Melo: Day #1 Photo Gallery

24/02/2011

 

Feb 23, 2011. Madison Square Garden (NYC). NYK 114 – 108 MIL

#7 Carmelo Anthony: 27 PTS (10-25 FG), 10 REB, 1 AST, 2 STL, 2 TO.

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Es La Hora De Carmelo Anthony

23/02/2011

 

Los Knicks han tomado la decisión correcta. Guste o no, New York, aquí llega Carmelo Anthony.

Después de meses de interminables rumores y semanas de exhausta negociación, los Knicks ya tienen a su hombre… aunque quizá sea más apropiado decir que Anthony ya tiene a su equipo.

El intercambio terminó finalmente con un extraño triángulo amoroso que duró demasiado tiempo. Los Nets querían a Anthony, Anthony quería a los Knicks y, al menos alguna parte de la jerarquía de los Knicks, no querían a Anthony si esto significaba tener que desprenderse de lo que al final se han acabado desprendiendo: Wilson Chandler, Danilo Gallinari, Raymond Felton y Timofey Mozgov.

Bron & Melo. Aún en el Instituto en 2002 y, un año después, la noche de su elección como #1 y #3 respectivamente del Draft de 2003

Pero este traspaso es una de esas cosa que debía ser. La tomara Donnie Walsh, Mike D’Antoni, James L. Dolan (o Spike Lee), los Knicks tomaron la acertada determinación de traer a Anthony al Madison ahora, y preocuparse de los jugadores secundarios después.

Porque los jugadores secundarios son eso precisamente, secundarios, y hay un montón de ellos que podrían encajar en los sistemas de una franquicia que, con la llegada de Anthony tras la de Stoudemire el pasado verano, demuestra que quiere volver a ser ganadora. Y pronto. Y es que ahora ya no son una, sino dos las grandes amenazas que tiene el roster de Mike D’Antoni.

La curación interna ya ha empezado. Pero, sin embargo, debe ser Carmelo Anthony el primero en saber que ahora, toda la responsabilidad va a caer sobre sus hombros. Él era el primero que quiso que esta situación se diera, y aquí está.

2 de 3. Chris Paul es la última pieza del codiciado puzzle

Nacido en Brooklyn, si Anthony sabe algo de la historia del equipo de su ciudad, sabrá que, con quizá la única excepción de Bernard King, ningún jugador con origen en New York ha conseguido volver a la franquicia y poner el Madison Square Garden patas arriba, en el buen sentido del término. El momento para demostrar a los miles de fans de la NBA que creen que Anthony es un jugador unidimensional, incapaz de defender a buen nivel o de hacer mejores a sus compañeros, ha llegado.

Anthony no es la respuesta, pero indudablemente es un buen bloque de hormigón armado sobre el que empezar a construir ago realmente sólido para el futuro inmediato de la franquicia. Llevó a Syracuse hacia la final de un Campeonato Nacional y fue parte vital del equipo norteamericano de baloncesto que en 2008 se colgó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín.  Pudo también ser un ganador de haber estado rodeado de las piezas adecuadas en Denver Nuggets; algo que los Knicks, con Stoudemire, ya están tratando de hacer. La sola presencia de ambos, además, va a facilitar la llegada de la ya esperada tercera estrella. Chris Paul está ahora en la pole.

NY, verano de 2008. Melo y el resto de integrantes del Team USA

El mismo día, con Jim Boeheim, su entrenador en Syracuse

Sobre lo que no hay ninguna duda en el mundo del baloncesto profesional americano es que Carmelo Anthony es un anotador de primera clase. Por este talento y facilidad para encestar, en un equipo como los Knicks que ya promedia más de 106 puntos por partido, ya vale la pena el coste del intercambio.

Ya oímos y oiremos a los críticos de Anthony o de este blockbuster deal cuestionar la desde anoche coexistencia entre Stoudemire y Carmelo. Son y serán los mismos que oportunamente ignoran que nadie más que Amar’e Stoudemire ha presionado a su propia franquicia para que la llegada de Anthony se produzca, y se produzca ahora.


Mis Nuevos Knicks

23/02/2011

 

¿Queda alguna cosa por escribir sobre el blockbuster deal que revolucionó el mundo de la NBA anteayer lunes? ¿Algún argumento nuevo a favor o en contra del traspaso?. O también, ¿Alguien más quiere subirse al carro de los Knicks ahora? Si las tres preguntas se responden con un “No”, empecemos aclarando conceptos.

