I Love Dunks (VII) – 2009/10 Top 10 Dunks

30/04/2010

 

Si una imagen vale más que mil palabras… cuánto vale un video? Para un amante de los mates como yo, el Top Ten de los mejores mates de la regular season es un documento a archivar para siempre.

En la lista de este año aparecen Andrew Bogut (#10), LeBron James (#9), Carmelo Anthony (#8), Ty Lawson y sus increibles 1’80m (#7), Ryan Hollins (#6), André Iguodala emulando al mismísimo Dr. J (#5), Corey Brewer (#4)… y en el podio: Derrick Rose (#3, el único mate a dos manos de la lista), Dwayne Wade (#2) y el ganador, con toda justicia, Amar’e Stoudemire (#1) en, seguramente, el mejor mate de su carrera.

Me gusta ver que dos de los tres mejores mates según la NBA aparecen en la sección I Love Dunks de este blog. Poned toda la atención en vuestra pantalla del PC, subid el volumen del ordenador y disfrutad de este espectáculo de salto, fuerza, talento e intimidación:

Se recomienda visionarlo de nuevo. Cuánto vale pues este video entonces? No sé, pero todavía algunas imágenes ayudar a describir la brutalidad (y belleza) del momento, mejor que un video. Os dejo tres preciosas fotos de algunos de estos mágicos momentos:

#4: Corey Brewer on Derek Fisher

#3: Derrick Rose on Goran Dragic

#1: Amar’e Stoudemire on Anthony Tolliver 

Cuál de los 10 os gusta más?

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Dos Maneras De Decir Adiós

30/04/2010

 

Portland Trail Blazers y Dallas Mavericks han quedado apeados (2 – 4) de las semifinales de la Conferencia Oeste, dejando paso a Phoenix Suns y San Antonio Spurs, respectivamente. Con idéntico resultado final, la despedida de unos y otros, sin embargo, es muy distinta.

En la Rip City no hay reproches. Ganarle 2 partidos a estos Suns (uno en Phoenix) es suficiente botín como para no pensar en fracasos y sí en cómo mejorar una ya buena (y joven) plantilla y, sobretodo, cómo planificar la próxima temporada intentando conseguir reducir la plaga de lesiones en la que los Blazers se han visto envueltos este año, una vez más. El Game 6 disputado esta madrugada en el Rose Garden podía haber traído consigo un séptimo partido extra en Phoenix, pero el hecho que no haya sido así, no mancha la trayectoria ascendente de la franquicia de Oregon, al menos a corto plazo. Con Oden y Przybilla en el dique seco hace meses y Roy caído en desgracia poco antes del inicio de la serie (muy remarcable su pundonor para ayudar a su equipo, cuando le habían dicho que tardaría 6 semanas en reaparecer), Portland ha podido alcanzar todavía las 50 victorias en regular season, el sexto lugar en la (complicadísima) Western Conference, y plantar cara a unos Suns lanzados a por la final de Conferencia.

La eliminación de los de McMillan, además, ha sido honrosa. Con Brandon Roy en el quinteto inicial “dejándose” la rodilla durante 37 minutos, los Blazers no han podido ni con la mayor profundidad de banquillo de los Suns, ni con los 50 puntos anotados entre Stoudemire y Richardson (destacable el 5 de 8 en triples del alero). Hay que alegrarse por Grant Hill que, tras 15 años de profesional y la tortura de las continuas graves lesiones, pasa ronda en unos playoffs por primera vez. Y eso que Rudy Fernández, con su 5 de 6 desde más allá de la linea de tres puntos, ha mantenido a flote al equipo y con aspiraciones de victoria hasta los últimos minutos. Demasiado tarde para Portland la aparición del #5 balear.

Eliminado en primera ronda de playoffs en sus dos temporadas NBA, puede que este haya sido el último partido de Rudy en Portland y en la Liga

En Dallas, por el contrario, los reproches deben abundar y venir acompañados de despidos, si conviene. Como quien paga manda, Mark Cuban se autolibrará de la quema. Seguro que Rick Carlisle, coach de los Mavs, no podrá decir lo mismo. Su incapacidad durante las post-temporadas empieza a ser alarmante. Con el equipo que hay, los fichajes post-AllStar, las expectativas creadas, el segundo puesto de la Conferencia Oeste… y por mucho que tu rival sean los temidos Spurs, es absolutamente inaceptable la debacle del equipo en estos playoffs. Quien eluda la palabra “fracaso” para definir lo sucedido, miente y es un cobarde.

