Sucedió en 2010

30/12/2010

 

Otro año que se va, 10 historias que se quedan:

01. “The Decision”. Dos años de interminables especulaciones sobre el destino de LeBron James terminaron en 2010. La idea de anunciarlo en un show televisivo propio hizo estallar las vibraciones baloncestísticas de los fans de la NBA en todo el mundo, pero manchó para siempre el nombre de James. Algún día, miraremos hacia atrás, y nos daremos cuenta que todo lo que ocurrió y todo lo que se dijo entorno a The King este pasado verano, solo hizo que aumentar su propia notoriedad, así como las opciones de que por fin James, ahora al lado de sus amigos Wade y Bosh, consiga el anillo que por aptitudes merece pero que hasta ahora (por actitudes, a menudo) se le ha negado. El 8 de Julio de 2010, en prime time para todo el país, James perdió el control sobre su propia fama, al tiempo que se convertía en más famoso que nunca.

Deja el #23 y coje el #6. Abandona Ohio y abraza a Florida. La hegemonía, sin embargo, como el espectáculo, debe continuar

02. Los Lakers ganan a los Celtics en las Finales. La rivalidad más celebrada de la NBA fue reconstituida cuando el pointguard Rajon Rondo inesperadamente sacó a Boston de su mediocridad en la regular season para llevar a la franquicia verde hasta la consecución del título de campeón de la Eastern Conference. La lesión de rodilla de Kendrick Perkins en el Game 6, combinada con las persistentes dolencias de Allen y Garnett, debilitaron a los Celtics lo suficiente como para permitir que les remontaran 13 puntos de ventaja en el último cuarto del Game 7. El 83 – 79 final significó el 16º anillo para la franquicia de California, ahora a tan solo uno de Boston. Curiosamente, Ron Artest (20 puntos, 5 robos) fue el inesperado artífice de dicho milagro, y no un Kobe Bryant más errático que nunca (6 de 24 en TC en el Game 7).

03. Kevin Durant, ha nacido una estrella. Con tan solo 21 años, Durant fue el más joven máximo anotador (30.1ppg) de la historia de la NBA, mientras llevaba a los hasta entonces JASD (“Jóvenes, Aunque Sobradamente Desesperados”) Thunder hacia las 50 victorias en temporada regular (más de las que había acumulado en total Durant en sus dos primeros años en OKC y la temporada de rookie en Seattle). No satisfecho, Durant guió a Estados Unidos hasta la consecución del título de Campeones de Mundo 16 años después, siendo el máximo anotador del mismo, y batiendo el récord de anotación de un jugador norteamericano en un torneo internacional. Su anuncio de extensión de contrato con Oklahoma vía Twitter le convirtió en el anti-LeBron para los mass media estadounidenses. Próximos objetivos: pasar una primera ronda de playoffs y ser el MVP de la Liga.

Durant y sus Thunder, listos para nuevos desafíos

04. Miami Heat empieza su ansiada hegemonía lentamente. Dentro de unos años, la gente no podrá comprender el jaleo que se armó por el 9 – 8 de inicio de temporada de James, Wade y Bosh en Miami. Deberíamos haber estado allí y, desafortunadamente, allí estuvimos. Lo que sucediera en cada nuevo día era lo menos significante, pues al lado estaba la poca aportación en números de Bosh, las sigilosas quejas de James y el poco apoyo que el coach Spoelstra daba a Wade. El supuesto golpe intencionado con el que LeBron obsequió a su propio entrenador en un tiempo muerto en Dallas el pasado 27 de Noviembre no solo fue repetido y analizado hasta la saciedad por los medios del país, sino que marcó un punto de inflexión que parece consolidarse como el momento del despegue de la franquicia. Repasemos como muestra lo sucedido este mes de Diciembre para los Heat: 16 partidos, 15 victorias, 10 victorias seguidas fuera de casa, con mención especial para el repaso que le dieron a los actuales bicampeones, en su casa, el día de Navidad.

05. La boda de mi mejor amigo. Como informó el Newsday, Chris Paul brindó en la boda de Carmelo Anthony, que se celebró el pasado mes de Julio en New York, porque tanto él como el novio se unieran al entonces reciente fichaje de los Knicks, Amar’e Stoudemire, y acabaran formando un nuevo Big Three en la Big Apple. Posteriormente, tanto Paul como Anthony declararon que se trataba de una broma fruto de las chisposas burbujas que emite el champagne. Pero ambas superestrellas, con más o menos disimulo, llevan desde entonces intentando salir de Hornets y Nuggets respectivamente. La resolución de ese brindis, en 2011.