Quizá el hilo de toda esta historia que todavía tiene algunos centímetros por los que tirar sea lo mucho que nos cuesta a los Knicks cumplir el sueño de Melo de vestir el uniforme knickerbocker. Lo vale, no hay duda, pero tener aquí y ahora sentimientos encontrados por desprendernos tan pronto de piezas tan fundamentales en el resurgir de la franquicia esta temporada, es, por lo menos, comprensible. Veamos qué contiene este masivo intercambio:

>> Carmelo Anthony, Chauncey Billups, Shelden Williams, Renaldo Balkman y Anthony Carter dejan Denver y, si no hay novedad de última hora, debutan hoy en el Madison ante Milwaukee Bucks.

He’s Melo! He’s Here! And He’s Ours!“, by MyKnicksJournal.com

>> Por ellos, los Knicks se desprenden de cuatro de sus mejores jugadores: Danilo Gallinari, Raymond Felton, Wilson Chandler y Timofey Mozgov.

>> Añadamos para Denver de parte de NYK una primera elección del Draft de 2014, las dos segundas rondas de los Drafts de 2012 y 2013 que los Knicks recibieron de Golden State como parte del traspaso de David Lee a los Warriors del pasado verano, más, finalmente, 3M$ en concepto de quién sabe qué.

>> Y por último, también como parte del ya tan comentado traspaso, metamos a Minnesota Timberwolves en medio. Los Knicks envían a Anthony Randolph, Eddy Curry y otros nuevos 3M$ más también en concepto de quién sabe qué, a cambio de Corey Brewer (aunque no está claro todavía si Brewer permanecerá en el roster de la Gran Manzana o formará parte de algún movimiento de última hora, antes que mañana jueves finalice el periodo para realizar traspasos de esta temporada).

¿Compensa destruir el presente por un supuesto futuro mejor justo el año en que los Knicks vuelven a significar algo respetable en la NBA?. Ésta es la gran pregunta que cuesta tanto, más como parte implicada, de responder. Porque lo que está claro es que una nueva temporada empieza para los de Mike D’Antoni. Una temporada dentro de la temporada, con tres habituales titulares más un muy eficiente sexto hombre fuera del equipo, y solo 28 partidos por jugar antes de los playoffs.

Rivales el domingo, compañeros el lunes. Esto es la NBA

Honestamente, ni con la llegada de quizá uno de los cinco mejores jugadores de la NBA a New York, aspirar a superar este año en la clasificación del Este a Celtics, Heat, Bulls, Magic o Hawks sería utópico. Como de ignorantes sería no ilusionarse con la llegada de Carmelo Anthony (nacido en Brooklyn) a la franquicia. Nos hace más fuertes, pero quizá mañana más que hoy. Es mucho lo que se va, sí. Pero es mucho lo que llega. Lo más lógico será pensar que el fichage de Melo no significa para nada tirar esta buena temporada que, tras más de una década, venimos haciendo. Pero por encima de esto, se trata de construir un edificio tan sólido como brillante para las próximas cuatro.

A corto plazo, la posición #3 del Eastern este año será casi como tirar una moneda al aire entre Bulls y Magic; pero, si los Knicks acaban en la sexta posición que hoy ocupan y la moneda sale cara (Chicago Bulls, aún con la vuelta ahora de Joakim Noah), pasar una primera ronda de post-temporada ya no es un imposible. Menos ahora con STAT y Melo al frente de las operaciones, y con un “Big Shot” Billups siempre presente en los momentos decisivos de los partidos importantes.

Pero a medio y largo plazo, la adquisición de Carmelo Anthony no solo emociona a los fans de los Bockers, sino que garantiza una creciente relevancia de la franquicia en la Liga, al menos, hasta 2015; el año en que, por ejemplo, también terminan los contratos con los Heat de Bron, Wade y Bosh. Al tiempo que permite pensar, mientras no llega la tercera pieza de nuevo puzzle neoyorkino (aka Chris Paul / Deron Williams / Dwight Howard), que en breve se va a poder competir por, lo diré con la boca pequeña, un anillo.