En el Game 6 en el AT&T Center de San Antonio de esta pasada madrugada, más de lo mismo. Los viejos rockeros Ginobili, Duncan y Parker comandando las operaciones y llevando el partido hacia donde interesa, en el punto que hay entre la post-agresividad y la pre-violencia. Un cada vez más asentado en la Liga George Hill, sin embargo, ha sido el hombre clave, con 21 puntos, 10 de ellos en el último cuarto. Y Dallas? Lo dicho. Cómo puede un equipo profesional del supuesto nivel de los Mavericks empezar el partido más decisivo del año anotando solo 8 puntos en el primer periodo? Cómo puede perder de 22 en el segundo? Dallas lo consigue.

Otra oportunidad perdida (una más) demasiado pronto para Dirk Nowitzki. Aquí abandonando el AT&T Center ya eliminado

Es imposible cuando la segunda unidad del equipo (Marion, Haywood, Kidd y Terry) anota solo 6 de los 23 tiros de campo que intenta. Imposible cuando tu equipo pierde 11 balones y solo recupera 4. Imposible cuando el recurso del entrenador en el partido más importante de la temporada es el rookie de Guadalupe, Rodrigue Beaubois (16 puntos), defenestrado en la profundidad del banquillo en los primeros cinco partidos de la serie, a pesar del gran rush final de temporada regular realizado. Así es imposible.

Así pues, los Spurs se toman la revancha de la eliminación en primera ronda de playoffs del año pasado ante Mavs; y Dallas cae (como en tres de las últimas cuatro campañas) en primera ronda. Me borro ya de considerar a Dallas Mavericks favoritos al anillo de cara a la próxima temporada, como sucede cada verano. No cuenten más conmigo.

 


Ha Nacido Una Estrella

30/04/2010

 

La esperada elección, confirmada esta pasada madrugada, de Tyreke Evans como ganador del trofeo Eddie Gottlieb al Mejor Rookie del Año, es tan solo un paso más en la prometedora carrera del #4 del Draft de 2009. Ya hace tiempo que sabemos que lo merece, y también que en su caso, más que un logro, viene a ser un lógico escalón que Evans debe subir en su camino al olimpo de la élite del baloncesto, que es el lugar en el que se situará si todo sigue el sendero de la normalidad, sobretodo en cuanto a lesiones.

Lo que sí quedará para siempre es haber terminado su temporada de rookie con 20.1ppg, 5.3rpg y 5.8apg, y convertirse así en el cuarto rookie en la historia de la NBA que consigue terminar su primera campaña en la Liga con más de 20 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias. La lista de los tres precedentes de tal hazaña hablan de la magnitud de la misma: Oscar Robertson, Michael Jordan y LeBron James. (Se hace el silencio).

Hay que familiarizarse ya con esta cara que tanto dará que hablar en el futuro de la NBA

Elegido MVP del Rookie Challenge en el All-Star Weekend de Dallas, tres veces rookie del mes en la NBA, Evans ha anotado 20 o más puntos en exactamente la mitad de los partidos de la regular season (41), encadenando 7 partidos consecutivos lográndolo en Noviembre de 2009. Además, entre los rookies, Evans lidera la media de minutos por partido (37.2) y la de tiros libres anotados e intentados (348 y 465, respectivamente).

Una vez bautizado en la Liga, el reto de Evans de cara a la próxima campaña debe centrarse en mejorar su nivel y el del resto de compañeros, en busca de mejorar el balance victorias/derrotas de los Kings. A nivel particular, la presencia en el próximo All-Star de Los Angeles en Febrero de 2011 parece garantizada para algo más que el partido de Rookies v Sophomores.

Los fans del ARCO Arena tienen a Evans como su gran referente

Permitidme esta licencia: estoy enormemente satisfecho por el reconocimiento que ha tenido Stephen Curry (ya sabéis, mi debilidad entre los rookies) en las votaciones del 2010 ROY. Curry ha terminado segundo en la votación (exactamente el lugar que merece), a 100 puntos de Evans (491 de Tyreke y 391 de Steph), y con 43 primeros puestos en las votaciones (por los 67 de Evans) de los 122 posibles. Tercero, a mucha distancia, un Brandon Jennings desequilibrante en estos playoffs. Ojalá la temporada que viene veamos a Stephen Curry (con Monta Ellis, el mejor backcourt de la NBA) en post-temporada.