Para empezar a estar a la altura de los mejores, Melo entiende que debe cambiar de aires. Y no se equivoca

06. Mikhail Prokhorov compra a los Nets. No es un secreto que el Comisionado de la Liga, David Stern, espera que la llegada del multibillonario oligarca ruso sea el inicio de una oleada de nuevo dinero fresco (y foráneo) que llegue a la NBA vía compra de franquicias. Los 200M$ que pagó Prokhorov le sirven para tener el 80% de la propiedad de los Nets y el 45% del nuevo pabellón, a construir en Brooklyn, y que llevará al equipo a New York con la intención de hacer sombra a los Knicks en el mercado más potente que tiene el país. Mucho más dinero se ha movido desde entonces en franquicias como Washington, Golden State o New Orleans. Dé o no el dinero la felicidad, lo que no siempre da son las victorias. Los Nets deambulan por los últimos puestos de la clasificación (9 – 23). Ahora digamos que la inversión es a largo plazo, por favor.

07. Los Celtics eliminan (humillan) a los Cavs en las semifinales del Eastern. ¿Quién nos iba a decir entonces que esta serie era el prólogo de La Decisión? Todo empezó con la insinuación de una seria lesión en el codo derecho de James, que incluso llegó a lanzar tiros libres con la izquierda en la anterior eliminatoria contra Chicago Bulls. Después llegó la incomprensible pasividad de LeBron en los partidos contra Boston, que llevó a Dan Gilbert y a todos los fans de los Cavs a acusar a The King de borrase de la serie sabiendo que su marcha estaba cerca. Otra alternativa (la realidad se puede ver siempre desde, al menos, dos puntos de vista) es que de lo que estuviera James harto fuera de tener que tirar siempre del carro de los Cavs, sin compañeros lo suficientemente talentosos como para acompañarlo en su cometido. Sea como sea, el final de la relación James – Cavaliers – Ohio empezó ahí.

La exhibición de Rondo en la serie contra los Cavs es ya leyenda

08. Gilbert Arenas, suspendido. El desolado base de los Wizards cometió el imperdonable error de llevar tres armas (no cargadas) al vestuario del Verizon Center de Washington, y amenazar con una de ellas a su compañero, Javaris Crittenton, por deudas de juego. Stern lo tuvo fácil: suspensión para el resto de la temporada para ambos. Pero los juzgados del Distrito de Columbia no tanto, hasta que Arenas por fin admitió la posesión de las mismas. En Octubre, Arenas empezó la nueva temporada todavía con los Wizards pero con semblante serio y apagado. Nunca sabremos si se trataba de una realidad o más bien una nueva pose del otrora clown de la NBA. Su traspaso a Orlando Magic significa una bocanada de aire fresco para el Agent 0, al tiempo que reafirma en la convicción de los Wizards de dejar el futuro del equipo en las manos del #1 del Draft, John Wall.

09. El Dream Team, 18 años después. El equipo olímpico americano de 1992 (el primero formado por jugadores NBA, con Christian Laettner llevando las bolsas de sus compañeros), fue admitido en el Hall Of Fame este pasado mes de Agosto. Lo remarcable es que, aunque en esta misma edición dos de sus miembros (Scottie Pippen y Karl Malone) también lo fueran a título individual, dicha admisión fue a todo el equipo, en su conjunto. Algo inédito, aunque sobradamente merecido. No hay que olvidar que aquel grupo de jugadores, junto con su máxima estrella Michael Jordan, lanzaron a la NBA hacia nuevos mercados en base al éxito conseguido por el Dream Team aquel inolvidable verano de 1992 en Barcelona.

Tópico válido: una imagen vale más que mil palabras

10. La posible huelga. Propietarios y jugadores se han pasado todo el 2010 en desacuerdo, planteándose más que seriamente la posibilidad de una huelga para cuando termine el convenio colectivo en vigor (1 de Julio de 2011), lo que pondría en peligro el inicio de la próxima temporada 2011-12. La NBA es un negocio que, evidentemente, también ha sufrido los devastadores efectos de la crisis global en la que todavía estamos metidos. La oferta de Stern (representante de la Liga y, por tanto, de los propietarios) es acorde con esta difícil situación actual: contratos más cortos y salarios más pequeños para los jugadores, a un coste estimado de 800M$/año para estos últimos. La otra parte de la negociación, representada por Billy Hunter (presidente de la Asociación de Jugadores), de momento no traga. Y eso que la expectación por el negocio NBA es mayor que nunca y abarca a más rincones del mundo de lo que nunca lo había hecho. Los ratings televisivos han aumentado un 30% (según la propia NBA) respecto a la temporada anterior, y la clasificación demuestra que este anillo lo pueden ganar no dos, sino, al menos, seis equipos. Pero ni así. El futuro inmediato presenta más sombras que luces en ese aspecto, pues muchos de los propietarios de las 30 franquicias NBA están perdiendo dinero.