Ok, sueño terminado. Modo “realidad” activado de nuevo. ¿Qué les queda a los Knicks en plantilla para ser competitivos, ahora que Melo está en New York? Veámoslo, posición por posición:

CENTER: Sabe mal por Mozgov porque cambiando de conferencia se deberá enfrentar el doble de veces con Blake Griffin, pero, fans de los Knicks, espero de todo corazón que os guste Ronny Turiaf y sepáis apreciar que es un jugador que siempre juega al límite, aunque eso le lleve a estar constantemente tocado, cuando no lesionado. Porque no hay más. Mike D’Antoni sabe que no se puede conseguir nada importante sin un center de verdad en el poste bajo, por lo que los 20 minutos que suele jugar Turiaf (cuando está en plena forma) parecen poco botín para este puesto hasta final de temporada. Esta posición queda muy tocada por el traspaso, a no ser que en las próximas 24 horas llegue algún jugador de segundo o tercer nivel que, al menos, asegure poder hacer 6 faltas más a los centers dominantes que los principales rivales del Eastern sí tienen (Miami, a parte).

POWER FORWARD: Anthony Randolph ya no está, consecuencia también de este megatraspaso, lo que significa que nos hemos quedado sin póliza de seguros por detrás de Amar’e Stoudemire. Tampoco quizá es que necesitemos una, puesto que si Stoudemire cae, caemos todos con él. Shelden Williams (que llega de Denver a los Knicks) seguro que es un buen tipo con el que ir a tomar algo y por descontado que sale en alguna pregunta del Trivial de la WNBA (está prometido con Candace Parker), pero poco más. Melo va a pasar algún tiempo también en esta posición.

Melo (el pasado viernes en L.A.), entre PF y SF en los Knicks

SMALL FORWARD: La marcha de Danilo Gallinari deja esta posición en manos de Carmelo Anthony, que será ahora también el alero abierto que se juega muchos triples. Bill Walker y Shawne Williams estarán ahí para dar descanso a Melo, y hasta Toney Douglas puede que se posicione como small forward cuando no esté de shooting guard suplente. Lo bueno de este intercambio es que, casi siempre, la rotación de los Knicks quedará reducida por el momento a 8 o 9 jugadores, algo con lo que Mike D’Antoni siempre se ha sentido a gusto, por cierto. Y Carmelo es lo suficientemente polivalente como para jugar muchos minutos de cuatro, como ya hizo precisamente para D’Antoni en el Team USA.  Muchas posibilidades, sin duda, pero más adaptación será necesaria. Basta con considerar que, tras el intercambio, Toney Douglas (segundo año en New York) es ahora el jugador com más tiempo en el roster de los Knicks… o, con Bill Walker, el único que ya estaba la temporada pasada.

SHOOTING GUARD: La gran victoria de este intercambio masivo de jugadores es que los Knicks mantienen en plantilla a Landry Fields. Y, si se recupera pronto de su lesión de rodilla que todavía no le ha permitido debutar en el Madison, detrás está Kelenna Azubuike, un jugador con un porcentaje en tiros de tres en su corta carrera NBA que sobrepasa el 41%. Otra opción es usar el contrato de Azubuike para reducir masa salarial cuando, si procede, este verano (o el de 2012 como máximo) haya que ir a buscar a la tercera pieza de caza de este ambicioso proyecto (Chris Paul, Deron Williams o hasta Dwight Howard).

Fields, aka “La Nueva Esperanza Bocker“, sigue en New York!

POINT GUARD: El rendimiento de Raymond Felton ha sido impoluto en estos 5 meses de servicio, muy por encima de las expectativas que todos teníamos con él. Pero ahora pongámonos en situación: Posesión clave para ganar un partido / serie de playoffs, ¿en quién os gustaría poder confiar para darle ese tiro?. Es ahí donde la contratación de Chauncey Billups entra en juego. Big Shot ya tiene un anillo, pero todavía sabe apreciar los retos que se ponen ante sí (como en el pasado Campeonato del Mundo de Turquía de este último verano). Billups no quiso formar parte de un posible traspaso de Melo a New Jersey, y sin pensarlo ha dicho sí a New York. Chauncey Billups puede ganarte no uno, sino varios partidos de playoffs si los Knicks consiguen llegar al final de un encuentro necesitándose jugar el último tiro con alguien distinto a Anthony.