Brandon Jennings Hace Saltar La Banca

29/04/2010

 

Lo que todo el mundo pensó que le podía suceder a los Lakers ante Oklahoma en el Game 5 de su serie de primera ronda de playoffs, le ha acabado sucediendo a quien nadie creía que le sucedería. Así es la NBA, “where amazing happens”. Milwaukee Bucks ha ganado el Game 5 a domicilio, ante un equipo objetivamente muy superior, y se lleva el premio de tener la oportunidad (inimaginable hace tan solo una semana, tras el 2 – 0 inicial) de eliminar a Atlanta Hawks ante sus fans. El Game 6 se disputará en el Bradley Center mañana viernes, y casi por primera vez, habrá en la pista algo mejor que las espectaculares piruetas de Bango (la mascota de los Bucks, de las mejores de la Liga).

Pensar en la posible eliminación de Atlanta en primera ronda me hace temblar las piernas, sinceramente. Con, para mí, el mejor quinteto titular de la Liga, los Hawks se habían convertido, por méritos propios, en una seria alternativa a pelear con Orlando Magic por plantarle cara a los Cavaliers en la final de la Conferencia Este. Su tercer puesto en el Eastern en temporada regular (por delante de Boston) podía ser definitivamente interpretado como la consolidación de la franquicia, ahora que su roster está unido. Nada debe cambiar si, como sería lógico, los Hawks llevaran la eliminatoria al séptimo partido y dejaran en una interesante anécdota lo sucedido con los Bucks. Pero Milwaukee es ya la revelación de la post-temporada en la NBA y donde no llegue su calidad y profundidad de banquillo, llegará su ilusión y el aliento de la grada. El Game 6 promete.

El Game 5 prometía… pero defraudó para Atlanta. El Philips Arena se llenó hasta la bandera y celebró en el pre-partido el merecido premio otorgado a Jamal Crawford como mejor Sexto Hombre de la temporada 2009/10. Seguro que ninguno de los presentes contaba con que tres de los cinco grandes pilares del equipo titular de los Hawks desfallecieran. Y desfallecieron. Hasta el Game 5 de esta pasada madrugada Joe Johnson, Josh Smith y Mike Bibby anotaban 53.3ppg de media en la serie entre los tres; en este quinto encuentro, han sumado solo 22, con un insalvable 10 de 29 en tiros de campo. Seguro que tampoco ninguno de los presentes contaba con que, al finalizar el tercer cuarto (victoria hawk 69 – 61), o antes (cuando dominaban a los Bucks con 13 puntos de diferencia), acabarían anotando solo 18 puntos en el último y decisivo periodo, dejando además que Milwaukee les metiera 30.

No creo que tampoco ninguno de los presentes en el Philips Arena de Atlanta esta pasada madrugada, pensara que lo de Brandon Jennings en estos playoffs iba tan en serio. El chico está que se sale. Con unas números en post-temporada que quitan el hipo (para ser un rookie, se entiende), 34.2mpg, 20.8ppg y 3.8apg, Jennings ha conducido magníficamente a su equipo a, hasta ahora, su mejor triunfo en lo que va de temporada. 25 puntos y, lo que más se valora, una dirección magistral sobre el partido, metiendo muchos puntos y a su equipo en el partido al principio del encuentro, y decidiendo al final (tiros libres decisivos incluidos) con una veteranía impropia de su edad.

Al Horford, como todos los Hawks, se han pasado el Game 5 entero persiguiendo a Brandon Jennings

Soy de los que piensa que a Jennings le pertenece el tercer puesto en la lista del 2010 Rookie Of The Year Award (todavía no otorgado), por detrás de Tyreke Evans y Stephen Curry. Pero esta realidad puede verse alterada si los expertos analistas que conceden los premios post-temporada en la NBA tardan unos días más en dar su veredicto. Con Evans y Curry de vacaciones, las actuaciones de Jennings en estos playoffs son las más valoradas por el entorno de la Liga, como es lógico. El tiempo corre a favor del #3 de los Bucks.

El rookie de los Bucks celebra la importantísima victoria de esta madrugada

Pero hay que decir que también pensaba que Brandon Jennings era un jugador excesivamente sobrevalorado tras su exhibición (con la perspectiva actual, demasiado pronta) ante Golden State Warriors (55 puntos) en Noviembre del año pasado. Nunca me acabé de creer lo de este rookie, para ser honesto. Ahora, tras la magnífica serie que está protagonizando para los Bucks (recordemos, sin Andrew Bogut) que para mi vale mucho más que aquella histórica anotación, es momento de rectificar.