We Love This Game!

30/12/2010

 

Memphis Grizzlies visita a Sacramento Kings. Un partido que, en principio, dice bien poco. Pero si la NBA es Where Amazing Happens es porque cada noche, en cada pabellón, pueden suceder cosas como esta:


También Hubo Otras (Buenas) Decisiones

29/12/2010

 

Dwayne Wade también tubo su momento televisivo. No fue esponsorizado, ni en prime time. En realidad, técnicamente, no fue “su” momento. Pero 33 horas antes de que LeBron James tomara “The Decision”, en directo y ante todo el país el pasado 8 de Julio (https://wherenbahappens.wordpress.com/2010/07/09/), Wade también fue a la ESPN a anunciar que firmaba un nuevo contrato con Miami Heat. Fue a las 12:30pm del día anterior, 7 de Julio, de forma modesta y con cero críticas al respecto. Y ese momento no convirtió a Wade en ningún cobarde ni en objeto de posteriores estudios sociológicos.

El enorme contraste ante sendos anuncios de Wade y James tiene mucho que ver con el contexto, así como con el modo de realizarlo. Lo de Wade fue un acto de lealtad del trabajador que lleva 7 años en la empresa. Lo de James, quizá un acto de traición y audaz egoísmo.

Amigos, compañeros, pero diferentes. Dentro y fuera de la pista

Mucho ancho de banda se ha utilizado para hablar y diseccionar las consecuencias de La Decisión de James. Seguro que para la de Wade, no se ha hablado lo suficiente. Flash no solo se mantuvo fiel a la franquicia que le drafteó, sino que también dejó de lado su ego, invitando a James y Bosh a compartir los focos que alumbran a su hasta entonces único protagonismo en South Beach. Un detalle.

Y es que durante 6 temporadas, Dwayne Wade fue el indiscutible rostro de los Heat. Sí, durante unos cuantos años, Shaquille O’Neal bipolarizó la atención mediática (y deportiva) sobre Miami, pero Wade siempre fue el máximo anotador, así como el MVP de las Finales de 2006, en las que Miami consiguió el único anillo que hasta hoy posee la franquicia de Florida. De la temporada 2004-05 a la 2009-10, Dwayne Wade promedió 26.8ppg, ganó el título de máximo anotador de la NBA en la 2008-09 (30.2ppg) y guió a los Heat hacia cinco apariciones en los playoffs, siendo el único portador de las expectativas que la ciudad tenía en el equipo.

Dwayne Wade. Cara, cuerpo, corazón y alma de Miami

¿Cuánto a menudo sucede que un perpetuo aspirante a MVP (aún con 28 años) invita a un dos veces galardonado con ese honor a compartir su gloria y adulación? Sinceramente, casi nunca. Al contrario. Normalmente, cuando dos superestrellas se alinean suele ser vía Draft o vía maquinaciones desde los despachos (intercambios, se entiende)… y los resultados pueden ser un auténtico desorden.

Hay ejemplos. Scottie Pippen y Charles Barkley fueron incómodos aliados en Houston. El mismo Shaquille O’Neal y Kobe Bryant pelearon por conseguir tres anillos con Los Angeles Lakers pero, un año después, apenas podían esperar un segundo más hasta conseguir separarse en 2004. Los actuales Boston Celtics puede que sean un ejemplo de armonía entre superestrellas, pero Paul Pierce, Ray Allen y Kevin Garnett superaban la treintena cuando se unieron (vía intercambios) en 2007; y fue después de largos años de fracasos individuales cuando osaron sacrificarse por el bien común.

Funcionan: 14 victorias en el mes de Diciembre para el Big Three 2.0

En este sentido, Wade, James y Bosh llevan años de ventaja respecto al Big Three de los C’s en cuanto al reordenamiento personal en beneficio del interés compartido. Los tres han sacrificado dinero y status, pero el gesto de Wade es el más significativo pues Miami Heat era claramente su equipo.

