisión de LeBron, ha declarado recientemente que él no hubiera hecho lo de LeBron, que no se imagina (en sus tiempos) hablando con Magic Johnson y Larry Bird sobre la posibilidad de jugar juntos. Con todos los respetos MJ, sabes mejor que nadie que comparar a Magic y Bird con Wade y Bosh es una ligera demagogia. A los segundos les falta calidad, carisma y, sobretodo, títulos respecto a los primeros. Pero opinar sobre ello te hace salir en los medios, y Jordan (metido más que nunca en el papel de GM) lo utiliza. De hecho, con LeBron sucede ahora lo mismo que venía sucediendo (y todavía sucede) con el #23 de los Bulls: donde está su nombre, está el dinero.

Barcelona’92: he aquí el único equipo para el que jugaron juntos Larry Bird, Michael Jordan y Earvin “Magic” Johnson


Progresan Adecuadamente

16/07/2010

 

No se recuerda un verano como este en la NBA. Decenas de jugadores (algunos realmente significativos) han cambiado de equipo y, por lo que parece, los movimientos no tienen intención de detenerse. Cada día uno se levanta y descubre que ese jugador o aquel otro ha llegado a un acuerdo en los términos de su nuevo contrato con ese otro equipo. Ante tal desbandada, este es un buen momento para apretar el pause, detener el tiempo y ver qué franquicias salen más reforzadas con las incorporaciones realizadas hasta el momento. Lo llamaremos el Top 10 Deals de este apasionante verano de 2010:

(No se contemplan incorporaciones provenientes del Draft o aquellas de jugadores que han extendido sus contratos con la misma franquicia)

10 (Ex aequo) > WASHINGTON WIZARDS:

Con Yi Jianlian y Kirk Hinrich los Wizards incorporan a dos jugadores cuyos mejores años están por venir a pesar de que, sobretodo el segundo, ya han demostrado algunas cosas interesantes hasta ahora. Jianlian (9.6ppg, 5.8rpg en sus tres años en New Jersey) puede jugar de tres o de cuatro aportando versatilidad en ambos puestos, mientras que Hinrich (cuyo rendimiento bajó desde la llegada de Derrick Rose a los Bulls) promedia unos números muy respetables en todas las facetas del juego exterior en las siete temporadas que ha pasado en Chicago: 13.4ppg, 3.4rpg, 5.8apg y 1.3spg. El backcourt de Washington (con Hinrich y Wall) será digno de seguir.

10 (Ex aequo) > SAN ANTONIO SPURS:

Los Spurs son, de largo, el equipo que mayores robos consigue en los Drafts de los últimos años. A la maravilla de encontrar a DeJuan Blair en el #37 del Draft de 2009 hay que añadirle la adquisición de los derechos de Tiago Splitter en el puesto #28 del de 2007. Tras curtirse de lo lindo los últimos tres años al máximo nivel europeo en Vitoria y con todavía 25 años, Splitter da ahora su esperado salto a la NBA en unos Spurs que le han esperado y bajo las órdenes de unos de los coach, Gregg Popovich, de los que más se puede aprender. Todos conocemos ya el nivel y el palmarés (individual y de equipo) del brasileño, por eso sabemos que, con él, San Antonio se asegura una transición más que fiable de los últimos buenos años de Tim Duncan. Grandes expectativas ante esta nueva pareja.

09 > MILWAUKEE BUCKS:

Lo que fue quizá la más grata sorpresa de la pasada regular season (la vuelta de los Bucks a playoffs a muy buen nivel) tiene visos de convertirse en consolidación en esta temporada. Con el objetivo de renovar a John Salmons conseguido, la vuelta de Andrew Bogut tras la lesión y la todavía mejor temporada que se espera de Brandon Jennings…solo faltaba añadir a dos (muy buenas) incorporaciones como Corey Maggette (19.8ppg y 5.3rpg en la última temporada en Golden State) y Drew Gooden (10.9ppg y 7.7rpg) para aspirar, cómo mínimo, a repetir la trayectoria del pasado año. Ha vuelto definitivamente el baloncesto a Milwaukee.

08 > GOLDEN STATE WARRIORS: 

Hay algo todavía mejor para la próxima temporada que el cambio de logo en Golden State Warriors: la adquisición de David Lee. Es joven, completo, tiene todavía (mucho) margen de mejora y lleva quizá la mejor progresión ascendente en los últimos tres años de todos los jugadores de la NBA. Sus espectaculares números de la pasada regular season (20.2 ppg, 11.7rpg y 3.6apg) le llevaron directamente a debutar en el All-Star Game de Dallas ante 108.000 espectadores. Y eso en una franquicia sin el backcourt lleno de juventud y talento que tienen los Warriors con Monta Ellis y Steph Curry. Aspirar a meter a los de la bahía de San Francisco en la post-temporada deber ser el objetivo a conseguir.

