Rose MVP: ¿Todavía Suena Raro?

12/01/2011

 

Solo estamos en Enero, así que queda todavía mucho baloncesto por jugar en esta temporada 2010-11. Pero ya es tarde para empezar a reconocer que Derrick Rose es un legítimo candidato a Most Valuable Player este año.

Remontémonos en este parágrafo al mes de Septiembre. Un comentario, envuelto en forma de pregunta, del propio Rose a los medios en el Media Day de los Bulls previo al inicio de los entrenamientos. Y si uno sabe de Rose, se habrá ya dado cuenta que habla poco, pero que todo lo que dice lo dice muy en serio: “Tal como yo lo veo, ¿porqué no puedo ser el MVP de la Liga?. ¿Porqué no puedo ser el mejor jugador de la NBA?. No veo porque no. Trabajo muy duro, mi pasión está en el juego y estoy sacrificando muchas cosas para ello”.

Al día siguiente, todos los críticos de Rose se agremiaron contra él. “Este chico está loco”, o “¿Quién se cree que es?” fueron comentarios recurrentes en los mainstream periodísticos deportivos americanos. Mientras tanto, en vez de dejarle de lado y listar todas las razones por las que, supuestamente, Rose no puede ser este mismo año MVP, la revista SLAM preparaba un extenso artículo dedicado al guard de Chicago, al tiempo que realizaba una sesión de fotos exclusiva que le ha colocado en su portada del mes de Diciembre, bajo un epígrafe más que significativo: “No es una tontería. Derrick Rose quiere ser el MVP”.

No sabe tirar. Su ratio de asistencias por partido es bajo. No puede llevar a un equipo. No es un verdadero base. No sabe crear situaciones para otros. No es un líder. Es solo el Allen Iverson o el Steve Francis versión 2.0. LeBron James, Kevin Durant, Dirk Nowitzki o Chris Paul son mejores que él…

…Pero eso era Septiembre. Cuatro meses después ya nadie puede negar que Derrick Rose está haciendo méritos para ser nombrado por primera vez (en solo su tercera temporada como profesional) como el mejor jugador de la Liga, siempre que no le visiten las lesiones y sus Bulls continúen almacenando victorias. El galardón del MVP, al final, no es más que una enorme escalera que, mediante un premio al rendimiento individual, hace subir varios peldaños a la vez en el edificio de la popularidad. Pero cierto es también que no solo vale con el éxito particular del jugador, sino que es condición necesaria también una extrapolación de ese buen rendimiento individual hacia los logros colectivos. Este año, Rose cumple con ambos elementos de la ecuación.

Su porcentaje de tiro ha disminuido ligeramente (48.9% la temporada pasada, 45.6% esta), pero su acierto desde la linea de tres ha aumentado más que significativamente. El año pasado estuvo en un putrefacto 26.7%; pero en lo que va de esta regular season lleva un muy mejorado 37.7% en triples. Once puntos más. Algo que, admitámoslo, nadie esperaba que sucediera.

Penetraciones tan efectivas como inverosímiles, como siempre

Aún saltando demasiado para lanzar, acierto en triples, más que nunca

Hay más. Rose está sin duda también distribuyendo mucho mejor el balón. En sus dos primeras temporadas NBA, Rose promedió algo más de 6.0apg; lo que, a ojos de muchos, representaba poco para un base. Pero este año, su ratio ha aumentado hasta las 8.1apg, debido tanto a la adquisición por parte de la franquicia de un jugador como Carlos Boozer para el poste alto, como a los nuevos sistemas ofensivos que propugna el nuevo coach de los Bulls, Tom Thibodeau, en lo cuales se pone el énfasis en el ritmo de juego mediante una rápida circulación del balón, así como en la presencia constante de jugadores abiertos, dada la velocidad y capacidad de penetración y de doblar buenos balones de Rose.

Rose también promedia esta temporada más de un robo por partido, ratio al que nunca llegó en sus dos primeros años en la NBA. Sus rebotes por partido también han aumentado (4.5 este año por 3.8 el pasado), así como su anotación (20.8ppg en la 09-10, 24.3ppg en la 10-11).

Pero hay algo más importante que este aumento en casi todas las categorías individuales del juego: los Bulls están ganando. Chicago se encuentra a día de hoy tercero del Eastern (25 – 12), lo que significa la mejor clasificación tras 37 partidos desde que ganaron su último anillo en 1998, cuando un tal Michael Jordan todavía impresionaba al mundo. Y aunque algunos atribuyen este éxito a los reconocidos sistemas defensivos que ha aportado Thibodeau y a la incorporación de Boozer, el extraordinario juego que está desarrollando Derrick Rose es el auténtico y más sólido pilar sobre el que se sustenta el éxito de la franquicia de Illinois.