Adaptarse a LeBron James (como él, otro imparable anotador y megaestrella dominadora del juego) no ha sido nada fácil para Wade. De hecho, y a pesar de los 40 puntos (record personal en esta temporada) con los que esta pasada madrugada ha contribuido a la ajustada victoria ante New York Knicks, los números de DW3 este año (23.9ppg, 4.3apg y 17.0 tiros por partido) son los más bajos desde su temporada rookie. Pero Miami (24 – 9, segundo en el Eastern) está ganando, así que Wade se encuentra a gusto. Satisfecho.

MIA 106 – 98 NYK, con 40 pts y 9 asist, en 38mins, para Wade

Dwayne Wade y LeBron James comparten titulares, conferencias de prensa y llevan la carga de las explicaciones públicas, sobretodo cuando las cosas van mal, que lo han ido. Pero comparado con James, que suele ser trascrito como casi obsesionado en sí mismo en sus comentarios, Wade suena a más reflexivo, considerado y magnánimo.

Si “The Decision” convirtió a James en un villano, entonces la de Wade habla de integridad, lealtad y honor.


La Kriptonita Llega De Boston

28/12/2010

 

Más pronto que tarde, llegará el verano de 2012 y Dwight Howard deberá decidirse. Podrá entonces firmar un muy lucrativo nuevo contrato con Orlando Magic que indudablemente hará hinchar todavía más su cuenta bancaria, al tiempo que garantizará su estancia con la franquicia que lo drafteó. O podrá marcharse, dando la espalda a la ligeramente superior oferta que su actual equipo le ponga sobre la mesa, en favor del glamour y las luces que le enfocan a uno cuando juega en los mercados de New York o Los Angeles.

Serán muchos los factores que influenciarán en la decisión de Howard, pero ninguno tendrá más peso que este: ganar. Sí, porque la mejor opción que tiene Orlando Magic de mantener en su roster a su jugador-franquicia y center titular pasa por las victorias importantes, es decir, superar en el Eastern a Chicago, Miami y, sobretodo, a Boston.

Arenas (8.0ppg y 4.2apg en 5 partidos con Orlando), un nuevo recurso para Van Gundy, Howard y los Magic

Los Magic entienden el mensaje. Es por ello que su GM, el exjugador Otis Smith, apretó el botón rojo de su despacho hace unos días, activando con ello un intercambio mayúsculo de jugadores junto con Phoenix Suns y Washington Wizards, por el que Orlando ponía el destino de la franquicia (y de Howard) en la tres veces operada rodilla izquierda de Gilbert Arenas, así como en el juego pausado (pero conocido y eficaz) de Hedo Turkoglu.

Quizá los Marcin Gortat, Rashard Lewis o Mickael Pietrus eran lo suficientemente buenos como para ganar a New York, Atlanta o Chicago (puede que también a Miami… aunque no parezca). Pero no a Boston. Lo supieron los Magic cuando los Celtics les dejaron fuera de las que hubieran sido las segundas Finales consecutivas de Orlando, el año pasado en la final de la Conferencia Este (2 – 4); y se mostraron todavía más convencidos de ello este pasado verano, cuando los Celtics reforzaron su frontcourt no con una, sino con las tres incorporaciones de Shaquille O’Neal, Jermaine O’Neal y Semih Erden.

Superman quier estar en el equipo #1. Es una amenaza

Así que Boston Celtics van a estar tan involucrados en el futuro de Dwight Howard como lo pueda estar cualquier posible franquicia pretendiente. No porque sea una amenaza a la hora de llegar a contratar a Howard, sino porque, de encontrase de nuevo los Magic con los C’s en post-temporada y caer los de Florida otra vez, estarán empujando a Superman a dar el salto al vacío definitivo, y sin capa. De producirse esta circunstancia, la marcha de Howard de Orlando sería un hecho. Es por eso que la victoria de Orlando sobre Boston (86 – 78) del Día de Navidad, aunque muy fea, es importante.

Ningún equipo incomoda más a Dwight Howard que los Boston Celtics. También dentro de la pista, donde los verdes mandan defensores en oleadas para neutralizar la fuerza física (y los cada vez mejores movimientos, cortesía de Pat Ewing y Hakeem Olajuwon durante los veranos) de Howard. No es demasiado complicado. Cuando a Shaquille O’Neal le llegan problemas con las faltas, su homónimo Jermaine saldrá a reemplazarle. Y cuando ambos O’Neal ya tengan bastantes, Glen Davis o el turco Erden estarán todavía allí para desgastar a Superman y ya de paso, llevarle a la linea de tiros libres para que trate de mejorar su pésimo porcentaje de acierto (55.6), el peor de su carrera NBA.