07 > PORTLAND TRAIL BLAZERS:

Resulta muy sorprendente que una franquicia como la de Portland, con los despachos a la deriva por la falta de General Manager, consiga realizar una de las mejores (y más inesperadas contrataciones) de este loco verano de 2010. Wesley Matthews es un jugadorazo que llegó a la NBA por la puerta de atrás. Sus números de temporada regular (9.4ppg, 2.3rpg en 24 minutos de media de juego) eran ya aceptables y merecedores de todo elogio. Pero durante los pasados playoffs nos encontramos con un Matthews que ni el propio Jerry Sloan esperaba: 37 minutos de media por partido, con 13.2ppg y 4.4rpg, y la sensación de que este chico podía jugar de dos, de tres o hasta de cuatro sin apenas disminuir su producción. Un diamante en bruto, que debe empezar de titular todos y cada uno de los encuentros que dispute. El escudero de Brandon Roy (y el motivo por el que Rudy Fernández debe abandonar la franquicia de Oregon).

06 > PHOENIX SUNS:

Reinventarse o morir. Como el único sustituto posible de Amar’e Stoudemire en el mercado de agentes libres de este verano (Chris Bosh) decidió unirse al proyecto ganador de los Miami Heat, los Phoenix Suns han decidido acertadamente dar todavía más protagonismo a lo que viene siendo su seña de identidad desde la época de Mike D’Antoni en el banquillo: correr y tirar. En este contexto se enmarca la vuelta del eléctrico Josh Childress a la NBA tras buenos años en Atlanta y peores en Grecia, así como la incorporación del versátil ala-pívot Hakim Warrick (10.2ppg y 4.4rpg en su última temporada en Milwaukee). Sin embargo, en el desembarco de Hedo Turkoglu (Most Improved Player en 2008) es donde se centran las nuevas esperanzas de los de Alvin Gentry de repetir final de conferencia. De su rendimiento (excelente en Orlando, muy deficiente en Toronto) depende. Una apuesta arriesgada que, de salir bien (sobretodo tras la renovación de Channing Frye), puede hacer aspirar a los Suns a otro sensacional año.

05 > UTAH JAZZ:

Habrá gente que piense que Utah pierde más de lo que gana con los numerosos traspasos en los que la franquicia de Salt Lake City se ha visto envuelta estas últimas semanas. No me contéis entre ellos. Ni a mi ni a Raja Bell. El veterano alero, con mejores números que Kyle Korver, ha dejado plantado a los Lakers (a Kobe, que intentó convencerle personalmente) y a una más que posible opción de anillo por el proyecto de los Jazz. Quizá el motivo principal de esta elección sea la incorporación al roster de Jerry Sloan de uno de los mejores centers de la Conferencia Oeste: Al Jefferson. El exjugador de los Wolves puede aportar 20 – 10 cada una de las noches en que juega (cómo Carlos Boozer), pero con más juventud y más recursos técnicos. De todas formas, mientras no sea Deron Williams el que abandone el barco, éste irá por buen rumbo siempre.

04 > MINNESOTA TIMBERWOLVES:

Cómo? Pero quién quiere ir a una de las ciudades más frías de Estados Unidos dónde, siendo generosos, como mucho ven 20 victorias por temporada? Bueno, pues de momento Martell Webster (9.8ppg y 4.3rpg), el joven en el que confió Nate McMillan la temporada pasada en detrimento, una vez más, de Rudy Fernández. Y sobretodo, Michael Beasley (14.8ppg y 6.4rpg en la última campaña). El #2 del Draft de 2008 no pudo jamás deshacerse de la alargada sombra de Dwayne Wade en Miami, pero negar que su potencial es de, como mínimo, jugador franquicia (si no All-Star) es quererse poner una venda en los ojos. Ésta es su gran oportunidad de dar el paso definitivo como jugador. Pero además, resulta que, quizá el mejor agente libre de los que quedan, el base Luke Ridnour (9.4ppg y 4.8apg en sus siete temporadas en la NBA) también da un paso adelante a la hora de responder a la pregunta que encabeza este análisis, y firmará en breve por los Wolves a pesar del overbooking de pointguards existente (…y Ricky Rubio esperando turno).