Referente del United Center. Próximo objetivo: la NBA

Su mejora no ha pasado desapercibida por, por ejemplo, Kobe Bryant, quizá el jugador al que Rose más admira. Recientemente, el #24 de los Lakers hablaba así de Rose: “El cielo es el límite para el. Puedes ver ahora como con la mejora que ha experimentado en el tiro de un año a otro, su juego realmente ha subido a otro nivel. Esto, junto con su gran ética de trabajo, hace que Rose esté ya llamando a la puerta de la élite”. Amén.

Sí, muchos le tacharon de chiflado cuando le oyeron declarar lo que declaró en Septiembre. Pero Rose ha demostrado en tan solo cuatro meses tener lo que más se requiere para poder ser una megaestrella NBA que aspira cada año al MVP: confianza en sí mismo. La lección (es el éxito colectivo lo que te hace llegar a lo más alto) está aprendida. El reto (ser el segundo jugador en la historia de los Bulls en conseguir el Maurice Podoloff Trophy como MVP de la temporada) está lanzado.


De Acabar Ahora > Conferencia Este

05/01/2011

 

Algo más que los dos primeros meses (un tercio del total) de regular season están ya en los libros de historia de la NBA. ¿Qué hemos visto hasta ahora?, ¿Quién se llevaría las principales distinciones de terminar aquí?, más aún… ¿Cuáles están siendo las principales sorpresas / decepciones de la temporada?. Ok, vayamos por partes, o mejor dicho, por conferencias. Terminamos hoy con la Conferencia Este.

EASTERN:

MVP: Dwayne Wade y LeBron James (Miami Heat), Dwight Howard (Orlando Magic) y Derrick Rose (Chicago Bulls) son candidatos. Pero, a día de hoy, solo hay un líder: Amar’e Stoudemire, nueva piedra angular de New York Knicks. Hasta ayer, en 33 partidos, Amar’e promedia 26.4ppg, 9.0rpg, 2.4apg y 2.3bpg. Casi nada. Como los nueve partidos seguidos en los que anotó más de 30 puntos. Como, sobretodo, volver a hacer de los Knicks (20 – 14) un equipo tan temido como relevante, mientras volvía a hacer del Madison un templo de este deporte y de los bockers unos fans que vibran noche tras noche (esta pasada madrugada, sin ir más lejos, ganándole todos los cuartos al mejor equipo de la NBA y metiéndole 128 puntos). Lo dijo LeBron James hace tan solo unos días: “Ahora mismo, es el MVP de nuestra Liga

Dudas despejadas. STAT ha reanimado a una ciudad que agonizaba

Rookie: Misma ciudad, mismo equipo. Por la combinación de valor, consistencia y producción, Landry Fields, guard de los Knicks y, atención, #39 de este último Draft, es el mejor novato del Este. Una sorpresa siempre presente en el cinco titular de Mike D’Antoni y cobrando cerca de 474.000$, el mínimo para los rookies. Fields está promediando hasta ayer 10.0ppg y 7.4rpg. Este último registro no solo le convierte en el guard que más rebotea entre los novatos, sino el que más rebotea de entre todos los que hay en la NBA, que no son pocos. Ocho doble-dobles y 21 puntos más 17 rebotes ante los Nuggets son parte de su carta de presentación. Otra muestra más que, a veces, el Draft es la más inexacta de las ciencias.

Coach: Doc Rivers manejó hábilmente el problema de las lesiones de los Boston Celtics la temporada pasada, cuando parecía que los C’s no se recuperarían. Bien, pues este año, Rivers lo está haciendo de nuevo, incluso con mejores resultados. Jermaine O’Neal se ha perdido 20 partidos, Shaquille O’Neal 9, Rajon Rondo 11 hasta que volvió en Toronto hace dos noches y Delonte West no juega desde el pasado 24 de Noviembre sin día de regreso. Sin olvidar que Kendrick Perkins lleva en la enfermería desde Junio y estará hasta Febrero.  Con todo, los Celtics (26 – 7) ocupan el primer lugar de la feroz Conferencia Este, llegando a encadenar 14 victorias consecutivas.