Los C’s dejaron en 6 puntos en 34min a Howard por Navidad

Es por tanto crítico para el presente y el futuro del center del All-NBA Team, Dwight Howard, el seguir estudiando cómo afrontar a Boston Celtics. Ahora, (con Arenas, Turkoglu y Richardson, más el añadido de los ya compañeros Nelson, Bass o Redick), DW12 tiene armamento peligroso que le rodea y que amenaza con poder destronar a algún aspirante serio del Eastern. Pero cuando lleguen los Celtics, de nuevo, toda la responsabilidad caerá en sus anchas espaldas. Llegados los playoffs, Kendrick Perkins estará de vuelta a las pistas y se unirá al arsenal que ya posee Boston para presionar a Howard durante todos y cada uno de los 48 minutos del partido.

Desde este punto de vista, debe cuestionarse la decisión de Otis Smith de desprenderse de Marcin Gortat (enviado a los Suns en ese macro-intercambio), pues debilita seriamente no solo la posibilidad de dar descanso a Superman, sino las posibilidades de que Howard no termine los partidos metido en problemas con las faltas. Y Orlando Magic no podrá soportar esa circunstancia, pongamos, en un Game 5 de unas posibles futuras Semifinales de Conferencia.

Howard seguirá siendo abrumadoramente dominante, esté donde esté

No es seguro que Dwight Howard se quede eternamente en Orlando si los Magic consiguen ganar; sí lo es que no estará demasiado tiempo en Florida si no lo consiguen.


Lo Que El Lakers v Heat Nos Deja

27/12/2010

 

Ahora que ya ha terminado, el 80 – 96 con el que los Heat machacaron a los Lakers en el Staples Center el día de Navidad, la NBA por fin puede volver a su programación ordinaria; lo que, para bien o para mal, todavía significa un montón de partidos en el camino hacia los playoffs. Son casi cuatro meses de travesía, lo que puede ser una eternidad para todos, excepto para Los Angeles Lakers, para los que todavía será más.

Entonces, a parte de aprender que si Kanye West no se quitó las gafas de sol durante el partido fue por algún motivo (las zapatillas que Nike regaló a LeBron y, especialmente, a Kobe por Navidad), esto es lo que el duelo del Día de Navidad nos deja:

01. La evolución de Chris Bosh es ya un hecho. Desde que empezó la regular season, Bosh parecía casi el botones del ascensor en el que viajaban James o Wade. Subía con ellos, pero su papel no evolucionaba. Desde el sábado Chris Bosh ya no ejerce. Fue el jugador sobre el que Miami focalizó su producción ofensiva al principio del partido. Al final, sus 24 puntos y 13 rebotes le dejaron, no solo como ganador de su (importante para el desarrollo del partido) duelo con Lamar Odom, sino también como pieza clave de la victoria. 

Uno de los 17 TC de Bosh ante L.A. Más que ningún otro en Miami

02. Dicen los mass media norteamericanos que esta victoria de los Heat es una declaración de intenciones. ¿Y si, además, fuera la derrota de Los Angeles una verdadera declaración de intenciones de lo que está sucediendo en los Lakers o de lo que puede suceder a partir de ahora?. Este es un partido que, sin duda, hace más fuerte tanto al que gana como al que pierde. Pero no nos confundamos, ni ahora los Heat son los nuevos favoritos al anillo, ni los Lakers ya no cuentan como aspirantes al 3-Peat. Simplemente los primeros han encontrado la fórmula ganadora y la aplican noche tras noche, mientras que los segundos tienen ahora nuevas fricciones internas con las que negociar. Lo que tuvo Los Angeles Lakers en su partido contra Miami no fue una falta de esfuerzo (como afirman muchos medios de allí), sino una falta de ejecución. Lo intentaron, pero cuando estás confundido, te falta confianza (venían de perder también en casa de 19 ante Milwaukee Bucks), y no sabes lo que tus compañeros van a hacer en cada momento sobre la pista, jugar a baloncesto para los humanos no es muy diferente a buscarse la cola para los animales.