En conclusión, todavía es pronto para pensar que los Knicks puedan este año quedar por delante de alguno de los Big 4 de la Conferencia Este. Todavía. Pero también es cierto que desde hoy mismo, si yo fuera Boston, Miami, Chicago o Orlando, preferiría no encontrarme a estos nuevos Knicks cuando llegue el mes de Abril. Vamos a ver qué sucede en estos próximos dos meses primero, pero no olvidemos que lo más difícil ya se ha conseguido.


Máximo Esplendor En Las Mayores Ciudades NBA

03/02/2011

 

Hace hoy justo una semana, en las afueras del Madison Square Garden y a pesar de los centímetros de nieve que llevan acumulándose en las últimas semanas, este centro de energía urbana que es la ciudad de New York rebosaba entusiasmo.

Más arriba, siguiendo en la 7ª Avenida, las luces de Times Square enviaban incesantemente flashes de neón reflejados sobre los montones de nieve fangosa que invaden las aceras. El frío llena los taxis y abarrota los bares de la ciudad con seres de lo más interesantes. Los amantes, como los turistas, disfrutan de una ciudad única, mientras los más poderosos los adelantan a toda velocidad con coches de alta gama.

Hace hoy justo una semana, pero ya dentro del Madison Square Garden, los Knicks recibían a los Heat y evidenciaban que, por fin, lo que pasa dentro del MSG es más interesante que lo mucho y muy variado que puede pasar fuera.

Spike Lee siempre estuvo, pero ahora llegan muchos más al MSG

Por primera vez en mucho, mucho tiempo, el deporte del baloncesto profesional americano está arriba del todo, en la cresta de la ola. Desde New York a Boston o Miami. Desde Chicago a Los Angeles o Dallas. Las ciudades más importantes de Estados Unidos, todas, tienen ahora grandes equipos de baloncesto. Puede que la NBA se encuentre en su máximo esplendor.

Heat, Celtics y Lakers son claros aspirantes al anillo. Bulls y Mavericks si no lo son, están muy cerca. Y hasta los Nets, con su próximo traslado a Brooklyn (otro gran mercado potencial), tienen como propietario a un ruso multibillonario que, como poco, les hace ser bastante más interesantes de lo que lo han sido en los últimos años. O incluso los Clippers (ubicados en L.A.) son ahora una fuente continua de interés y debate sobre nueva relevancia, gracias a lo que llega a generar Blake Griffin sobretodo dentro de la pista. Así que, de repente en esta temporada, las ciudades más grandes y más importantes de Estados Unidos dejan huellas sobre las que vale tomar buena nota.

Imposible un pie de foto a la altura de esta imagen de anoche

Es el año pues en el que la marea NBA está más alta que nunca. El interés por el Big Three de Miami ha hecho brotar nuevos aires de renacimiento en la Liga, el share televisivo no deja de subir, los agentes sienten la esperanza de sacar buena tajada de ello…. así que si la propia NBA y el Sindicato de Jugadores consiguen evitar la huelga al terminar esta temporada, el baloncesto como deporte profesional americano puede obtener una posición dentro de la cultura norteamericana a la que no se llega desde el auge de la figura de un tal Michael Jordan.

Tomemos ahora en consideración un dato: Knicks, Heat, Bulls, Lakers, Celtics y Mavs nunca han tenido records positivos en el balance victorias / derrotas en una misma temporada. Nunca.

Nunca… hasta ahora.

Los Knicks llevaban 9 temporadas perdedoras consecutivas, en las que promediaron tan solo 31 victorias de media por año. Casi una década en la que uno de los equipos más legendarios del país, en una de las pistas también más legendarias y dentro del mercado potencial más grande, era poco más que irrelevante. Los Bulls fueron tropezando durante los 12 años siguientes a la retirada de His Airness, con solo dos temporadas ganadoras. Ahora Derrick Rose, Carlos Boozer y Joakim Noah están cambiando esa dinámica. Tras el adiós al baloncesto profesional de Larry Bird en 1992, los Celtics tuvieron 15 años de mediocridad hasta su resurrección en 2007, siendo de nuevo esta temporada el equipo a batir en el Este.