03 > CHICAGO BULLS:

Los Bulls son, por méritos propios, uno de los mayores animadores de este verano. Lucharon por LeBron James hasta el final y tras el “no” de The King, supieron reponerse y traer al excelente Carlos Boozer (19.5ppg y 11.7rpg en su último año en los Jazz) a su roster, necesitado Joakim Noah de algún apoyo más por dentro. Y qué apoyo!. Boozer es a Chicago lo que Amar’e Stoudemire a los Knicks, pero con la diferencia que en New York no hay un jugador de la calidad de Derrick Rose ni un rookie como Taj Gibson. Antes del terremoto de Miami, los Bulls de Boozer hubieran aspirado a ser finalistas de la NBA; ahora también. Sobretodo si, tras el fichage de Kyle Korver, consiguen que Orlando no iguale la oferta que Chicago ha hecho por J.J. Redick. Huele a Final de Conferencia en Illinois…

02 > NEW YORK KNICKS:

(Ver post “Knicks: Análisis De Situación” de ayer)

01 > MIAMI HEAT:

Nadie esperaba que estuvieran en lo más alto de la lista tan solo hace 10 días. Seguramente, ni ellos mismos. Pero aquí están, dispuestos a todo. De momento ya han devastado el cosmos de la NBA con el anuncio que James, Wade y Bosh jugarán juntos las próximas campañas. El primer anillo es el siguiente paso (Kobe, Pau, Phil… Lakers, con vuestro permiso). El segundo, vendrá después. Muchas bajas (Jermaine O’Neal, Daequan Cook, Michael Beasley, Quentin Richardson…) han sido necesarias para hacer sitio al nuevo Trío. Algunas altas con bajo salario pero muchas ganas de tener un anillo en casa también. Mike Miller y Zydrunas Ilgauskas han sido los primeros y acertados ejemplos. Vendrán más. Miami Heat, la franquicia que pasó de la noche a la mañana a ser la gran favorita para llevarse el anillo los próximos años. Ni la presión afectará.


Knicks: Análisis De Situación

15/07/2010

 

Era un 21 de Noviembre de 2008 cuando el presidente de los Knicks, Donnie Walsh, cerró los traspasos de los, por entonces, máximos anotadores del equipo, Zach Randolph y Jamaal Crawford, con los Clippers y Warriors respectivamente. Aquellos movimientos hicieron de un equipo malo, un equipo peor. Pero conscientes de la situación, los fans de los Knicks lo celebramos por lo que aquello significaba entorno a las opciones de conseguir casi dos años después a un jugador que nada tenía que ver con esos traspasos.

El pasado lunes, cuando el día llegó, Donnie Walsh no estaba presentando a LeBron James como llevaba planeando hacía más de 20 meses. En su lugar, anunciaba el acuerdo oficial con Amar’e Stoudemire, así como el principio de acuerdo para las adquisiciones (ya cerradas) de Raymond Felton, Anthony Randolph, Ronny Turiaf y Kelenna Azubuike. No es lo mismo, evidentemente, pero al menos no se ha tirado por la borda el periodo de agentes libres en este loco verano de 2010. Después de todo el estruendo provocado por la decisión de James, lo que queda en New York es probablemente el mejor equipo que hemos tenido en los últimos 10 años.

Portada de la SI de este pasado lunes. Todo cambió en New York con el “No” de LeBron

La estrategia de los No-Lebron Knicks se basó en dos principales elementos: primero, incluso antes de saber el futuro de The King, contratar a un jugador franquicia (Stoudemire). Es evidente que se pagó demasiado por él, dados sus recientes problemas en una rodilla y su (pobre) defensa. Pero, para un equipo con la historia y tradición de los Knicks que no ha ganado un partido de playoffs en nueve años, ese es el precio a pagar para poder hacer que el orgullo y respeto de los rivales vuelva de inmediato.

Esfumado LeBron, el segundo elemento de la estrategia de New York es tan importante como el primero: seguir siendo flexibles a nivel contractual. Más allá de la adquisición de STAT y la rescisión de Eddy Curry, los Knicks se mantienen con contratos razonables. Nuestro nuevo base, Raymond Felton, cobrará casi 8 millones de $ anuales, pero solo con las dos primeras temporadas garantizadas. Por otro lado, los tres jugadores que llegaron de la bahía de San Francisco a cambio de David Lee (Randolph, Turiaf y Azubuike) cobrarán solo 9.3 millones de $ la próxima temporada. Esto significa que los Knicks dispondrán de 16.5 millones de $ de espacio salarial de cara al verano de 2011 y, dependiendo de los detalles del nuevo Convenio Colectivo, eso les podría permitir añadir nuevas e interesantes piezas al puzzle que este verano ha empezado.