Ni Jackson ni Bryant supieron encontrar lo que el partido pedía

03. Más allá del logo del “nuevo Big Three”, estos Heat pueden ser los nuevos Celtics. Cuando Kevin Garnett y Ray Allen se unieron a Paul Pierce en 2007, inmediatamente dejaron el mensaje de su modus operandi a Doc Rivers: compartir el balón y defender como perros de presa. Ok, pues mensaje recibido. Miami Heat a dejado a todos y cada uno de sus 15 rivales del mes de Diciembre en menos de 100 puntos. Y a 8 de ellos en menos de 85 (Lakers incluidos). Aún así, nadie dice que salir ganadores de la fortísima Conferencia Este vaya a ser fácil, pero un Mike Miller en buenas condiciones puede más que ayudar a ello. James, Wade y Bosh son, lógicamente, los que se juegan el 80% de los ataques… pero también son los más aplicados en defensa, así que nada que decir. Y si además llegan puntos desde el banquillo (contra los Lakers, los 13 de Mario Chalmers son más que destacables), como en los Celtics llegan a menudo de Glen Davis o Nate Robinson, tenemos en los Heat a una opción de anillo tan grande como lo pueden ser los C’s.

El objetivo de LBJ y DW3 solo es uno: atacar el aro rival

04. Al menos todos los efectivos de los Lakers están sanos. Posiblemente la sesión de entrenamiento del pasado jueves fuera la primera con todos los efectivos del roster angelino presentes. Andrew Bynum es quien defensivamente marca la diferencia en el poste bajo. Eso sí, a su manera, como hace todo lo demás. Es decir, lentamente. No hay duda de que poder tener ventaja de campo en todos los playoffs estaría muy bien… Pero, ¿Alguien en su sano juicio cree que unos Lakers pongamos quintos en el Oeste, con un Bynum recuperado, un banquillo mejor y unos  rejuvenecidos Bryant, Gasol y Odom, no serían el equipo a batir?. Pero cuidado porque lo que fue suficiente el año pasado no tiene porque serlo este. En el Oeste, Spurs y Mavs son, a día de hoy, mejores equipos que Los Angeles, y quizá tampoco sea una buena noticia volver a encontrarse en el mes de Abril con Oklahoma, ahora que los Thunder ya saben lo que hay que hacer para eliminar a Lakers en la postemporada.

Este es el duelo programado para Junio. Pero costará que llegue

05. Resulta que el mejor partido del fin de semana en el Staples Center no fue el tan esperado y eternamente programado del día de Navidad. Sino el del día después. Y resulta que tampoco fue el que protagonizaban Bryant, James o Wade… sino el que lideraba una joven superestrella a quien uno de los mejores entrenadores de la Liga (Alvin Gentry, coach de los Suns, que lo ha sufrido esta pasada madrugada en la derrota de Phoenix ante los Clippers, 108 – 103) acaba de designar como “el mejor atleta de la NBA”. Blake Griffin: 28 puntos, 12 rebotes (21.1ppg, 12.4rpg en lo que va de temporada) y lo que impresiona más, 18º doble-doble consecutivo. El Christmas Day en la NBA no significa ya nada. Tiremos de memoria. Hace tan solo un año, el mismo LeBron James pero con distinto uniforme, ridiculizó en el mismo Staples Center el mismo día de Navidad ante los mismos Lakers. Dos de dos. Pero después de aquello, James cometió la imprudencia de declarar que esa victoria significaba no otra cosa que los Cavaliers eran serios aspirantes al anillo. Todos sabemos como acabaron Cleveland y James la pasada temporada y como la acabaron los Lakers; así que consideremos lo sucedido el pasado sábado tan solo como lo que es: la aparición de una apasionante rivalidad más en la NBA, que ya cuenta los días que faltan para que se produzca el mismo emparejamiento, pero esta vez en South Beach. Será un 10 de Marzo de 2011, a poco más de un mes para que empiecen los playoffs.


Con Un Lakers v Heat De Regalo… Feliz Navidad!

24/12/2010

 

El 26 de Junio de 2003 y con ya tres anillos en su palmarés, Kobe Bryant le dijo al periodista de la ESPN, Jim Gray, que cuando terminara la siguiente temporada, optaría por dejar los Lakers convirtiéndose en agente libre. Aquella misma noche, LeBron James era seleccionado con el #1 del Draft por los Cleveland Cavaliers. ¿Coincidencia?. Mucho ha pasado desde entonces. Bryant finalmente sí optó por declararse agente libre, pero para acabar firmando de nuevo por Los Angeles Lakers y ganar, por ahora, dos anillos más. James, por su parte, jugó 7 temporadas en los Cavs, para acabar este último verano abriendo su corazón ante el mismo Jim Gray y declarando, en un programa especial en directo para todo el país, que se marchaba a Miami. ¿Seguro que no es una coincidencia?.