Con Rose, los Bulls y Chicago tienen estrella para muchos años

Esta tendencia ya convertida en realidad en los equipos de las principales ciudades del país apunta a nuevos posibles cambios, pues el talento demanda mejores condiciones, así que ya notamos como algunos jugadores importantes en franquicias de mercados medianos / pequeños, reclaman cuotas de protagonismo acorde con sus aptitudes baloncestísticas: Carlos Boozer dejó Salt Lake City por Chicago este verano, un par de Big Three’s fueron para grandes ciudades en 2007 y 2010 respectivamente, Carmelo Anthony está pidiendo a gritos jugar en New York a partir del año que viene, Chris Paul lleva suplicando una salida de New Orleans desde el pasado mes de Julio y hasta últimamente se habla ya con fuerza de la voluntad de Dwight Howard de abandonar Orlando para vestir de oro y púrpura en Los Angeles.

Valga el ejemplo de Miami para enfatizar la relevancia del entorno urbano y el potencial de las ciudades que acogen a nuevo talento. ¿Hubieran James, Bosh y Wade decidido jugar juntos en busca del anillo de forma inmediata en ciudades como Portland, Charlotte, Sacramento, Minneapolis, Milwaukee o Memphis?.

Seguro que no. Pero quizá sí en OKC con Kevin Durant

Y como en toda regla, hay excepción que la confirma. Nos vamos a Oklahoma City, ciudad pequeña, con mercado pequeño pero con aspiraciones muy, muy grandes. Con 31 – 17 en el balance victorias / derrotas, los Thunder son jóvenes, (muy) aptos y altamente peligrosos en los años que están por venir. Pero también han sido construidos gracias a una extraña confluencia de factores muy difícil de reproducir: draftear el talento y ser muy cuidadoso con el trato dado a su jugador-franquicia hasta conseguir que Kevin Durant prefiera vivir en esa parte del país, lejos del glamour y los focos de ciudades como New York o L.A.

Es muy loable, además de bueno para la NBA la existencia de pequeños mercados capaces de retener el talento… pero parece que cada vez será más difícil de ver.

En los próximos años cabe esperar que Dallas y San Antonio se hagan ya demasiado mayores; Miami mejorará su ya formidable equipo; Chicago seguirá progresando; los Clippers serán esperanzadores; los Knicks seguramente tendrán a Carmelo, los Nets seguirán poniendo dinero para aspirar a participar de la lucha y tanto los Celtics como los Lakers serán capaces de atraer nuevo y mayúsculo talento. Así que quizá solo Durant y sus Thunder serán el mejor baluarte ante la potencia de las grandes ciudades. Veremos.


It’s The New York Knicks Day!

28/01/2011

 

Pongamos que un día cualquiera como ayer, un fan de los Knicks de Barcelona se acuesta y que, al despertarse hoy, se entera que New York le ha ganado a Miami (93 – 88) al mismo tiempo que Amar’e Stoudemire ha sido uno de los cinco seleccionados como titulares por la Conferencia Este en el próximo All-Star Game. ¿Se puede empezar mejor un viernes?

Porqué sí, la cita que Amar’e Stoudemire tiene en el salto inicial del All-Star Game del próximo 20 de Febrero en Los Angeles simboliza también la consecución de uno de los objetivos más ambiciosos que tanto el propio Amar’e como la franquicia neoyorkina se marcaron en Julio, el día de su contratación: liderar a los Knicks y ponerlos de nuevo en medio de los focos de la NBA.

Stoudemire, segundo en la tabla de anotación de la Liga (26.1ppg antes del partido de esta pasada madrugada), es ya el primer jugador de los Knicks seleccionado en el quinteto titular de un All-Star Game desde que en 1997 lo fuera Patrick Ewing. Han pasado la friolera de 14 años. Y lo es gracias a los 1.674.995 votos que recibió de los seguidores de todo el mundo, superando en su posición a los 1.407.601 que ha recibido Kevin Garnett. STAT compartirá cancha de inicio con los guards Derrick Rose (Bulls) y Dwayne Wade (Heat), el otro forward LeBron James (Heat) y el center Dwight Howard (Magic). Es decir, titular en quizá uno de los quintetos más fuertes que un All-Star haya jamás presentado. Un lujo para él, para la franquicia, para la ciudad y para los miles de knickerbockers que esperábamos algo así desde que tenemos uso de razón.

24.8ppg, 8.2rpg y 4.5apg de media entre los cinco. Qué llegue el día!