Un Buen Guión Salva A “Hollywood”

28/04/2010

 

La historia es la siguiente: Hugh Hefner, fundador del imperio Playboy, dona 900.000$ para la causa, con lo que se consigue reunir los 12,5 millones de $ que valen los terrenos sobre los que se asienta el famoso Hollywood Sign. Con este dinero, el Ayuntamiento de Los Angeles compra dichos terrenos y se asegura que el mítico cartel permanezca exactamente donde está ahora, y desde 1923.

El cine está de fiesta. Pongamos que, para felicitarse, celebrities del mundo cinematográfico tales como Dustin Hoffman, Jack Nickolson, Leonardo Di Caprio, Dyan Cannon, Eddie Murphy, Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger o Will Ferell, se reúnen en el Staples Center de L.A. para asistir al Game 5 de la hasta ahora excitante eliminatoria entre Lakers y Thunder.

Mejor… Imposible. Nickolson presiona a Scott Brooks, coach de los Thunder, esta pasada madrugada, desde su silla a pie de pista valorada en 1.150$ por partido

Todos ellos han sido testigos de la (por fin) convincente victoria angelina sobre Oklahoma (111 – 87). Triunfo que deja muy buen sabor de boca en Los Angeles por distintos motivos. Primero porque, desengañémonos, de haber perdido este crucial Game 5, los Lakers estarían al borde del abismo dispuestos a dar un salto mortal sin red de seguridad. La victoria deja, además, dos match ball (y no uno) a los de Phil Jackson que, tal como están, se vislumbran suficientes. Más, el triunfo ha sido amplio y regular durante todo el encuentro, sin noticias de las “pájaras” de Lakers en los terceros cuartos (+15 en el primer cuarto, +6 en el segundo, +7 en el tercero y –4 en el último, ya con los suplentes en pista).

Hablando de cine, seguro que a Phil Jackson le ha encantado el guión escrito por sus jugadores en este Game 5. Grandísima defensa que anula a Durant y Westbrook, dejan a los Thunder en 87 puntos, Kobe se reserva dos marchas para decidir el viernes en el Ford Center de Oklahoma (noticia, hasta cuatro jugadores de Lakers han tirado más a canasta que Bryant esta madrugada), y lo mejor, todo el quinteto inicial descansando en el banquillo en la mayor parte del último cuarto… si hasta Adam Morrison y Josh Powell meten dos canastas cada uno!

De todas estas buenas conclusiones que ha dejado el partido, quizá no se haya nombrado la más importante para Mitch Kupchak, GM de los Lakers: Con Gasol y Bynum al nivel de hoy, los Lakers aspiran, sin complejos, a repetir anillo. Suena atrevido, es cierto, y además es evidente que no siempre jugarán ambos así, pero el resurgir de Andrew Bynum tras sus problemas físicos constantes, y la constancia y persistencia de Pau Gasol como jugador que lleva tirando del carro más que nadie en los últimos dos meses, colocan a Los Angeles Lakers en la pole position (de nuevo) en la carrera hacia el título. 

Brown aplaude y Bryant felicita efusivamente a Pau Gasol por su partidazo (25 puntos, 11 rebotes, 5 asistencias) en el Game 5

Siguiendo en el Western, Dallas le ha ganado fácil el Game 5 a San Antonio (2 – 3 para los Spurs, todavía), gracias al mejor partido de Caron Butler (35 puntos y 11 rebotes) desde que llegó a los Mavs en Febrero. Me gustaría por un día (mañana jueves, concretamente) vivir en San Antonio y tener abono en el AT&T Center, se presume un Game 6 en el que si la sangre no llega al río será por casualidad, viendo, además, la torpeza de José Barea que, por segundo partido consecutivo, ha utilizado faltas violentas para frenar a Ginobili que seguro no pasan desapercibidas entre los fans de los Spurs. Un “ahora o nunca” para ambas franquicias. Como dicen por ahí, everything is bigger in Texas.