Mucho se está escribiendo ya sobre el duelo entre Bryant & James de mañana en el Staples Center. El primer cara a cara, dicen, con algo realmente en juego. Pero este partido, programado por todos para mañana, Día de Navidad, desde principios del mes de Julio, tiene mucho, mucho más.

Merry X-Mas, Coyote!. Merry X-Mas, NBA!

Hace tan solo un mes, cuando los Heat sucumbían ante el ridículo de su pobre inicio (9 – 8), Phil Jackson declaró que todo parecía indicar que cuando llegara el día del partido, a quien iba  a saludar en el banquillo de los Heat sería a Pat Riley. En cambio, cuando mañana empiece el partido, Erik Spoelstra será quien todavía entrene a Miami, gracias a un inmaculado 13 – 1 desde entonces, con victoria incluida esta pasada madrugada en Phoenix y sin Wade.

Otra curiosidad: Jazz, Pacers y Grizzlies eran las tres derrotas que más escocían a Miami en aquellas fechas, y en las que seguramente pensaba Jackson cuando se precipitó. Desde entonces, los Lakers han perdido, entre otros, con, ooops!, Jazz, Pacers y Grizzlies; cayendo hasta el tercer lugar de la Conferencia Oeste, mientras Miami ascendía hacia la segunda del Este.

No importa. Pregunta a LeBron, Wade o Bosh sobre favoritos al título esta temporada y verás como su respuesta no son los Celtics, los Spurs o los Mavs… y sí Los Angeles Lakers.

A pesar de las últimas decepciones, los Lakers aspiran al 3-Peat

Heat, 22 – 9, y Lakers, 21 – 8, llevan trayectorias similarmente irregulares en lo que va de regular season. Mientras James lleva ofreciendo sus mejores minutos en los últimos partidos, los de Pau por fin han disminuido, por su propio bien y por el del conjunto. Los sistemas ofensivos también han pasado por fases de desconcierto en ambos equipos. El ya mítico triángulo ofensivo de Phil Jackson, modelo de innovación baloncestística en la NBA, todavía no encaja este año; mientras en los Heat, hemos visto demasiado a menudo acciones forzadas de Wade o James que dificultan el aprendizaje de las dinámicas en ataque, imprescindibles para llegar lejos en la competición.

En defensa, también dos stoppers por lado (Wade & James en unos, Barnes & Artest en los otros); pero existe todavía una enorme diferencia que puede / debe marcar el devenir del primer match-up del año entre, para muchos, los protagonistas de las próximas Finales (con permiso de Celtics, tengámoslo claro). Pasado ya un tiempo prudencial, cada vez está más claro que si los Lakers son los actuales campeones es solo porque tuvieron un juego interior mucho más fuerte, más pesado, más voluminoso y más efectivo que, precisamente, los verdes de Boston. Y la historia no es distinta respecto a Miami. Aunque Bynum acaba de reaparecer tras un relajado verano y un duro otoño en el gimnasio, su presencia en el poste, junto con la de unos aún mejores Gasol y Odom, no puede ni, tan siquiera por educación, compararse con las de Chris Bosh, Joel Anthony y Zydrunas Ilgauskas, por mucho que Erick Dampier se haya subido al barco. Ahí está el partido como ahí estuvieron las pasadas Finales… y las próximas.

Wade, James & Bosh… también de regalo de Navidad

Cuando el Lakers v Heat fue programado para el Día de Navidad, todos (NBA, la primera) preveían que ambos llegarían arriba del todo de sus respectivas Conferencias. Tras alrededor de 30 partidos, Spurs y Celtics se han metido merecidamente en medio. Pero a los espectadores que comeremos mañana en familia pensando en lo que queda para que empiece el partido, eso nos importa poco. Porque de Lakers v Celtics o Lakers v Spurs ya hemos visto muchos. Lo que empieza mañana es una nueva rivalidad, un nuevo capítulo que se abre en la interminable y maravillosa historia de la NBA.

Regalemos, comamos, brindemos, riamos… y sentémonos en el sofá. Con un Lakers v Heat de regalo… Feliz Navidad!