En la Beantown desde 2004, los C’s tienen en Rivers a su hombre

General Manager: El coraje (siendo fino) con el que Otis Smith (GM de los Magic) ha hecho drásticos cambios en el roster de Orlando tras dos meses de temporada regular tiene bonus. ¿Quién sabe si el adquirir a Gilbert Arenas, Jason Richardson, Hedo Turkoglu y Earl Clark llevará a los Magic de nuevo a las Finales? Pero Smith se dio cuenta que Orlando no iba bien y actuó en consecuencia. Los valientes son siempre bienvenidos.

Sorpresa: No hay demasiados equipos (si hay alguno) con victorias a domicilio más impresionantes que las logradas por Indiana Pacers en Miami y en Los Angeles (ante los Lakers). Ambas con porcentajes de tiro globales superiores al 50%. Parece que Indiana (14 – 18, 7º en el Eastern) está en condiciones de pelear por una plaza de playoffs allá por el mes de Abril, algo difícilmente predecible hará tan solo ahora poco más de dos meses. Danny Granger, Mike Dunleavy y Darren Collison están aportando lo que se espera de ellos, mientras que el center Roy Hibbert y el guard Brandon Rush son dos de las agradables apariciones de lo que va de regular season.

Y de repente, un center para muchos (y buenos) años en la NBA

Decepción: Un gran paso atrás están dando los Charlotte Bobcats respecto al 44 – 38 con el que terminaron la temporada pasada y que les propició la primera aparición en playoffs en la historia de la franquicia. ¿El resultado? El experimentado coach Larry Brown perdiendo su trabajo tras solo 29 partidos. ¿La causa? Tyson Chandler y Raymond Felton traspasados respectivamente a Dallas y New York sin que los Bobcats hayan añadido casi nada a cambio. Quizá el peor síntoma sea que ambos (Chandler & Felton) están jugando (significativamente) mejor en sus nuevos destinos que el año pasado en North Carolina. ¿Es éste el límite al que Gerald Wallace y Stephen Jackson pueden llevar al equipo? Esta es la pregunta con la que Michael Jordan se debe acostar cada noche. ¿Qué estoy haciendo yo mal? Esta debería ser la otra.


De Acabar Ahora > Conferencia Oeste

04/01/2011

 

Algo más que los dos primeros meses (un tercio del total) de regular season están ya en los libros de historia de la NBA. ¿Qué hemos visto hasta ahora?, ¿Quién se llevaría las principales distinciones de terminar aquí?, más aún… ¿Cuáles están siendo las principales sorpresas / decepciones de la temporada?. Ok, vayamos por partes, o mejor dicho, por conferencias.

WESTERN:

MVP: Por una vez, los debates no solo se centran en Kobe Bryant y Kevin Durant como claros aspirantes al máximo galardón individual. Pau Gasol y, sobretodo, Russell Westbrook comparten la atención y los focos dentro de sus respectivas franquicias de las dos principales megaestrellas en la Conferencia Oeste. Lo que nos lleva al verdadero protagonista: Dirk Nowitzki. El alemán nos está ofreciendo en ésta su 13º temporada en la NBA su rendimiento más completo. El ya MVP en 2006, que se está recuperando de un leve esguince en la rodilla, promedia 24.1ppg y 7.4rpg y lo que es mejor, con un 54.5% en tiros de campo (el más elevado de su carrera). Los Mavs, además, funcionan (25 – 8, segundos en el Oeste). De seguir con este ritmo, pronto pueden ser dos los MVPs que acumule el de Wurzburg.

Rookie: No hay debate. No hay nadie a la misma altura (también literalmente) que Blake Griffin, el forward de Los Angeles Clippers. Y no solo por sus impresionantes mates o su presencia diaria en el Daily Top Ten de NBA.com. Griffin, que promedia 21.7ppg y 12.5rpg, lleva la friolera de 21 doble-dobles consecutivos. Cuando mejore el 58.8% de acierto desde la linea de tiros libres, estará también entre los máximos anotadores de la NBA.

De todos los aspirantes a ROY, solo uno se está (muy) por encima

Coach: Debería quizá ya llegar el momento de reconocer el trabajo de Jerry Sloan, coach de Utah Jazz. 20 temporadas consecutivas y 1.211 victorias en la Liga (tercero de todos los tiempos) merecerían este galardón. Más cuando, tras perder este verano el 31% de la aportación ofensiva de los Jazz (Boozer, Matthews y Korver), Utah (24 – 11) se mantiene un año más líder de la División Northwest y tercero de su Conferencia.