Mark Cuban (centro), apasionado propietario de los Mavericks, celebra junto al banquillo de Dallas una acción del partido

Por lo demás, Boston y Cleveland dejan en la cuneta a Miami y Chicago respectivamente (4 – 1 para ambos). Los Bulls pueden llegar a conformarse, mientras que para los Heat empieza el peor verano de su historia en el que deben afrontar los serios porqués de su rápida eliminación, reconstruir el equipo (urge fichar carácter, como han demostrado estos playoffs) e intentar retener a Wade. Por cierto, coordinemos agendas, la (muy prometedora) semifinal de Conferencia entre Cavs y Celtics empieza el sábado. Veo a los Cavaliers pasando en 6 partidos (si no 5), a pesar de lo que suceda finalmente con el codo de LeBron James, lastimado desde el Game 4 de la serie con los Bulls.


Hoy Soy Jamal Crawford

28/04/2010

 

De todos los premios post-temporada regular hasta ahora otorgados por la NBA (faltan solo el de Rookie del año y MVP de la regular season), el de Jamal Crawford como Mejor Sexto Hombre de la temporada 2009-10 es el que más me satisface. Siempre he sentido una debilidad y simpatía especial por este jugador, seguramente por sus buenos años en New York Knicks (cuatro temporadas y media, grandes números). Es triste, pero quizá con este galardón, Crawford deje de ser considerado un jugador de segunda fila en la Liga.

Entendiendo “sexto hombre” como un jugador que sale del banquillo en más partidos que en los que lo hace de titular, la evolución del juego ha convertido a este rol en un concepto táctico del baloncesto más, y es que, en la gran mayoría de los equipos, el papel de este sexto jugador es mucho más importante que el de alguno de los titulares. Ejemplos como los Jason Terry en Dallas, Anderson Varejao en Cleveland, Manu Ginobili en San Antonio, J.R. Smith en Denver, Lamar Odom en L.A. Lakers, Paul Millsap en Utah y, por supuesto, el del propio Jamal Crawford en Atlanta, denotan la importancia del sexto hombre en un roster NBA.

Traspasado a los Hawks procedente de los Warriors (en un increíble intercambio por Acie Law y Speedy Claxton) en Junio de 2009, Crawford se ha llevado el premio por abrumadora mayoría, con 580 puntos de los 610 posibles, o 110 de las 122 primeras plazas posibles en las votaciones.

Crawford ha empezado desde el banquillo los 79 partidos que ha jugado en regular season. Los 18.0ppg que ha promediado este año, le convierten en el segundo anotador del equipo, así como en el “sexto hombre” con mayor media anotadora de los últimos 40 años, solo tras Ricky Pierce (23.0ppg) que se llevó el premio en 1990. Más argumentos? Saliendo desde el banquillo, Jamal Crawford ha anotado nada menos que 163 triples esta temporada regular, que le sitúan séptimo en el ranking de lanzamientos de tres convertidos en la NBA 2009-10, y le dejan solo a un triple convertido del record que estableció en 1992 Chuck Person, con 164, como jugador salido del banquillo con más lanzamientos triples anotados en una regular season.

Crawford, además, ha conseguido anotar 20 o más puntos en 32 encuentros y 30 o más en uno. Pero hay algo, también, en lo que nadie en la ya larga historia de la NBA supera al escolta de los Hawks: con los nueve 3 + 1 (triple, falta y tiro libre adicional anotado) conseguidos por Jamal Crawford en esta campaña, llega a las 28 ocasiones en las que lo ha logrado en su carrera en la Liga.

Imagen justo antes y justo después del buzzer beater de Crawford con el que los Hawks derrotaron a los Suns en Enero de 2010

Felicidades, Jamal.


Rudy: Classified File

27/04/2010

 

Rudy Fernández está metido en un buen lío. No hace mucho considerado uno de los valores del baloncesto europeo cuyas características mejor se adaptaban a la NBA, el presente del #5 de los Trail Blazers en la Liga se adivina complicado, pero el futuro, por increíble que parezca, ni tan siquiera nadie se atreve a intentar adivinarlo. Considerar la (más que posible) vuelta al continente será reconocer el fracaso, aunque seguro que ni él ni su entorno lo admitirán y lo disfrazarán de cualquier otra motivación. Ésta no nos la vamos a tragar, Rudy.