Aunque fuera por la baja por motivos personales de Allen Iverson, solo hay que tirar un año hacia atrás para encontrar el último jugador de New York que participó en un Partido de las Estrellas. Fue el añorado David Lee, que rompió con 10 temporadas de sequía en este aspecto (como en tantos otros) de la franquicia de Manhattan, pues hasta entonces, las últimas presencias de un bocker en un All-Star Game (empezando ambos de suplentes) fueron las de Latrell Sprewell y Allan Houston en 2001.

Y porque sí, aún viniendo del reciente nombramiento de los Knicks como la nueva más económicamente valorada franquicia NBA (655M$, según Forbes), también hemos demostrado en la pista que nuestro valor deportivo sube al mismo ritmo que el financiero. Es la primera victoria esta temporada de los Knicks (24 – 21) ante los Heat (31 – 14), pero para el Madison significa confirmar que este equipo puede y debe no tan solo llegar a la post-temporada, sino dar guerra en ella.

Ha sido este un partido diferente. Me explico. Normalmente, cuando Knicks y Heat se encuentran, el partido lo decide alguno de los veteranos y versátiles All-Star que pueda haber en la pista. Ayer, sin embargo, pareció que era precisamente alguno de estos veteranos versátiles All-Star el que, al final, podía haberlo perdido.

Durante los tres deslumbrantes primeros cuartos en el MSG, todo parecía indicar que Dwayne Wade (que ayer se unía a Amar’e Stoudemire en lo de jugar con gafas debido a una migraña que padece) era el auténtico All-Star del partido. En cambio, cerca del final del encuentro, fue el rookie Landry Fields quien ejecutó a Miami con un triple decisivo en el momento más caliente del partido, con solo 49 segundos por jugar. Tremendo el consagrado Wade (34 puntos, 16 rebotes y 5 asistencias), bestial el novato Fields (19 puntos, 13 rebotes, 6 asistencias).

Fields & Gallo celebrando 2 de los 6 triples que anotaron anoche

Ese tiro llegó después de que Danilo Gallinari hubiera ya perforado el aro con dos triples en ese mismo último cuarto, el primero de los cuales daba a New York la primera ventaja en el marcador de toda la segunda mitad (77 – 76) con todavía 5:20 por jugar. 20 magníficos puntos del italiano.

Así que el resultado final validó la celebración previa vivida en el Madison por el nombramiento de Amar’e Stoudemire como titular en el Eastern, a la que el jugador-franquicia de los Knicks contribuyó con 24 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias. También fueron 24 los puntos que aportó LeBron James al partido, aunque necesitó también 24 tiros para conseguirlos. Eso, a pesar de ser ésta segunda vez que pisaba el Madison con el uniforme de los Heat, menos silbado que la primera; y a pesar de tener que jugar la mayoría de sus minutos en pista de 4 por la baja del tercer Super-Amigo en discordia, Chris Bosh.

De todas formas, nosotros queríamos a Melo” se leía ayer en el MSG

Un día grande pues en la Calle 33 con la Séptima Avenida. Grande también para aquellos que, a miles de kilómetros de distancia, lo sentimos como si estuviéramos allí. Happy New York Knicks Day a todo el mundo!


El Renacer De Los Knicks

17/12/2010

 

Si enviabas un mail el pasado miércoles por la tarde que acabara “estoy en el partido de los Knicks”, la respuesta seguro sería algo así como “ojalá estuviera allí…”. ¿Cuándo fue la última vez que sucedía algo así en New York? No en este siglo, eso seguro.

Allí está, por fin, el Madison Square Garden, hogar del baloncesto profesional de nuevo. El de más alto nivel. Lo que todos (NBA incluida) estábamos esperando desde hace tanto tiempo por fin ha llegado. Los Knicks (gracias a Amar’e Stoudemire, no nos engañemos) vuelven a ser sinónimo de espectáculo y el MSG, en consecuencia, el lugar donde todos los neoyorkinos desean estar en día de partido.