Se Veía Venir

23/12/2010

 

A veces, también en la NBA, las cosas sí son lo que parecen. Las audiencias televisivas han aumentado un 30% en lo que va de regular season (según NBA.com), y no solo las de Miami Heat; Blake Griffin ha confirmado que, de ser requerido, participará gustosamente en el próximo Concurso de Mates (¿cómo no?); y Michael Jordan ha despedido a Larry Brown como entrenador de Charlotte Bobcats. Quedémonos en este último punto.

Larry Brown y el propio MJ hablaron el ayer miércoles de “mutuo acuerdo” y pusieron como excusa el lamentable 9 – 19 con el que el equipo de Carolina del Norte ha empezado la temporada. Pero la abrupta salida de Brown del banquillo de los Bobcats era algo que se venía fabricando desde el pasado verano. Michael Jordan había decidido entonces adelantarse a lo que posiblemente suceda el próximo verano, disminuyendo la masa salarial de los jugadores de su franquicia. Un error más. La consecuencia del mismo fue la salida de Tyson Chandler hacia Dallas y el primer descontento de Larry Brown.

Brown deja Charlotte con 88 – 108, y 1.098 victorias (6º) de coach NBA

Después está la marcha de Raymond Felton a los Knicks. Brown nunca fue un fan del juego de Felton, así que no se opuso a que el ahora base de New York ejerciera su opción de entrar en el mercado de los agentes libres. A lo que sí se opuso Brown es a que Jordan no le trajera a ningún otro base titular como sustituto, pues a la vista de todos está (también a la de Brown y a la de Jordan) que D.J. Augustin no sabe manejar a un equipo con aspiraciones de repetir el éxito de llegar a los playoffs como hicieran, por primera vez en la historia de la franquicia, la temporada pasada. Segundo desencuentro entre Brown y Jordan.

Sobra decir que pesa aquí también el hecho que Felton esté aportando números y rendimiento de All-Star en los Knicks y que Chandler haya asegurado rebote y defensa a los Mavs, catapultándolos de nuevo a aspirar al anillo. Pero ambas cosas ya no son atribuibles a Jordan y quizá sí más a Brown, que no supo hacerles rendir como ahora hacen.

Chandler es ya pieza clave de estos excelentes Mavs

Pero aunque la posibilidad de un nuevo convenio colectivo a la baja entre la NBA y sus jugadores es algo más que esperado, y el hecho de que éste, de acabar produciéndose, dará mejores oportunidades a franquicias con mercados pequeños como Charlotte, la realidad que viven a día de hoy los Bobcats es otra. Concretamente la que dice que están a un partido y medio del último lugar de la Conferencia Este, o la que dice que están en el puesto 20º en lo que a aforo de su pabellón se refiere (15.952 espectadores de media en el Time Warner Cable Arena, un 20% menos de su capacidad total).

Dicen que la reunión posterior al entrenamiento de ayer de los Bobcats entre Larry Brown y Michael Jordan fue distendida y hablan de “renuncia” para explicar lo que finalmente hizo el ya excoach de Charlotte al dejar el cargo. Si por “renuncia” la prensa americana entiende llevarse 8M$ de indemnización como ha hecho Brown, entonces de acuerdo. Uno, en cambio, no puede dejar de pensar lo bien que se puede llegar a vivir de las renuncias que la vida le pone por delante. En el caso de Brown, dejar de entrenar antes de tiempo (siempre por malos resultados) a Knicks o Pistons (entre otros), le ha supuesto unos ingresos alrededor de los 25M$. Sí, 25M$ por no entrenar. Cualquiera renuncia a renunciar.

Malas caras. Jackson, Diaw y Wallace, ante un futuro negro

Paul Silas es el elegido para sustituir a Brown de forma interina. Silas es un experimentado entrenador con pasado en la franquicia y cuya mejor virtud (al menos para Michael Jordan) es que no protestará ante los posibles movimientos que decida His Airness en los próximos meses, como sí hizo Brown el pasado verano. Y eso a pesar de que el futuro en este sentido de Charlotte Bobcats no es demasiado esperanzador que digamos. Gerald Wallace, Boris Diaw y Stephen Jackson tienen contratos largos y ganan no poco dinero, así que las opciones de que entren en posibles intercambios son poco plausibles.

Malo si, con solo 28 partidos jugados en esta temporada regular, los Bobcats deambulan por el país tan solo cubriendo el expediente y viviendo del 44 – 38 del año pasado. Otra lección más para Michael Jordan en su dura etapa como General Manager. ¿No sería mejor para todos dejarle de nuevo vestirse de corto y arreglar todo esto?

Con 47 años, ¿seguro que Jordan ya no está ni para unos minutos?


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