General Manager: En la difícil tarea de siempre saber encontrar buen talento en altas elecciones del Draft, o sacar rédito de agentes libres “desconocidos”, nadie supera a R.C. Bufford, GM de San Antonio Spurs. Los de Texas (29 – 4) tienen el mejor récord de la Liga, y los rookies Gary Neal, James Anderson y Tiago Splitter tienen mucho que ver en ello. Tanto como el center de segundo año DeJuan Blair (segunda ronda del Draft, puesto 37) o el guard de tercero George Hill (primera ronda, puesto 26). Todos ellos tratan de rediseñar el futuro de un equipo mayoritariamente ya veterano, adaptándose perfectamente a lo que la franquicia necesita. Para nunca más considerados un equipo eminentemente defensivo, los Spurs se han reconstruido mediante, por ejemplo, el mayor acierto desde la linea de tres de toda la NBA (40.8%).

Además de todo, Hill y Blair aportan carácter y determinación

Sorpresa: Todo el mundo sabía que el power-forward de Minnesota Timberwolves, Kevin Love, tenía un enorme potencial por desarrollar. La temporada pasada promedió 14.0ppg y 11.0 rpg en menos de 29mpg. Pero cuando este verano Al Jefferson fue traspasado a Utah Jazz, Love simplemente floreció. Actualmente Love promedia 20.9ppg y 15.3rpg y además está lanzando desde la linea de triple con un 43.3% de acierto. Cabe considerar que todos estos registros son, con gran diferencia, topes personales de sus, hasta ahora, tres temporadas en la Liga. Conviene recordar también que con los 31 puntos y 31 rebotes de Love en el partido ante los Knicks del mes de Noviembre, el #42 de los T-Wolves se convertía en el primer jugador de la NBA en anotar más de treinta puntos y coger más de treinta rebotes en un solo partido, desde que Moses Malone lo consiguiera en 1982. 

Decepción: No existe en la NBA equipo más insignificante que los Sacramento Kings. El pasado verano realizaron movimientos con la intención de mejorar las ya muy pobres 25 victorias de la temporada anterior. Ficharon el center Samuel Dalembert, draftearon al también center Hassan Whiteside y apostaron fuerte en el #5 del último Draft por el power-forward de Kentucky, DeMarcus Cousins. Bien, tras 31 partidos, los Kings llevan 7 victorias, en una progresión de, a lo sumo, 20. Tyreke Evans, Rookie del año en 2010 y jugador-franquicia, tiene una lesión en el pie y sus números han descendido en todas las categorías, incluyendo puntos por partido (de 20.1 a 16.4) y porcentaje de acierto en tiros de campo (de 45.8 a 37.7). Whiteside ha sido cortado y ahora juega en la D-League. Y recientemente, Cousins ha sido expulsado por Paul Westphal (coach de los Kings) de un entrenamiento y suspendido por la Liga por insultos a un rival.

Cousins, por debajo de lo esperado. En rendimiento y actitud

(y mañana el análisis del Wild, Wild East)


Amar’e Con El Corazón

10/12/2010

 

Quizá la NBA debería irse planteando seriamente cambiar el nombre al Premio al Mejor Jugador de la Semana, y pasar a llamarlo Premio Amar’e Stoudemire. Van dos semanas consecutivas que el #1 de los Knicks se lleva el galardón y, de continuar con los números que viene acumulando, la tercera está al caer. En el último partido de New York de anteayer ante los Raptors, 34 puntos (en un muy buen 15 de 27 en tiros de campo) y 14 rebotes.

Y con éste van seis partidos consecutivos que el forward-center de Florida anota más de 30 puntos por partido. Algo asombroso, más cuando se ve traducido en una racha de seis victorias consecutivas de los de D’Antoni (11 en sus últimos 12 encuentros). En el Madison estamos que no nos lo podemos creer, para que negarlo.

34.2ppg en el 6 – 0 actual de NYK. Con ustedes, Amar’e Stoudemire

Colocados cómodamente en el sexto lugar de la más que dura desde esta temporada Eastern Conference, si nos dicen hace tan solo un par de meses (o, para qué ir más lejos, hace tan solo tres semanas, cuando llevábamos también una racha de seis, pero en este caso de derrotas seguidas) que a estas alturas de la temporada estaríamos tan solo a un partido de Miami Heat, más de uno se habría tirado al río Hudson ebrio de bourbon. Dejémonos de pellizcar. Nuestra realidad es bien distinta. De largas temporadas de irrelevancia en la Liga y en la ciudad, hemos pasado a ser un equipo digno de mención, con una presencia contínua en los playoffs de ahora en adelante.