Los Celtics ganaron ese ya clásico partido del miércoles (116 – 118) gracias a un tiro de Paul Pierce a 0.4 segundos del final, y, aunque Stoudemire anotó un triple sobre la bocina que hubiera dado el triunfo a los locales, éste estaba fuera de tiempo. Qué más da! El Madison ya estaba vibrando como en sus mejores días. Y en New York, cuando vibra el Madison, el rugido resuena en toda la ciudad. Spike Lee estaba allí con su uniforme naranja y azul, Donald Trump estaba de nuevo allí también, Woody Allen… fue el 10º “no hay billetes” de la temporada, pero en ninguno como en este, la multitud estaba tan entregada. Será porque no existen dos franquicias NBA con más enfrentamientos directos que Celtics y Knicks (Boston domina a NY 271 – 170, pero ahí estamos…)

Dec. 15, 2010: BOS @ NYK Game Recap. Rivalidad renovada

Quizá hoy, ante la visita de LeBron, se supere ese magnetismo, o quizá el orgullo knickerbocker (ahora que las cosas van bien) pueda con los Heat de aquel jugador que pudo vibrar con nosotros, quién sabe. Lo podremos ver en Cuatro (02:50h). Sea como sea, el momento no es único para New York pero sí muy echado en falta. Por eso no podemos hacer más que disfrutarlo, dejando incluso de lado la razón. Y es que la temporada 2003-04 fue la última con los Knicks en playoffs, y la 2000-01 la última con balance victorias / derrotas en positivo. Se mire por donde se mire, demasiado tiempo.

El mejor y más merecido halago que se puede hacer a los Knicks de estos últimos años es que han sido un auténtico desastre. Pero, de repente, saliendo de la nada, nos encontramos con un 16 – 10 en la clasificación (aspirando claramente a playoffs, donde nadie querrá jugársela con nosotros); un jugador-franquicia que, pese a no ser nuestra primera opción este verano, está para ser MVP de la NBA; un base en el que pocos confiaban y ahora es imprescindible, un rookie que nadie conocía y que es una máquina y hasta un entrenador por encima claramente de su nivel.

Todo el mérito para Donnie Walsh, GM de la franquicia y, sinceramente, el único visionario que creyó en esto hace tan solo unos meses. Él fue quien construyó a aquellos maravillosos Indiana Pacers de los ’90 y quizá deje en su hoja de servicios también el renacer de la franquicia de New York, algo todavía mucho más grande. Bueno… todo el mérito quizá no. Mejor compartido con Amar’e Stoudemire. Porque no son los 9 partidos consecutivos anotando más de 30 puntos, no. Tampoco el cosechar este año su mejor registro anotador de toda su dilatada y fructífera carrera. Ni tan siquiera el ser el mejor jugador de la Conferencia Este en lo que llevamos de regular season y uno de los aspirantes más claros a llevarse el MVP.

Imparable. NY feliz de tenerlo. Amar’e feliz de estar en NY

Se trata de que gracias a STAT, NYK vuelve a ser una franquicia respetada, el Madison un templo en el que llevarse la victoria cuesta sangre, sudor y lágrimas, y la ciudad de New York el lugar donde los niños vuelven a jugar en los campos desde Brooklyn hasta Harlem soñando en llevar algún día la camiseta knickerbocker.

De acuerdo, el dinero ayuda. Así que pagar más de 100M$ a un jugador puede convencerle hasta de jugar en los Clippers. Pero esto es NY, afición tan cruel como entendida que, aunque ávida de una resurrección más que necesaria, andaba desesperada por llegar a este punto que en los últimos 15 años nadie había podido conseguir. El plan para Stoudemire era simple en su planteamiento pero complejo en su ejecución: “tener éxito”. Estamos en sus manos.


Melo – Drama

13/12/2010

 

Como si ganar (metiendo 129 puntos) a Denver Nuggets, con Amar’e Stoudemire anotando 24 de sus 30 puntos en la segunda parte y con 5 faltas personales, no fuera meritorio. Como si encadenar 8 victorias consecutivas (13 en los últimos 14 partidos) por primera vez desde Enero de 1995 no fuera la noticia. Como si establecer el mejor arranque tras 25 partidos (16 – 9) desde 1996 (entonces, 18 – 7) no fuera suficiente. Como si superar el record histórico de la franquicia que hasta ayer tenía Willie Naulls (de principios de los ’60) con siete partidos consecutivos anotando 30 o más puntos (Stoudemire, con los 30 de ayer ante Denver, ya lleva ocho) fuera irrelevante. Como si el extraordinario rendimiento de Wilson Chandler (ayer, 27 puntos incluyendo 5 triples), Raymond Felton (ayer, 19 puntos y 17 asistencias, y balance 10 – 1 cuando el base presenta un doble-doble en el boxscore) o el rookie Landry Fields (ayer, hoy y siempre, la sorpresa más agradable de la temporada) fuera el esperado. Como si poder prescindir de Anthony Randolph, y empezar a utilizarlo más como cebo para posibles intercambios, no fuera un lujo. Como si recibir en este nuevo Madison (que vuelve a apretar como antaño, orgulloso por fin de su equipo) el próximo miércoles a Boston y el viernes a Miami no significara nada…