Quizá Carmelo Anthony se convierta en agente libre el próximo verano. Quizá Chris Paul se ponga a tiro vía traspaso… No importa, los Knicks estarán preparados para abalanzarse sobre otra estrella el próximo verano. Todo es bienvenido pues, en un equipo que durante las últimas seis regular seasons ha conseguido como máximo 33 victorias.

Por el momento, un quinteto titular formado por Raymond Felton, Wilson Chandler, Danilo Gallinari (del que esperamos que siga con la progresión iniciada la temporada pasada), Amar’e Stoudemire y Anthony Randolph (si se prioriza el ataque) o Ronny Turiaf (si es la defensa) no será el mejor de la NBA; pero tampoco de los 10 peores, sobre el papel. Clasificarse por primera vez desde la temporada 2003-04 para unos playoffs parece ser un objetivo objetivamente realizable. Sobre la pista, la clave para conseguirlo parece ser Raymond Felton, sobre el que para encontrar experiencia en cómo ayudar decisivamente a poner a su equipo en playoffs, solo hay que ver lo que hizo la temporada pasada con los Bobcats. Felton (13.3ppg, 6.4apg y 1.4spg en sus 5 años de profesional) no es Steve Nash ni Chris Paul, pero tiene la rapidez y el talento suficiente como para crear el juego ofensivo que quiere D’Antoni y que necesita Stoudemire. Además, desde que llegó a la NBA, de los 410 partidos posibles, solo se ha perdido 11.

Randolph, Azubuike y Turiaf (arriba), y Felton (abajo) posan como ya como knickerbockers para los medios de New York

Con todas las nuevas incorporaciones (el desconocido ruso, Timo Mozgov, está todavía por llegar), los Knicks aún no serán un buen equipo en defensa, pero con la dureza que añadirán en este aspecto Azubuike y Turiaf, la cosa mejorará. Y con Felton, Stoudemire y la continua progresión de Gallinari, existe una buena oportunidad para estar entre los 10 equipos que más puntos anoten por partido. Todo esto bien puede traducirse en la sexta o séptima plaza de la (tremendamente dura) Conferencia Este. No es lo que los fans venimos soñando desde hace casi 2 años, pero es un comienzo. Y con la flexibilidad salarial que se presume para el próximo verano, Donnie Walsh y los Knicks estarán de nuevo preparados para el despegue.


Tan Amigos

14/07/2010

 

Derek Fisher no quería irse a ningún sitio, pero tampoco quería rogar nada a nadie. Modesto y humilde como siempre se muestra en público, el #2 de los Lakers es un hombre orgulloso y confiado. Orgulloso por lo que ha hecho en las 14 temporadas que lleva en la NBA, y confiado en lo que pueda hacer en las, al menos, 3 más por las que ha renovado por la franquicia californiana. “No estoy demasiado preocupado al respecto de quién pueda venir y hacer lo que yo hago mejor que yo… porque no será lo que yo hago

Hay un hecho irrefutable que Fisher hace mejor que nadie: liderar.

No hay contrato que pueda calibrar esta particular calidad en forma de bonus o incentivos. No hay manera de valorar financieramente ese rasgo. Simplemente, no tiene precio. Por eso los dos únicos equipos con aspiraciones reales de conseguir el próximo anillo (Lakers y Heat) se han estado disputando sus servicios con tanta fuerza en los últimos días. Durante este tiempo, Fisher ha recibido llamadas de cada uno de los miembros del nuevo trío de superestrellas de Miami. James, Wade y Bosh. También ha hablado diariamente con Kobe Bryant, por supuesto.

Kobe & Derek instantes después de conseguir su 5º anillo juntos

Bryant llegó a la Liga al mismo tiempo que Fisher, allá por 1996. El considerado mejor jugador de la NBA ha ganado desde entonces 5 anillos junto a él, y ninguno sin él. Son grandísimos amigos en la forma en la que dos jugadores que han crecido juntos, peleado juntos, perdido juntos y ganado juntos pueden serlo. Aún así, en las 11 temporadas que han compartido vestuario, nadie ha tenido más discusiones con Kobe que su amigo Derek. Cuando ha hecho falta, cara a cara, el tono de voz ha subido. Tanto con el resto del roster como testigos como solos, detrás la puerta de acceso a los vestuarios. Aún así, nunca se ha oído nada en prensa de estos desencuentros porque siempre han sido sobre baloncesto y nunca sobre nada personal. De todas formas, nunca nadie ha intentado interceder entre ellos en sus discusiones. En realidad, nadie se atreve. Fisher se ha ganado el derecho a hablarle a Bryant de esa manera, también. Y Kobe le respeta lo suficiente como para escucharle.