Oda a Amar’e Stoudemire (y a Raymond Felton y Landry Fields, ya puestos).

El mejor inicio desde la temporada 2000-01 es ya una realidad. Aquella temporada, por cierto, la última en que ganamos un partido de playoffs, la empezamos ganando 14 de los primeros 22 encuentros. Hoy llevamos 14 de 23.

6.5ppg y 3.0apg más de Felton en NYK que en Charlotte el año pasado. Y el miércoles ante Toronto, el triple que gana el partido

El calendario ha ayudado a los Knicks, habrá que reconocer. Todavía tenemos que vernos con los Magic o los Heat (actualización de agenda: LeBron viene al Madison, donde debería estar jugando, en una semana, el próximo viernes 17 de Diciembre), y en estos 23 primeros encuentros, solo nos hemos visto con dos de los mejores ocho equipos del Oeste. Pero, en serio… ¿A algún knickerbocker le importa? ¿No es muy dulce el sabor de un buen caramelo cuando lo único que has masticado en la última década es arena?.

La cosa tiene que complicarse, y pronto lo hará: los Knicks terminan el año con siete de los últimos ocho partidos contra equipos que probablemente estarán en los playoffs 2011, y para entonces entraremos en Enero jugando contra los sorprendentes Pacers (que ya han ganado en el American Airlines Arena y en el Staples Center) primero, para empezar entonces un duro recorrido de diez partidos seguidos contra equipos del Oeste, siete de ellos lejos de New York. Ouch!

Agenda llena de viajes la de Spike Lee para empezar el año

Pero en la Big Apple tenemos ganas de ser descarados, así que ahora no vamos a tener miedo de nada. Menos cuando esta misma regular season la empezamos con un 3 – 8 en el balance victorias / derrotas (desde entonces, 11 – 1).

Volviendo a nuestro nuevo jugador-franquicia, Amar’e Stoudemire. ¿Últimos seis partidos? 34, 31, 34, 35, 37 y 34 puntos, respectivamente. ¿Resultado? Seis victorias… que van a ser siete cuando esta próxima noche visitemos a los Wizards en Washington (perdón por la prepotencia, pero dejando de lado el corazón, estamos 9 – 4 fuera del MSG). Después quizá cortemos la racha en la matinal del próximo domingo en el Garden, donde puede que recibamos a nuestra próxima estrella (Melo Anthony, llegada a New York: verano de 2011) con el mejor de los presentes: entregando una victoria.

No hay más que pensar, Melo“. El Madison será tu casa

Cuesta no acelerar más de la cuenta cuando llevas años y años… y más años, al ralentí. Cuesta no imaginarse ya (con casi el 30% de los partidos de la regular season ya disputados) de nuevo viviendo un partido de playoffs allí donde la Calle 33 cruza con la 7ª Avenida. Cuesta, pero habrá que hacer el esfuerzo de enfriar la mente, y pensar que quedan 59 partidos antes que eso llegue; de los que, al menos, habrá que ganar la mitad. El Bien contra El Mal. Ángel contra Demonio. Hagamos una cosa, escribamos a partir de ahora con la cabeza, pero pensemos (y soñemos) con el corazón. Trato hecho.


La Perfección Y Más Allá

22/11/2010

 

Perfecto,ta: (adj.) Dícese de algo o alguien que posee el grado máximo de una determinada cualidad. La de Pau Gasol, esta pasada madrugada, ha sido el acierto. 10 de 10 en tiros de dos y 8 de 8 en tiros libres, para un total de 28 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias y 4 tapones.

Una muestra de lo caprichoso del destino: hasta hace solo dos días, solo un jugador en toda la historia de la NBA había anotado más de 20 puntos, cogido más de 5 rebotes y repartido más de 5 asistencias sin fallar ni un solo tiro de campo ni ningún tiro libre (lanzando como mínimo cinco de cada). Fue Charles Barkley en la temporada 1988-89. En las dos últimas victorias de Los Angeles Lakers (el viernes en Minnesota y ayer ante Golden State), primero Matt Barnes (7 de 7 en tiros de campo, con 5 triples, 5 de 5 en tiros libres, 7 rebotes y 6 asistencias) y ahora Pau Gasol, también lo han conseguido.