Dominio. Con 26.2ppg, Stoudemire es el 3º máx. anotador de la NBA

…En los Knicks queremos más. Y aunque los cánticos de “MVP, MVP, MVP…”  a Stoudemire del MSG al final del encuentro demuestran que quizá ya tengamos a la estrella que tanto necesitábamos, los del principio del partido indican que, de poder, quizá querramos también unir a Carmelo Anthony al roster. Al menos tanto como el propio Melo quiere venirse a su New York natal.

Este es un amor recíproco y correspondido, pero cuya consumación está en manos de un tal Masai Ujiri. El nombre casi nos viene de nuevo; no así su cargo (GM de los Nuggets) ni su experiencia en la gestión deportiva de franquicias NBA, alguna de ellas más que discutida.

Empecemos por el principio: el drama a envuelto a Melo Anthony desde el pasado verano, cuando rechazó una extensión de contrato con Denver por tres temporadas más y a razón de 65 M$. Desde entonces, especulaciones todas; deseo, solo uno: Anthony quiere, por encima de todo, ser agente libre este próximo verano y fichar por los Knicks. Y aunque el jugador no lo ha hecho público, lo saben en Denver y lo saben en New York. Mientras tanto, el jugador hace todo lo que puede hacer. Por un lado, meter 31 puntos y coger 13 rebotes ante el equipo de su ciudad para que su profesionalismo y calidad no sean jamás puestas en duda ahora que quiere cambiar de aires. Y por el otro, declarar, como hizo el sábado a ESPN.com que, de salir de Denver, el único equipo con el que querría firmar su extensión de contrato son los Knicks.

Ago’10: Masai Ujiri tomando posesión de su nuevo cargo en Denver

Ujiri es consciente que la cuerda se está tensando ya demasiado, y que romperla puede no ser la mejor solución. Al General Manager de los Nuggets le gustaría poder escuchar ofertas de traspasos y opciones de futuros Drafts de otras franquicias, pero el inmovilismo del jugador dificulta las operaciones. Pero Masai Ujiri tiene una experiencia reciente en su currículum que puede llegar a favorecer a Carmelo Anthony. Ujiri fue, la temporada pasada, GM asistente en los Raptors, así que vivió en primera persona como las inacabables especulaciones alrededor de su entonces jugador-franquicia, Chris Bosh, acabaron no solo con la marcha de power forward, sino con la destrucción del equipo canadiense, destinado ahora a deambular por la regular season intentando encadenar dos victorias consecutivas, como objetivo de máximos.

Ujiri sabe, sin embargo, que, a pesar de tener una relación (incluso en lo personal) muy cercana a Anthony, su único trabajo ahora consiste en conseguir que Melo continúe en Denver. Algo, por cierto, por lo que nadie pondría dinero. Pero tiempo tiene. La fecha límite para el traspaso de jugadores durante esta temporada es el 24 de Febrero de 2011; y cabe considerar que, hasta entonces, este tiempo corre a su favor y en contra de Melo, que quiere decidirse (y firmar) antes que llegue el nuevo Convenio Colectivo que seguro le reduciría ingresos. Esa es, por el momento, la única arma que tiene el GM de los Nuggets a su favor. O quizá juntamente con que los Knicks no tienen mucho que ofrecer a cambio. Randolph sería una buena operación, Gallinari quizá un error y Chandler o Fields una desgracia para los knickerbockers. Tampoco hay primeras rondas de Draft que intercambiar con Denver hasta 2014.

Apetecible, pero… ¿Ya no imprescindible?

Si podrá más la voluntad de salir (y recalar en NYK) del jugador o la del GM de retenerlo es algo sobre lo que todavía queda mucho por escribir. Pero, a día de hoy, al menos algo ya ha cambiado desde la óptica de los Knicks: si LeBron era una obsesión por necesario el pasado verano, Melo es “solo” una gran oportunidad ahora, porque se está demostrando que, sin Anthony, el equipo ya funciona, y funciona muy bien.


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