Nadie está más feliz en L.A. que Kobe por la renovación de Fish

Como jugadores competitivos, comparten el mismo ADN. Maníacos en lo que al trabajo se refiere, con sangre fría y gran confianza en sí mismos en momentos de mucha presión. De hecho, durante la regular season, y a pesar de lo que se pueda dar por hecho en un jugador de 35 años, normalmente Fisher empieza a ejercitarse a las 7 a.m. Llega al pabellón de los Lakers siempre dos horas antes del entrenamiento para practicar el tiro. Sale dos horas después del mismo, tras una buena sesión extra de gimnasio y pesas.

Kobe ha venido observando este comportamiento en su amigo Derek Fisher durante los últimos 14 años. Por eso, cuando ha llegado el momento para los Lakers de valorar a su fiel amigo y compañero, Bryant no se ha quedado al margen y ha ayudado en todo lo que ha podido para lograr tal causa. En este aspecto, Kobe Bryant no solo ha levantado la voz públicamente sobre el asunto para presionar a Mitch Kupchak (GM de los Lakers), sino que también se ha asegurado personalmente que la renovación de Fisher acabara cerrándose. Kobe es un amigo leal de Derek.

No existe forma de medir la amistad, excepto no dejándola ir una vez se encuentra.


Veredicto: Inocente

12/07/2010

 

Día 4 después de la llegada de James (+ Bosh, + Wade) a Miami.

Hedo Turkoglu a los Suns, junto a Josh Childress, que regresa a Estados Unidos. Raymond Felton a los Knicks. Tony Allen a los Grizzlies. Jordan Farmar a los Nets (éste era el fichage rompedor, Mr. Prokhorov?), con Steve Blake en el papel de su sustituto en los Lakers. Ben Wallace sigue en los Pistons. Wesley Matthews a los Blazers (adiós, Rudy). Fisher pensándose si al lado de los tres Beach Boys de Miami puede lograr el sexto anillo antes que al lado de Kobe. Kyle Korver y J.J. Redick (a no ser que los Magic igualen su oferta) a los Bulls. Jermaine O’Neal a los Celtics. Magnífico intercambio para todas las partes entre Knicks y Warriors (Lee por Randolph, Azubuike y Turiaf). John Wall, 24 puntos y 8 asistencias en su debut en la 2010 Summer League… y tantas otras noticias más que interesantes que nos recuerdan que la rueda de la NBA tiene tantos impulsos continuos que jamás se va a detener.

Aunque el pasado jueves estuvo a punto… cuando LeBron James (objetivamente, el mejor jugador del mundo) cambió el criterio. Nada le importó más en su decisión que la posibilidad de empezar a ganar anillos cuanto antes mejor. Ni el dinero, ni el contrato, ni los extras, ni la ciudad, ni el mercado mediático, ni los contratos publicitarios relacionados… nada. Todo cambió cuando se dio cuenta que, con Wade y Bosh en el mismo vestuario, sería más fácil empezar a estrenarse. Porque además de jugadores únicos, son sus amigos.

El nuevo Trio en una imagen, ahora impagable, de 2003

Funcionará? Puede. O puede que no. Ni Pat Riley, ni Erik Spoelstra, ni el propio LeBron, ni nadie lo sabe. Pero van a intentarlo. Hay algo, sin embargo, que ellos saben y que esperan poder hacer valer. Un intangible que les puede hacer invencibles: A Dwayne Wade, Chris Bosh y LeBron James les encanta jugar juntos. Ahora de compañeros, antes como amigos. Como cuando vas al parque a hacer unos tiros o un partido con amigos y disfrutas de cómo las habilidades de cada uno se entremezclan. Solo que con las habilidades de estos tres, puedes llegar a lo más alto.

A menudo, la diferencia entre las superestrellas y los otros jugadores de la NBA es el trabajo. Cuántos grandes jugadores tienen vidas desequilibradas fuera del parqué? Sumadle a lo que puede dar de sí el hecho que al nuevo #1, #3 y #6 de Miami Heat les encante jugar juntos, el hecho que los tres pongan al trabajo como elemento primordial para seguir creciendo. Juntos, todavía pondrán más pasión, más empuje y más voluntad para mejorar cada pequeño detalle.