Otra de números: En la historia de la franquicia de los Lakers, es la sexta ocasión que un jugador no falla ningún tiro (con un mínimo de 10 intentos) en un mismo partido. Wilt Chamberlain (14 de 14), Mitch Kupchak (actual GM del equipo, 11 de 11), Kareem Abdul-Jabbar (dos veces, 11 de 11), Byron Scott (actual entrenador de los Cavs, 10 de 10) y, desde ayer, el de Sant Boi.

Gasol anota 1 de sus 18 tiros sin fallo ayer. Felicidad completa

Lo mejor de todo quizá sea que, aunque como dice el tópico, no valoraremos la verdadera dimensión de lo que está haciendo Gasol en la NBA hasta que éste se retire, a uno ya no le sorprenda la trascendencia de sus actuaciones noche sí noche también, porque ya no sorprende ni a su propia franquicia, ni a sus propios compañeros (empezando por Kobe), ni a la propia NBA. Pau es muy nuestro, pero ellos se lo sienten muy suyo. Para la Liga, Pau es “simplemente” el mejor power-forward de la competición en estos momentos, doble campeón de la NBA (triple, quizá dentro de unos meses), tres veces All-Star (cuatro, en Febrero), líder de la competición en doble-dobles (11 en 14 partidos esta regular season), y con unos números, los mejores de su ya larga trayectoria en Estados Unidos, que confirman que está en su plenitud como deportista profesional tan trabajador como talentoso: 22.8ppg, 12.0rpg, 4.1apg y 1.7bpg.

Por tanto, y con solo la perfecta actuación de esta pasada noche como un motivo más a añadir a la discusión, debatir sobre la posibilidad de que Gasol pueda llegar a ser el MVP de la temporada 2010-11 no nos debe coartar. Rubores a parte, no se trata de barrer para casa o de subjetivizar lo que ya es objetivable. Se trata, tan solo, de leer lo que se publica en Estados Unidos, de ver los rankings que, semanalmente, publican varios mass media norteamericanos. Se trata también de preguntarle a Phil Jackson o a Kobe Bryant. Todos coinciden. Pau va el primero en la lista de aspirantes. Así que la pregunta no puede ser otra: ¿Qué necesita Gasol para ser el Most Valuable Player de la NBA esta temporada?

Una respuesta obvia podría ser dejar de tener a Kobe Bryant de compañero, teniendo en cuenta que uno de los mayores obstáculos que existen para un candidato a ser MVP por primera vez es la presencia de un antiguo MVP en el mismo roster. Bryant es, todavía y por supuesto, el mejor jugador de la franquicia angelina, así que es difícil para Gasol o cualquier otro compañero que vista de oro y púrpura estar por encima de Kobe en las votaciones finales. Pero no nos confundamos, “deshacerse” de Bryant (sea cual sea el significado de esta inapropiada expresión) haría más mal que bien a Pau Gasol pues el número de victorias (parte importante del portfolio que un buen aspirante a MVP debe presentar) se reducirían significativamente. Además de, entre otras cosas, significar que las defensas se centrarían en Gasol como primera opción como ocurría en su etapa en Memphis.

Como complemento de lujo de Bryant, Gasol ya se queda corto

Descartada pues esta opción, la respuesta a la anterior pregunta se encuentra, según Phil Jackson, no en las condiciones físicas ni técnicas de Gasol, sino en su mentalidad. Es cierto. Viendo algunos resúmenes de partidos de los Lakers de esta temporada, uno puede apreciar como a Pau, ya considerado por la Liga y por todos sus jugadores una estrella tan o más peligrosa que el propio Kobe, le dan cada vez más duro. Las actitudes en defensa de Channing Frye o Hakim Warrick en la última derrota de Lakers de esta temporada ante los Suns son el ejemplo de lo que espera a Gasol por el hecho de haber subido su nivel, aún más, de peso dentro de los campeones de la NBA. Frye estuvo constantemente usando ambas manos para empujar a Gasol fuera de la zona, tuviera o no el balón. Warrick, por su parte, más bajo que Pau y que Frye, debía abrazar (literalmente) a Gasol para ni tan siquiera dejarle levantar los brazos cuando el catalán tratara de luchar por un rebote. Además, cuando, a pesar de todo ello, Pau consigue levantarse para tratar de anotar, existe ya la tendencia a pegarle manotazos sin piedad para, al menos, intentar que falle algún tiro libre de la falta cometida, pero evitando la canasta anterior. Lo hizo Ben Gordon hace unos días en el Palace de Auburn Hills de Detroit, y la frecuencia de este tipo de duras infracciones va a más.