Qué ha sucedido? Vamos por partes. La culpa no hay que buscarla en una precipitación suya ni de sus agentes de cruzar el charco e intentar la aventura en la mejor liga del mundo para competir codo con codo con los mejores jugadores del planeta. Que sus características de juego eran carne de NBA (a pesar de un cuerpo demasiado enclenque, cosa que, por cierto, él mismo no se ha esforzado en mejorar) era evidente, pero nadie contaba con el impedimento principal: falta de motivación, de carácter para superar (o intentarlo) situaciones adversas. En Europa, su talento y liderazgo en el equipo falseaban la realidad. En América, con jugadores más talentosos que él en su mismo vestuario, las vergüenzas han salido al descubierto.

No se puede admitir que a un profesional del baloncesto de su clase, su agilidad, su rápido y certero tiro, su salto… le falte motivación. Que yo recuerde, desde el primer mes en que Fernández aterrizó en Oregon allá por 2008, le oímos quejarse (en mayor o menor medida) de falta de confianza de su entrenador hacia él, de falta de minutos, de falta de balones (nunca ha podido con el liderazgo de Brandon Roy en la franquicia)… hasta de falta de entendimiento de sus compañeros a él (en forma, a menudo, de alabanza hacia cómo Sergio Rodríguez sí le entendía). Quejas, quejas y más quejas. De lo que nunca oímos hacer referencia a Rudy es que todavía puede dar gracias de haber caído en la ciudad con la afición más genuina, fiel y maravillosa de todo el país. De no ser en Portland, en otra ciudad, otro estado y otra franquicia, las consecuencias de su comportamiento (a menudo de negatividad) se habrían terminado antes y, seguro, de otra forma.

Bien, de acuerdo, el problema del idioma le ha perjudicado. Quizá no haberse cerrado tanto en su primer año con “El Chacho” le habría venido bien para su inglés. Con Rodríguez fuera del equipo, quién le echa una mano ahora? De carácter cerrado, solitario y en ocasiones chulesco, Rudy no congenió con Nate McMillan, coach de los Blazers, desde el principio. McMillan, con 12 años de experiencia como jugador de nivel medio-alto, valora la actitud del jugador (como la que él sí tuvo) por encima de las calidades predeterminadas. Pero aún así, el destino le tenía preparada a Rudy una última (e injusta?) oportunidad. La lesión de la estrella del equipo, Brandon Roy, justo antes de playoffs le aupaba a la titularidad cuando todas las cámaras del mundo le enfocaban. Era el momento de reivindicarse y demostrarnos que estábamos equivocados con el mallorquín. La moneda al aire, de nuevo, ha salido cruz.

Este es uno de los cuatro triples anotados en su (único) partido bueno de esta serie, el Game 3

Titular en los tres primeros partidos de la serie, los minutos de Rudy en pista han ido decreciendo en la serie hasta llegar a los 8 del Game 4. Resulta alarmante ver que su actitud en cancha roza el pasotismo. Sin Roy, las oportunidades de tiro de todos los jugadores de Portland han aumentado, menos las suyas. En los cinco partidos hasta ahora disputados en estos playoffs, 19.8 minutos de media (en el Game 4 y 5 ya con la titularidad perdida), y unos paupérrimos 5.0ppg, 1.6rpg y 1.4 apg de media. Peor aún, en un total de 99 minutos de juego en la serie, solo 21 tiros a canasta, 7 anotados. Poco acierto se acepta, menos participación (Game 5, 15 minutos en pista, un tiro…y fallado) se denuncia.

Suerte para los fans de la Rip City que Jerryd Bayless, tercer hombre en la rotación en el puesto de escolta después de Roy y Rudy, ha pasado de sustituto a imprescindible, gracias a la enorme aportación de todos aquellos aspectos motivacionales y de superación que Rudy desconoce. Titular ya desde el Game 4, Bayless (13.8ppg en 27 minutos de media en la serie) ha dejado para siempre en evidencia a Rudy, con las excusas de si Sergio Rodríguez, si Nate McMillan, si falta de entendimiento, si falta de balones, si falta de minutos importantes… ya agotadas. 

Aunque desenfocado, los fans de los Suns ponen el foco en descentrar a Bayless en unos tiros libres del Game 5

Así que sin excusas, Rudy siempre podrá volver a Europa donde más de un gran equipo lo recibirá con los brazos abiertos… y los bolsillos vacíos. Veremos si Fernández se encapricha por la buena vida que dan los (muchos) dólares americanos mientras sigue maquillando sus pobres actuaciones con distintos pretextos, o, de una vez por todas, se centra, vuelve al continente y prioriza el baloncesto aunque sea con (menos) euros europeos. Sirva el ejemplo de Juan Carlos Navarro.

 


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