Y todo ello no se basa en un capricho cualquiera. Aunque sus salarios concretos en esta nueva aventura están todavía por determinar, es obvio que en otros destinos (Bron & Bosh) podían haber conseguido decenas de millones de $ más. Pero la convicción que es jugando juntos como antes pueden empezar a ganar anillos ha podido con todo. Incluso con la racionalidad y el sentido común del resto de aspirantes y de millones de personas que han sentido su marcha de Cleveland únicamente como un acto de traición imperdonable.

Portadas (todas negativas) sobre la decisión de LeBron en medios impresos de Cleveland, New York o Chicago

Traición? Antes que todo esto empezara, podías leer en las columnas de los mayores expertos de la NBA que, con LeBron, no te ibas a equivocar si pensabas que se iría donde mayor dinero pudiera ganar / generar. Bajo ese criterio, los Knicks fueron los favoritos indiscutibles durante meses. Pero la (nueva) prematura eliminación de los Cavs en playoffs cambió los parámetros, pues había que ponderar por primera vez el hecho que en la decisión del destino de James entraran en juego las posibilidades reales de ganar anillos ya. Los Bulls tomaron entonces ventaja. No fue hasta el día antes de que The Decision estuviera tomada cuando, con el histórico y memorable ya movimiento de Pat Riley, Miami se llevó el gato al agua; confirmando de esta manera que el segundo criterio (los títulos) se imponía claramente al primero (el ego).

Traición? Esto no es un divorcio. Miami no es la nueva amante. Cleveland no es la novia dulce de toda la vida que lo hizo todo. Aquí solo hay un jugador cuyo contrato le permite tener la posibilidad de irse a otro equipo y, bajo criterios estrictamente deportivos, elige un destino que cree mejor para sus intereses. Normalidad absoluta. Pero no es así como lo ve mucha gente al otro lado del charco. Por algún motivo, las emociones fuertes son las que ahora dominan los corazones de todos los fans. Ya hay un nuevo equipo al que odiar: Miami Heat. Solo hay que darse un paseo virtual por la web de los Cleveland Cavaliers para ver como todos los mensajes dejan de vuelta y media a LeBron.

Pero cuál es el crimen que ha cometido King James, exactamente? Quién puede negar que, visto lo visto en las dos últimas post-temporadas, los Cavs no eran la mejor opción si lo que quería James (como ha demostrado con su decisión) era empezar a ganar anillos? Quién puede negar que el rendimiento y los resultados de las 7 temporadas que LeBron ha estado en Cleveland han acabado siendo mucho mejores de lo esperado? A James solo se le puede acusar del show televisivo alrededor de su elección y de quizá no haber calibrado del todo el impacto que ésta tendría para Ohio, siendo los Cavs los no-elegidos. Pero sinceramente, admitiendo que la dimensión mediática de James es solo tan grande por la propia grandeza en la pista del jugador, alguien tiene una mejor idea de cómo haber hecho las cosas?

Cleveland, el día después. Rabia y frustración por la marcha del ídolo

Porqué tanto odio? Son los jugadores los que juegan. Es por los jugadores por los que todos seguimos a la NBA. También este blog. James solo usó el poder que tienen por contrato los agentes libres para negociar con otros equipos. No es algo extraño, al contrario. O es que si, por ejemplo, Derek Fisher se une al proyecto de los Heat, en Los Angeles se van a poner las manos a la cabeza o van a empezar a quemar sus camisetas? Los contratos los redactan las franquicias y los firman los jugadores y no creo que nadie le pusiera en su día una pistola en la nuca de LeBron para que firmara. James ha cumplido con su parte con los Cavs. Me sobra tanta rabia (impotencia), extraño agradecimiento. Simplemente, la etapa de James en Cleveland se terminó a causa de la falta de éxitos y éste los busca donde mejor cree. Nadie se sentirá peor que él mismo si su decisión se demuestra equivocada. Cada uno va escribiendo su futuro.

Pero si estoy equivocado, pues supongo que tampoco estará mal, no? Al menos la NBA ha ganado un buen puñado de must-see games. Heat v Cavs, Heat v Bulls y Heat v Lakers, Knicks, Nets… y todos los demás. El show debe continuar, con James en el rol por el que fue creado por la propia Liga hace ya casi 8 años. El centro de atención.


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