Podemos observar como, ante toda esta serie de nuevas artes a las que Gasol se ve sometido, la reacción del jugador suele ser correcta. Puede llegar a mirar desafiantemente a alguno de los árbitros, pero jamás levanta los brazos y pocas veces niega con la cabeza; menos ahora con la nueva norma que casi no permite ni protestar educadamente a los jueces del partido. ¿Debe cambiar esta rectitud Gasol? No, por el bien del equipo… O sí. Veamos. Digamos que lo que debe hacer Gasol al respecto es dar aquello que recibe. Aprender a utilizar cierta nueva dureza en ataque y no estar pendiente de si los árbitros le van a sancionar por ello…

…Porque no lo harán. Si en alguna competición deportiva se respetan las jerarquías que el propio talento y actitud otorgan con el paso del tiempo es en la NBA. Si lo malo de tener infinidad tanto de lo primero como de lo segundo para Pau Gasol es que las defensas tratan más que nunca y de más formas que nunca que no tenga el balón en sus manos (las consecuencias de ello tan solo hace falta preguntarlas a los Warriors de esta pasada madrugada), lo bueno es que los árbitros permiten también siempre más contactos ofensivos del jugador que más recibe, una vez le llega el balón.

Ir incluso más duro a canasta es el siguiente paso

Kobe Bryant, Paul Pierce, LeBron James, Dwayne Wade… cualquiera que juega ante ellos sabe que, de algún modo, reglamento en mano, muchas de las veces que anotan también cometen en algún momento de la acción una posible falta personal. Y les está permitido (mientras la falta no sea flagrante), y no pasa nada. Nadie se queja. Ni unos, ni otros. Una lista de algunos de los antiguos galardonados con el MVP (Larry Bird, Charles Barkley, Kevin Garnett, Karl Malone, Kareem Abdul-Jabbar, Bill Russell…) nos permite ver como todos ellos se mostraron despiadados en cuanto a competitividad se refiere. Incluso algunos de los menos obvios (Steve Nash, Tim Duncan o Dirk Nowitzki) esconden buenas dosis de dureza en ataque, detrás de un exterior más bien plácido.

Phil Jackson ha ganado 11 anillos de campeón de la NBA, pero además, ha entrenado / fabricado a tres ganadores del MVP (Jordan, Shaq y Kobe), con lo que sabe lo que hay que tener para llevarse el premio. Y si ahora se lo demanda a Pau, es porque Gasol está ya al nivel de conseguir el premio. Y eso, aún siendo un premio en sí, seguro que no será suficiente para el cada vez más voraz instinto de aquel chico enclenque que apareció de la nada en el año 2000 y que, una década después, tiene a quizá la franquicia más importante de la NBA besando por donde pisa.


POW Gasol!

02/11/2010

 

Primero, la noticia:

Pau Gasol ha sido elegido Jugador de la Semana (Player Of the Week, POW) del Western en los primeros siete días de competición de la temporada 2010-11. Wow! Es la séptima vez que el de Sant Boi recibe este galardón desde su llegada a la NBA en 2001, cuarta desde que juega en Los Angeles. Wow!, Wow!. Pau ha estado tremendo en el 3 – 0 de los Lakers esta primera semana, promediando 25.3ppg en un 52.5% en tiros de campo, 10.3rpg, 5.0apg y 2.0bpg; todo ello, en 38.3mpg. Wow!, Wow!, Wow!.

Quizá lo más impresionante sea darse cuenta que Gasol es el líder de su equipo en todas las facetas antes señaladas, a excepción de los rebotes, en los que domina Odom (13.7rpg). Y su equipo, conviene recordar, ya no son los Grizzlies sino los bicampeones Los Angeles Lakers. Ésta ha sido la contribución de Pau en lo que llevamos de regular season, los números que le han dado el simbólico galardón de Player Of The Week de la Conferencia Oeste superando en votos a jugadores como Kevin Durant, Russell Westbrook (Thunder), Luis Scola (Rockets) o Monta Ellis (Warriors):

Oct. 26 v Houston: 29 puntos, 11 rebotes, 2 asistencias y 2 tapones (Victoria 112 – 110).

Oct. 29 @ Phoenix: 21 puntos, 8 rebotes, 9 asistencias y 2 tapones (Victoria 114 – 106).

Oct. 31 v Golden St.: 26 puntos, 12 rebotes, 4 asistencias y 2 tapones (Victoria 107 – 83).

… Y hoy vienen al Staples los Grizzlies de su hermano Marc, así que qué mejor forma de celebrarlo?

De todas las formas y colores. Gasol imparable ante Golden State

Después, la reflexión:

Cuanto más ve uno a los Lakers esta temporada más se hace a la idea que los tiempos en los que Los Angeles era el equipo de Kobe ya se terminaron. Por primera vez en toda su carrera, el mejor jugador de la NBA está compartiendo la carga de la franquicia de forma consciente primero y tan deseada como necesaria después. Si impresiona ver la transición mental que ha efectuado Bryant este verano en el sentido de saber que no habrá sexto anillo si la lucha no es compartida, más lo hace el claro aumento en el ya excelso rendimiento de su mejor aliado. The Spaniard, como le llamó Bryant tras la consecución del segundo anillo seguido el pasado mes de Junio.

Pau ya sabe que sin Kobe no hay anillo, ni tan siquiera posibilidad de pelear por él. Lo nuevo, lo destacable… lo realmente meritorio para ambos es que Bryant (y por extensión, la franquicia, la ciudad y todos los fans que los angelinos tienen en todos los rincones del mundo) sabe también que sin Gasol tampoco. Ha llegado la hora de Pau. El tiempo de brillar de verdad, por delante de cualquiera.

Kobe, el primero. Pero todos ya saben que el peso ahora lo lleva Pau

Pero seamos claros, antes que alguien pueda entender que hablamos de ceder el testigo o algo parecido. Los Angeles Lakers han sido, son y serán, primero, el equipo de Kobe. Lo que ocurre es que ahora Bryant tiene ayuda, pero ayuda de verdad. El mismo tipo de soporte que el entonces #8 de los Lakers daba a Shaquille O’Neal en los años del primer three-peat, precisamente, cuando era sobre el ahora center de los Celtics en quien descansaba toda la responsabilidad del devenir de los encuentros, a principios de esta década.

Pero con una diferencia: Bryant y Gasol parecen haber encontrado para siempre esa especie de nube cósmica que se entromete entre dos individuos distintos y que los humanos simplificamos llamando “química”. Aquel lugar tan especial al que solo llegan dos (máximo tres) jugadores que saben que sus respectivas trayectorias y talentos solo traerán al éxito prolongado de continuar antes que nada el respecto y la admiración del uno por el otro. Junto con el duro trabajo que sirva de ejemplo para los que vienen detrás. Justo lo que no existía entre el mismo Kobe y Shaq ahora hace siete u ocho años.

KB24 por delante de todo lo demás. Y así debe ser

Lo hemos visto antes, no cabe duda, el hecho de ver a dos o más superestrellas compartiendo obligaciones por el beneficio común. En la última generación, Michael Jordan y Scottie Pippen, Tim Duncan y Manu Ginobili (o Tony Parker), o el Big Three de Boston en 2008. Pero en el caso de Bryant y Gasol, los tiempos siempre han estado bien marcados: Pau llegó a Los Angeles a principios de Febrero de 2008, de un día para el otro, como se hacen las cosas en la NBA. Eran tiempos en los que los Lakers eran, de principio a fin, el show de Kobe, como venían siéndolo desde el divorcio entre Bryant y O’Neal. Gasol debía encontrar la forma de encajar en el roster, en el vestuario y en el triángulo ofensivo de Phil Jackson. Las cosa fueron cambiando sin prisa pero sin pausa siendo la derrota en las Finales de 2008 ante los Celtics el punto de inflexión en el que todos se dieron cuenta que Kobe ya no podía solo. Desde entonces, tres finales y dos anillos consecutivos.

Pau carga con el peso del posible three-peat al inicio de temporada, aprovechando que por fin este verano ha descansado. A Kobe (y Bynum) se les espera al final

No hay mejor elogio para Pau que ver como Bryant, día a día, comparte su hasta entonces monopólico dominio. Esta es la cuarta temporada que comparten vestuario pero sin duda la más evidente del esfuerzo que hace Kobe en delegar, algo inédito hasta el momento. Tiene mérito lo de uno en dejar que eso suceda; más mérito tiene el otro en asumir el nuevo rol y liderar el proyecto de three-peat hasta las últimas consecuencias. Como compatriotas, lo de Pau Gasol es algo de lo que vamos a seguir disfrutando y nunca jamás olvidaremos.


Lakers’ Ring Ceremony Photo Gallery

27/10/2010

October 26th, 2010

Staples Center, Los Angeles (CA)

… Y tras la ceremonia, empieza la temporada con la primera victoria (112 – 110) ante Houston Rockets. Y sí, con partidazo de Gasol (29 – 11) ante Yao Ming.


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